{"id":998,"date":"2025-09-07T17:19:44","date_gmt":"2025-09-07T17:19:44","guid":{"rendered":"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=998"},"modified":"2025-09-09T14:00:19","modified_gmt":"2025-09-09T14:00:19","slug":"guerra-revolucion-y-el-futuro-de-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=998","title":{"rendered":"Guerra, revoluci\u00f3n y el futuro de la esperanza"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"998\" class=\"elementor elementor-998\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ccd0d9d e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"ccd0d9d\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-19c0278 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"19c0278\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>2024 Eyad Baba\/AFP via Getty Images.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-729f957 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"729f957\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-327d85c e-con-full e-flex e-con e-parent\" data-id=\"327d85c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6ebf9d1 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"6ebf9d1\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1afb5f9 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1afb5f9\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-647 alignleft\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-300x268.png\" alt=\"\" width=\"33\" height=\"29\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-300x268.png 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-1024x915.png 1024w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-768x686.png 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO.png 1078w\" sizes=\"(max-width: 33px) 100vw, 33px\" \/><\/p><p><em>En la guerra y la revoluci\u00f3n, el sentido de la historia va de la mano de su absurdo y, en el subsuelo de los \u00e9xitos, siempre circulan sus fracasos. La historia nos ense\u00f1a que las grandes transformaciones sociales siempre se han producido tras dos tipos de convulsiones sociales traum\u00e1ticas: la guerra y la revoluci\u00f3n.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-cf0e0ee elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"cf0e0ee\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Introducci\u00f3n<\/p><p>Aunque la secuencia entre guerra y revoluci\u00f3n es diversa, ambas convulsiones sociales tienden a producirse en el mismo proceso hist\u00f3rico de gran transformaci\u00f3n social, sobre todo desde principios del siglo XX. Al final del proceso hist\u00f3rico, ser\u00e1 evidente que ni la guerra ni la revoluci\u00f3n por s\u00ed solas habr\u00edan podido explicar la transformaci\u00f3n ocurrida. Tanto la guerra como la revoluci\u00f3n son productos humanos y, como tales, est\u00e1n sujetos al riesgo y la incertidumbre, a la posibilidad y la ambig\u00fcedad, tanto del \u00e9xito como del fracaso, a la mezcla de pasi\u00f3n y raz\u00f3n, de animalidad y espiritualidad, de deseo de ser y de no ser, de experiencias de desesperaci\u00f3n y esperanza. Tanto en la guerra como en la revoluci\u00f3n, el sentido de la historia va de la mano de su absurdo y, en el subsuelo de los \u00e9xitos, siempre circulan sus fracasos.<\/p><p>La guerra y la revoluci\u00f3n son tan complejas y adoptan tantas formas que quienes quieren promoverlas rara vez logran lo que previeron y quienes quieren impedirlas rara vez son capaces de hacerlo de manera eficaz o sin autodestruirse. El trauma social que provocan se deriva de la violencia abrupta que las envuelve, que puede ser tan destructiva para las vidas como para las instituciones y, a menudo, para ambas. La diferencia entre la guerra y la revoluci\u00f3n es sobre todo visible en sus ant\u00eddotos. El ant\u00eddoto de la guerra en la \u00e9poca contempor\u00e1nea es la paz, mientras que el ant\u00eddoto de la revoluci\u00f3n es la contrarrevoluci\u00f3n. Los ant\u00eddotos revelan el car\u00e1cter de las fuerzas sociales implicadas tanto en la guerra como en la revoluci\u00f3n.<\/p><p>Quienes desean la paz son las clases sociales que m\u00e1s sufren con la guerra. Quienes mueren en las guerras son los soldados y los ciudadanos inocentes, no los pol\u00edticos que las deciden ni los generales que las dirigen. Tanto los soldados que optan por la guerra o se ven obligados a hacerla como los ciudadanos inocentes m\u00e1s vulnerables al riesgo de muerte pertenecen a las clases sociales menos privilegiadas, hist\u00f3ricamente miembros de las clases trabajadoras, como los campesinos y los obreros.