
EL FUTURO: LA PROMESA DE LA MODERNIDAD
La gran promesa de la modernidad fue el futuro, el por-venir llegaba con “lo nuevo”, con “progreso”, “desarrollo”, “bienestar”. El pasado era sinónimo de “oscurantismo”, de “tradición”, de “quietismo”. El pasado era un mundo congelado, espiritual y socialmente, por eso Marx define a la modernidad como un mundo “donde todo lo solido se desvanece” para dar lugar a uno nuevo y mejor.