<\/p><p>Por el contrario, quienes quieren la guerra son las clases sociales que menos riesgos corren con la destrucci\u00f3n que puede causar y m\u00e1s beneficios pueden obtener de lo que sigue a la destrucci\u00f3n. Quienes promueven la contrarrevoluci\u00f3n son las clases sociales minoritarias, pero poderosas, que m\u00e1s se benefician del statu quo que la revoluci\u00f3n quiere destruir. Por el contrario, quienes promueven la revoluci\u00f3n son los grupos y clases sociales explotados, oprimidos y discriminados que, a pesar de ser mayor\u00eda, no encuentran otro medio que la revoluci\u00f3n para poner fin a la injusticia de la que son v\u00edctimas.<\/p><p>Tanto la guerra como la revoluci\u00f3n son formas extremas de lucha de clases, constituyen una lucha abierta entre la vida y la muerte. Pero mientras que la guerra implica la muerte de las mayor\u00edas para defender la vida de las minor\u00edas, la revoluci\u00f3n implica la muerte de las minor\u00edas para defender la vida de las mayor\u00edas. Las fuerzas sociales y pol\u00edticas que promueven la guerra son las mismas que promueven la contrarrevoluci\u00f3n. Por el contrario, las fuerzas sociales y pol\u00edticas que promueven la revoluci\u00f3n promueven tambi\u00e9n la paz, aunque ello pueda implicar la guerra contra las minor\u00edas (la llamada guerra revolucionaria que marca muchas de las trayectorias pol\u00edticas de liberaci\u00f3n del Sur global).<\/p><p>El car\u00e1cter traum\u00e1tico de la guerra y la revoluci\u00f3n es tanto m\u00e1s problem\u00e1tico cuanto que es cierto que rara vez la guerra o la revoluci\u00f3n se desarrollan como se prev\u00e9 o alcanzan los resultados deseados, por profundas que sean las transformaciones sociales que hacen posibles. La aparente necesidad que conduce a los pueblos a la guerra o a la revoluci\u00f3n acaba resultando en la contingencia m\u00e1s ca\u00f3tica. Por eso, las fuerzas sociales que promueven cualquiera de ellas destacan la necesidad y ocultan la contingencia, y las justifican como \u00faltimo recurso frente a otros que podr\u00edan garantizar la transformaci\u00f3n social sin guerra ni revoluci\u00f3n.<\/p><p>En la \u00e9poca moderna y contempor\u00e1nea, la distribuci\u00f3n social del destino de la vida y la muerte se ha decidido en funci\u00f3n de dos modos principales de dominaci\u00f3n: el capitalismo y el colonialismo. Son dos modos diferentes, pero geminados de tal manera que uno no existe sin el otro. En t\u00e9rminos marxistas, esto significa que la llamada acumulaci\u00f3n primaria o primitiva es un componente permanente del capitalismo. Se trata de una acumulaci\u00f3n siempre violenta que implica la destrucci\u00f3n y la muerte causadas por poderes que basan su superioridad en la degradaci\u00f3n ontol\u00f3gica de sus v\u00edctimas, tratadas como subhumanas. Hist\u00f3ricamente, estas v\u00edctimas han sido siervos, esclavos, razas o castas consideradas inferiores, mujeres. La diferencia ontol\u00f3gica legitima el ejercicio arbitrario del poder superior. En el colonialismo reside la dimensi\u00f3n identitaria inerradicable que existe en toda lucha de clases.<\/p><p>La \u00e9poca moderna y contempor\u00e1nea ha sido una \u00e9poca f\u00e9rtil en guerras y revoluciones. Pero, quiz\u00e1 por eso mismo, tambi\u00e9n fue la \u00e9poca en la que se invirti\u00f3 m\u00e1s energ\u00eda pol\u00edtica e institucional para evitar tanto la guerra como la revoluci\u00f3n. Los principales instrumentos fueron la reforma social, la democracia, el fin del colonialismo hist\u00f3rico y el derecho internacional, todos ellos basados en supuestos epist\u00e9micos y pol\u00edticos que dominaban en el Norte global. Se trataba de instrumentos dise\u00f1ados para reducir la polarizaci\u00f3n entre las minor\u00edas poderosas y las mayor\u00edas impotentes y entre el Norte global y el Sur global sin poner en tela de juicio la continuidad del capitalismo-colonialismo.<\/p><p>El debate sobre las reformas sociales ha polarizado al pa\u00eds \u00bfQu\u00e9 pasa &#8230;La reforma social ten\u00eda por objeto atenuar la desigualdad econ\u00f3mica y social entre las clases sociales mediante la creaci\u00f3n de clases intermedias (las clases medias) que no ten\u00edan nada que ganar con la guerra o la revoluci\u00f3n.<\/p><p>La democracia ten\u00eda como objetivo reducir las diferencias de poder pol\u00edtico y cultural para hacer veros\u00edmil la posibilidad de una convivencia pac\u00edfica, transformando a los enemigos a eliminar en adversarios pol\u00edticos a vencer mediante la argumentaci\u00f3n ideol\u00f3gica (opini\u00f3n p\u00fablica) y la participaci\u00f3n pol\u00edtica (en particular, las elecciones).<\/p><p>El fin del colonialismo hist\u00f3rico ten\u00eda como objetivo poner fin a la ocupaci\u00f3n territorial de un pa\u00eds determinado por una potencia extranjera. No pretend\u00eda acabar con el colonialismo que, como he dicho, es inherente a la dominaci\u00f3n capitalista, sino solo con su versi\u00f3n m\u00e1s violenta, que hab\u00eda prevalecido durante los \u00faltimos cinco siglos, con especial intensidad a partir de la Conferencia de Berl\u00edn de 1884-85. El colonialismo es toda relaci\u00f3n social basada en la degradaci\u00f3n ontol\u00f3gica de una de las partes, ya sea un ser humano, un grupo social o un pa\u00eds. Esta degradaci\u00f3n implica que una parte de la humanidad sea considerada subhumana y tratada como tal.<\/p><p>La creaci\u00f3n de la subhumanidad tiene por objeto legitimar todo tipo de poder arbitrario y violento, ya sea la hiperdevaluaci\u00f3n del trabajo, los contratos y tratados desiguales, la discriminaci\u00f3n, el epistemicidio o el exterminio.<\/p><p>Por \u00faltimo, el derecho internacional tuvo como objetivo crear una convivencia pac\u00edfica entre pa\u00edses rivales mediante normas, tratados y convenciones que entraron en vigor por el inter\u00e9s mutuo en respetarlos (el multilateralismo). Sobre todo despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, se hizo imperativo que, para que el derecho internacional vigorara m\u00ednimamente y se evitara la guerra, era necesario un respeto, al menos aparente, de los derechos humanos, lo que, a su vez, implicaba que internamente predominara la convivencia democr\u00e1tica y disminuyera el atractivo de la revoluci\u00f3n y que en las relaciones internacionales imperara un orden respetuoso de la soberan\u00eda nacional de todos los pa\u00edses, incluidos los que se iban liberando del colonialismo. Las dictaduras, al igual que el colonialismo hist\u00f3rico, dejaron (\u00bftemporalmente?) de tener legitimidad pol\u00edtica.<\/p><p>Siempre que estos recursos fallaban, los pueblos emprend\u00edan una marcha son\u00e1mbula hacia la guerra y la revoluci\u00f3n. Una marcha son\u00e1mbula porque la propaganda dominada por quienes tienen el poder de destruir la paz y promover la contrarrevoluci\u00f3n siempre consigue imponer la ideolog\u00eda de que quiere evitar la guerra y mostrar la innecesariedad, si no la obsolescencia, de la revoluci\u00f3n. Esto no ha impedido que, en el subsuelo de la marcha hacia la guerra, se siga el camino de la revoluci\u00f3n.<\/p><p>El diagn\u00f3stico<\/p><p>Hay se\u00f1ales cada vez m\u00e1s evidentes de que nuestra \u00e9poca marca la aceleraci\u00f3n de la marcha hacia la guerra y la revoluci\u00f3n. Asistimos al colapso de cualquiera de los cuatro instrumentos que, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, garantizaron la imposibilidad o la innecesariedad de la guerra y la revoluci\u00f3n como \u00fanicos recursos de transformaci\u00f3n social. Y, como era de esperar, el poder dominante habla cada vez m\u00e1s de guerra, supuestamente para garantizar la paz, con la arrogancia propia de quien sabe que puede destruir las voces que denuncian el enga\u00f1o. Y oculta cada vez m\u00e1s eficazmente el avance subterr\u00e1neo de la revoluci\u00f3n, desacreditando como obsoletas o subversivas a las fuerzas que se empe\u00f1an en hablar de dominaci\u00f3n capitalista-colonialista y transformando la creciente polarizaci\u00f3n social en una cuesti\u00f3n de seguridad nacional y de fortalecimiento de la represi\u00f3n policial.<\/p><p>La reforma social<\/p><p>La reforma social se basaba en la idea de una transformaci\u00f3n social progresiva, gradual, pac\u00edfica y respetuosa del marco legal, aunque luchando por la transformaci\u00f3n de este dentro de los l\u00edmites constitucionales. As\u00ed surgieron los derechos econ\u00f3micos y sociales de las clases trabajadoras, lo que les permiti\u00f3, por primera vez en la historia, planificar su vida y la de sus familias y comprar los productos que produc\u00edan.<\/p><p>Es evidente que el brillo de la idea reformista ha desaparecido. La desigualdad social aumenta dentro de cada pa\u00eds al tiempo que desaparece la idea de sus causas sociales y pol\u00edticas; la extravagante riqueza de una minor\u00eda cada vez m\u00e1s restringida se ostenta sin pudor; reina la indiferencia ante la austeridad y la ca\u00edda de los ingresos impuestos a las mayor\u00edas; hay pobres merecedores de filantrop\u00eda, pero no hay clases y grupos sociales empobrecidos por la violaci\u00f3n o erosi\u00f3n de sus derechos sociales; la culpa individual, al igual que el \u00e9xito personal, tienen m\u00e1s poder explicativo que la responsabilidad social y pol\u00edtica por la desgracia de muchos y las condiciones sociales y pol\u00edticas ofrecidas para el \u00e9xito de otros.<\/p><p>La inversi\u00f3n en el bienestar de los ciudadanos, las familias y las comunidades es un coste social cada vez m\u00e1s insoportable y los impuestos para garantizarlo se consideran un mal social que debe minimizarse; el mundo siempre ha sido injusto y el nuestro es el menos injusto de todos los anteriores; los partidos pol\u00edticos que nacieron en oposici\u00f3n a la revoluci\u00f3n en nombre de la superioridad civilizatoria del reformismo se han rendido a los argumentos de sus antiguos adversarios de la derecha (en el peor de los casos, se han vendido al dinero de sus adversarios); la religi\u00f3n reconfortante que garantiza la salvaci\u00f3n en el otro mundo prevalece sobre la religi\u00f3n inquietante que da prioridad a los pobres y oprimidos y a su liberaci\u00f3n en este mundo. Este es el cruel retrato de la contrarreforma en el que vivimos.<\/p><p>La democracia<\/p><p>En su vocaci\u00f3n original, la democracia es la soberan\u00eda popular a trav\u00e9s del gobierno de las mayor\u00edas en beneficio de las mayor\u00edas. A lo largo de la historia ha adoptado formas muy diferentes, pero hasta la consolidaci\u00f3n del capitalismo-colonialismo como forma de dominaci\u00f3n siempre fue un r\u00e9gimen pol\u00edtico condenado al ostracismo por considerarse peligroso: las mayor\u00edas, consideradas ignorantes, ser\u00edan incapaces de gobernar con sensatez. Con la consolidaci\u00f3n del capitalismo-colonialismo, asumi\u00f3 una forma dominante a la que llamamos democracia liberal: sufragio tendencialmente universal, aunque inicialmente muy restringido; pluralidad de partidos que aceptan las reglas del juego democr\u00e1tico; libertad de expresi\u00f3n; elecciones libres. Aceptar las reglas del juego democr\u00e1tico signific\u00f3 el respeto de dos principios fundamentales. En primer lugar, abandonar la revoluci\u00f3n en favor del reformismo.<\/p><p>Segundo, no poner en tela de juicio los fundamentos de la dominaci\u00f3n capitalista-colonialista. Para ello, el juego democr\u00e1tico se restringi\u00f3 a una sola dimensi\u00f3n de la vida social, que se denomin\u00f3 pol\u00edtica. Todas las dem\u00e1s dimensiones quedaron fuera de ese juego y solo sujetas a sus consecuencias: los espacios-tiempo de la producci\u00f3n, la familia y la vida comunitaria se consideraron ajenos al mundo pol\u00edtico. De este modo, he defendido que la democracia liberal pudo constituirse pol\u00edticamente como una isla democr\u00e1tica en un archipi\u00e9lago de despotismos.<\/p><p>Por otra parte, asumiendo que exist\u00eda una contradicci\u00f3n b\u00e1sica entre la acumulaci\u00f3n capitalista-colonialista y la soberan\u00eda popular, la democracia liberal decidi\u00f3 regularla (no resolverla) mediante la separaci\u00f3n entre dos universos de valores: el universo de los valores que tienen un precio y que, por lo tanto, se pueden comprar y vender (los valores econ\u00f3micos, las mercanc\u00edas u otros productos tratados como tales, por ejemplo, la tierra y la mano de obra) y el universo de los valores que no tienen precio y que, por lo tanto, no se pueden comprar ni vender (las convicciones pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas). Para garantizar la separaci\u00f3n de los dos universos de valores, se consideraban esenciales dos condiciones: la financiaci\u00f3n p\u00fablica o altamente regulada de los partidos pol\u00edticos; la prohibici\u00f3n de invertir en otras \u00e1reas econ\u00f3micas a quienes invirtieran en el periodismo, considerado el instrumento privilegiado para la construcci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p><p>A lo largo de los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os, la democracia liberal ha funcionado para un peque\u00f1o grupo de pa\u00edses (los pa\u00edses centrales del sistema mundial, que hoy llamamos Norte Global), porque, como explicaba la teor\u00eda, se necesitaban ciertas condiciones socioecon\u00f3micas para que la democracia liberal fuera viable, en particular la urbanizaci\u00f3n y la reforma agraria para eliminar el rentismo fundiario, y la aparici\u00f3n de clases medias que, por su posici\u00f3n socioecon\u00f3mica, impidieran la polarizaci\u00f3n social entre mayor\u00edas explotadas y oprimidas y minor\u00edas explotadoras y opresoras. Solo as\u00ed la democracia liberal pod\u00eda \u00abregular\u00bb los excesos \u00abnaturales\u00bb de la acumulaci\u00f3n capitalista-colonialista. Tal regulaci\u00f3n exig\u00eda la intervenci\u00f3n del Estado en la econom\u00eda y una fiscalidad progresiva. Los dos objetivos principales eran lograr cierta redistribuci\u00f3n social a favor de las clases trabajadoras y evitar el retorno del rentismo parasitario que hab\u00eda dominado en la \u00e9poca feudal en el contexto europeo.<\/p><p>Todo cambi\u00f3 a partir de la d\u00e9cada de 1980 sin que las mayor\u00edas se dieran cuenta de que esto fue impedido por el control de los medios de comunicaci\u00f3n por parte de la clase dominante que en ese momento se estaba consolidando. As\u00ed fue como el neoliberalismo se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en la versi\u00f3n dominante del capitalismo-colonialismo. En respuesta a una crisis estructural de la acumulaci\u00f3n capitalista (iniciada con la primera crisis del petr\u00f3leo en 1973), el objetivo central del neoliberalismo fue invertir el movimiento de redistribuci\u00f3n social que hasta entonces hab\u00eda prevalecido, al menos en teor\u00eda. Se trataba ahora de permitir la transferencia masiva de ingresos de los m\u00e1s pobres a los m\u00e1s ricos, es decir, de las clases trabajadoras y medias a la clase capitalista, sobre todo a su fracci\u00f3n m\u00e1s depredadora, el capital financiero.<\/p><p>Esto supon\u00eda una incompatibilidad total con la democracia. Para disimular esta incompatibilidad sin necesidad de golpes de Estado y dictaduras \u2014que, entretanto, hab\u00edan perdido su atractivo popular debido al recuerdo de los horrores que hab\u00edan causado\u2014, fue necesario subvertir los principios y las condiciones de la democracia liberal. La separaci\u00f3n entre el universo de los valores pol\u00edticos sin precio y el universo de los valores econ\u00f3micos con precio fue eliminada mediante cambios en las leyes electorales que pasaron a permitir la financiaci\u00f3n potencialmente ilimitada de los partidos pol\u00edticos.<\/p><p>R\u00e1pidamente, la pol\u00edtica se convirti\u00f3 en un universo donde todo se compra y todo se vende. La corrupci\u00f3n se convirti\u00f3 en una parte estructural del sistema pol\u00edtico y la lucha contra la corrupci\u00f3n, en una parte integrante de ese sistema. Con ello, la democracia dej\u00f3 de pretender regular los \u00abexcesos\u00bb del capitalismo y pas\u00f3 a estar regulada por ellos. Del mismo modo, la democracia dej\u00f3 de exigir condiciones socioecon\u00f3micas para ser viable y pas\u00f3 a ser la condici\u00f3n para todas las sociedades, independientemente de sus caracter\u00edsticas socioecon\u00f3micas.<\/p><p>As\u00ed fue impuesta a nivel mundial como condici\u00f3n por parte de las instituciones financieras multilaterales, en particular el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y, posteriormente, la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio.<\/p><p>A la luz de los criterios estructurales que sustentaron la democracia liberal, vivimos hoy en d\u00eda un per\u00edodo posdemocr\u00e1tico. Vivimos en sociedades cada vez m\u00e1s autocr\u00e1ticas en las que los pa\u00edses con mayor poder econ\u00f3mico y financiero tienen el privilegio medi\u00e1tico de autodenominarse democr\u00e1ticos y designar a los pa\u00edses rivales, o a\u00fan por explotar, como autocr\u00e1ticos. Todo tipo de antidem\u00f3cratas (fascistas, populistas, caudillistas, fan\u00e1ticos religiosos) pueden hoy ser elegidos democr\u00e1ticamente. Por estas razones, el segundo instrumento o recurso para impedir el extremismo de la guerra y la revoluci\u00f3n est\u00e1 colapsando, si es que no lo ha hecho ya.<\/p><p>El fin del colonialismo hist\u00f3rico<\/p><p>El fin del colonialismo hist\u00f3rico no fue un regalo desinteresado de las potencias coloniales. Fue el resultado de la lucha de los pueblos colonizados que durante siglos lucharon contra los invasores europeos. Sin embargo, la devastaci\u00f3n de vidas inocentes causada por la Segunda Guerra Mundial, incluidas las vidas de los pueblos colonizados que no ten\u00edan nada que ver con las rivalidades imperialistas que dieron origen a la guerra, cre\u00f3 un entorno internacional m\u00e1s favorable al \u00e9xito de las luchas de liberaci\u00f3n. Curiosamente, estas luchas implicaron un debate sobre los medios que deb\u00edan privilegiarse para conquistar la liberaci\u00f3n, que planteaba como alternativas la guerra\/revoluci\u00f3n (lucha armada) y la negociaci\u00f3n pac\u00edfica.<\/p><p>En el universo anticolonial de los a\u00f1os 1950-60 se hicieron famosos los debates entre los defensores de la primera alternativa, entre los que destacaba Frantz Fanon, y los defensores de la segunda, entre los que se encontraban Leopold Senghor, Kwame Nkrumah, Julius Nyerere y Eduardo Mondlane.<\/p><p>Pero muchos de los que defend\u00edan la segunda alternativa reconoc\u00edan que, si fracasaba, habr\u00eda que recurrir a la primera. Y tambi\u00e9n se fueron preparando para una combinaci\u00f3n de ambas opciones. Por parte de las potencias coloniales, la represi\u00f3n de la lucha anticolonial fue siempre violenta. En algunos casos, la violencia fue tan fuerte que la lucha de liberaci\u00f3n asumi\u00f3 plenamente la opci\u00f3n de la guerra\/revoluci\u00f3n.<\/p><p>Los casos m\u00e1s significativos fueron la guerra de liberaci\u00f3n de Argelia contra el colonialismo franc\u00e9s, la guerra de liberaci\u00f3n de Kenia contra el colonialismo ingl\u00e9s y la guerra de liberaci\u00f3n de Guinea-Bissau, Angola y Mozambique contra el colonialismo portugu\u00e9s.<\/p><p>Sea cual sea el medio por el que se conquist\u00f3 la liberaci\u00f3n, result\u00f3 evidente para los nuevos pa\u00edses que la independencia conseguida era muy parcial. Estaba muy condicionada por las relaciones internacionales que caracterizaban el sistema mundial moderno, en particular en lo que respecta a las relaciones entre los pa\u00edses centrales y los pa\u00edses perif\u00e9ricos. La independencia era un fen\u00f3meno pol\u00edtico que ten\u00eda que convivir con varios tipos de dependencia econ\u00f3mica, financiera y militar. Esta cuesti\u00f3n fue identificada desde el principio, con matices distintos, por algunos de los fundadores de los nuevos pa\u00edses, desde Kwame Nkrumah a Leopold Senghor, desde Am\u00edlcar Cabral a Julius Nyerere, desde Patrice Lumumba a Jomo Kenyata, desde Ahmed Ben Bella a Habib Bourguiba, desde Samora Machel a Sam Nujoma.<\/p><p>Y las consecuencias negativas de la independencia incompleta se hicieron m\u00e1s visibles y graves con el paso de los a\u00f1os: relaciones internacionales de dependencia, continuaci\u00f3n de tratados desiguales, saqueo de los recursos naturales, creciente sumisi\u00f3n financiera y militar.<\/p><p>La conciencia cr\u00edtica te\u00f3rica de las limitaciones de la independencia pol\u00edtica adopt\u00f3 diferentes formas: el neocolonialismo y la obra de Frantz Fanon en la d\u00e9cada deHace 93 a\u00f1os naci\u00f3 el l\u00edder revolucionario Frantz Fanon &#8211; Centro de &#8230; 1960, la teor\u00eda de la dependencia en la d\u00e9cada de 1970, los estudios poscoloniales en la d\u00e9cada de 1980, los estudios decoloniales de la d\u00e9cada de 1990 y las epistemolog\u00edas del sur de la d\u00e9cada de 2000. Todas estas perspectivas han ido evolucionando en las d\u00e9cadas posteriores hasta hoy. Com\u00fan a todas estas perspectivas es la idea central de que las independencias pol\u00edticas pusieron fin a una forma espec\u00edfica de colonialismo, el colonialismo hist\u00f3rico, pero el colonialismo continu\u00f3 bajo otras formas e incluso se intensific\u00f3.<\/p><p>De hecho, ni siquiera el fin del colonialismo hist\u00f3rico fue total, como atestiguan de forma particularmente cruel los pueblos palestino y saharaui. Y desde principios de milenio hemos asistido a la intensificaci\u00f3n del colonialismo en m\u00faltiples formas: el saqueo de los recursos naturales, los tratados desiguales y la imposici\u00f3n de la austeridad y el endeudamiento por parte de las instituciones financieras (FMI y Banco Mundial), la creaci\u00f3n de reservas agr\u00edcolas en territorios soberanos, el trato dado a los inmigrantes, el racismo, la brecha digital y, m\u00e1s recientemente, la \u00abnaturalizaci\u00f3n\u00bb del colonialismo por la inteligencia artificial.<\/p><p>Podemos incluso decir que los tiempos actuales son tiempos de recolonizaci\u00f3n, cuya teorizaci\u00f3n se ha visto facilitada por el crecimiento global de las fuerzas de extrema derecha. Hemos asistido a la justificaci\u00f3n e incluso a la apolog\u00eda del colonialismo hist\u00f3rico y a la radicalizaci\u00f3n creciente de la cr\u00edtica de las diferentes teor\u00edas poscoloniales, con intentos de silenciamiento que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de la argumentaci\u00f3n acad\u00e9mica.<\/p><p>El derecho internacional<\/p><p>El segundo mandato de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, que comenz\u00f3 en 2025, es solo el s\u00edntoma m\u00e1s grotesco del colapso del derecho internacional. Pero ese colapso se ha ido gestando en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Veamos algunos de sus signos.<\/p><p>La transformaci\u00f3n de la OTAN en un pacto militar de agresi\u00f3n global<\/p><p>La primera se\u00f1al se \u00abvendi\u00f3\u00bb internacionalmente como el triunfo definitivo del derecho internacional. El colapso de la entonces Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en 1991 indicaba que por fin ser\u00eda posible consolidar un orden internacional basado en normas que garantizaran la coexistencia pac\u00edfica entre los pueblos y el respeto global de los derechos humanos. Fue un megaenga\u00f1o. El principal instrumento para garantizar la paz mediante la disuasi\u00f3n entre los bloques rivales eran los dos pactos militares: el Pacto de Varsovia, por parte sovi\u00e9tica, y la OTAN, por parte occidental.<\/p><p>Mientras que el Pacto de Varsovia se disolvi\u00f3 r\u00e1pidamente por la evidente raz\u00f3n de que hab\u00eda dejado de ser necesario, la OTAN no solo se mantuvo, sino que se expandi\u00f3 y cambi\u00f3 de car\u00e1cter. Dej\u00f3 de ser un instrumento de paz y defensa para convertirse en un instrumento de guerra y agresi\u00f3n al servicio de los intereses del imperialismo norteamericano y europeo, actuando en todo el mundo al servicio de esos intereses, desde la antigua Yugoslavia hasta Libia, desde Irak hasta Afganist\u00e1n.<\/p><p>Represi\u00f3n de las autonom\u00edas regionales<\/p><p>La segunda se\u00f1al fue la resistencia del Bloque Occidental contra el Movimiento de Pa\u00edses No Alineados, el grupo de pa\u00edses que se fueron liberando del colonialismo europeo, nacido en 1961 a ra\u00edz de la Conferencia de Bandung de 1955. Se trataba de un grupo de pa\u00edses que, en nombre de la soberan\u00eda nacional, buscaban su propio camino hacia el desarrollo, neg\u00e1ndose a tener que elegir entre el socialismo sovi\u00e9tico y el capitalismo occidental. En la misma l\u00ednea, estos y otros pa\u00edses trataron de establecer un Nuevo Orden Econ\u00f3mico Internacional que ser\u00eda adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en mayo de 1974.<\/p><p>Las ideas centrales eran \u00abcomercio en lugar de ayuda\u00bb, igualdad soberana y derecho a la autodeterminaci\u00f3n. El Bloque Occidental, es decir, los pa\u00edses centrales del sistema mundial, liderados por los Estados Unidos, rechaz\u00f3 todas estas propuestas y, a ra\u00edz de la crisis mundial de la deuda de la d\u00e9cada de 1980, impuso al mundo entero el llamado Consenso de Washington, que consagrar\u00eda el dominio de la versi\u00f3n neoliberal del capitalismo-colonialismo.<\/p><p>Marginalizaci\u00f3n de las Naciones Unidas<\/p><p>La tercera se\u00f1al, relacionada con la anterior, fue la creciente marginaci\u00f3n de las instituciones de las Naciones Unidas en favor de las organizaciones multilaterales controladas por las grandes potencias occidentales (FMI, Banco Mundial y Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio) y de las ONG y fundaciones financiadas por los superricos estadounidenses, como la Fundaci\u00f3n Ford, la Fundaci\u00f3n Bill y Melinda Gates y la Fundaci\u00f3n George Soros. La voz de la mayor\u00eda de los pa\u00edses del sistema mundial fue perdiendo peso en el sistema de la ONU, que, por el contrario, se fue volviendo cada vez m\u00e1s servil a los intereses geopol\u00edticos de los Estados Unidos y las multinacionales occidentales.<\/p><p>Guerras globales y cambios de r\u00e9gimen<\/p><p>La cuarta se\u00f1al de la degradaci\u00f3n del derecho internacional fue la sustituci\u00f3n del activismo internacional en favor de la paz y la justicia social por el dominio internacional de los conceptos cada vez m\u00e1s expansivos de seguridad nacional de los Estados Unidos a trav\u00e9s de dos mecanismos que sembraron la guerra, la injusticia social y la inestabilidad pol\u00edtica en todo el mundo: la \u00abguerra global\u00bb y el \u00abcambio de r\u00e9gimen\u00bb.<\/p><p>Tras la guerra global contra el comunismo, iniciada sobre todo despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Cubana en la d\u00e9cada de 1960, surgieron sucesivamente \u00abla guerra global contra las drogas\u00bb, \u00abla guerra global contra el terrorismo\u00bb y, por \u00faltimo, \u00abla guerra global contra la corrupci\u00f3n\u00bb. Cada una de estas guerras fue dise\u00f1ada para legitimar la injerencia de los Estados Unidos en la pol\u00edtica interna de los diferentes pa\u00edses considerados hostiles a sus intereses econ\u00f3micos y geopol\u00edticos.<\/p><p>Cambio de r\u00e9gimen &#8211; Integridad CiudadanaPor su parte, la pol\u00edtica de \u00abcambio de r\u00e9gimen\u00bb implica una violaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s acentuada de la soberan\u00eda de los pa\u00edses. Se trata de la manipulaci\u00f3n de la pol\u00edtica interna con el objetivo de sustituir gobiernos, a menudo elegidos democr\u00e1ticamente, considerados hostiles a los intereses del capitalismo-colonialismo occidental por gobiernos serviles a esos intereses.<\/p><p>Se recurre a mecanismos de contrainsurgencia cada vez m\u00e1s sofisticados, algunos estatales y otros privados (ONG, fundaciones), con la participaci\u00f3n creciente de la vigilancia de los ciudadanos y de las organizaciones pol\u00edticas \u00abhostiles\u00bb, el silenciamiento de las voces cr\u00edticas y el uso de las redes sociales, para provocar la inestabilidad pol\u00edtica y conducir a los resultados deseados con un barniz democr\u00e1tico (elecciones manipuladas, en particular mediante noticias falsas y el discurso del odio), los llamados golpes blandos. Ejemplos recientes son las \u00abrevoluciones de colores\u00bb en las sociedades postsovi\u00e9ticas, la primavera \u00e1rabe y los golpes blandos en Honduras (2009), Paraguay (2012), Ucrania (2014), Brasil (2016) o las intervenciones militares en Irak (2003), Libia (2011), etc.<\/p><p>Tanto las \u00abguerras globales\u00bb como los \u00abcambios de r\u00e9gimen\u00bb han sido factores de inestabilidad pol\u00edtica y de desprestigio de la idea de la democracia como ejercicio de la soberan\u00eda nacional-popular, cuando no han desembocado en guerras civiles o regionales y en la instauraci\u00f3n de reg\u00edmenes autocr\u00e1ticos de diversa \u00edndole. Ante todo esto, la ONU, m\u00e1xima garante del orden internacional basado en normas, ha asistido impotente. Cada vez que ha intentado resistir a trav\u00e9s de sus secretarios generales m\u00e1s destacados, ha tenido que asistir a la humillaci\u00f3n de estos, sobre todo de Boutros Boutros-Ghali y Kofi Annan. Finalmente, con Ant\u00f3nio Guterres, se rindi\u00f3 a los intereses geopol\u00edticos de Estados Unidos y promovi\u00f3 la infiltraci\u00f3n de las grandes agendas a medio plazo por parte de los grupos de presi\u00f3n de las grandes empresas multinacionales, en particular en el caso de la defensa de la biodiversidad y el estancamiento del colapso ecol\u00f3gico.<\/p><p>La transici\u00f3n de la UE de aliada a vasalla<\/p><p>La quinta se\u00f1al de la degradaci\u00f3n del orden internacional, y quiz\u00e1 la de m\u00e1s graves consecuencias, es el colapso de Europa ante el imperialismo en declive de los Estados Unidos. Durante setenta a\u00f1os, Europa record\u00f3 que ten\u00eda una responsabilidad hist\u00f3rica por el colonialismo y que hab\u00eda sido el continente m\u00e1s violento del siglo XX, infligiendo a sus ciudadanos y a los pueblos colonizados m\u00e1s de setenta y ocho millones de muertos en dos guerras.Donald Trump llama &#8220;enemigo&#8221; a la Uni\u00f3n Europea | Internacional<\/p><p>Esa memoria fue fundamental para recordar que era una Europa dividida, pero convencida de las virtudes de la coexistencia y orgullosa de haber construido en su bloque capitalista-colonialista una alianza fuertemente anclada en los tres instrumentos que permit\u00edan la paz e imped\u00edan la contrarrevoluci\u00f3n: el reformismo social, la democracia liberal y el derecho internacional. Pero desde el principio germinaba un megaenga\u00f1o. El enga\u00f1o consist\u00eda en que los pa\u00edses que construyeron la alianza que se llamar\u00eda Uni\u00f3n Europea eran pa\u00edses democr\u00e1ticos y, como tales, cre\u00edbles para construir una alianza internacional diferente a todas las anteriores. Una alianza no solo respetuosa y potenciadora de las democracias nacionales, sino democr\u00e1tica en su propia constituci\u00f3n y en el funcionamiento de sus instituciones. La realidad fue tr\u00e1gicamente diferente.<\/p><p>Siguieron existiendo pa\u00edses democr\u00e1ticos europeos, pero nunca hubo democracia europea. Por eso, la versi\u00f3n m\u00e1s salvaje del capitalismo-colonialismo, el neoliberalismo al servicio de los intereses geopol\u00edticos de los Estados Unidos, se infiltr\u00f3 en Europa a trav\u00e9s de las instituciones europeas, sobre todo de la Comisi\u00f3n Europea. El d\u00e9ficit democr\u00e1tico de la Uni\u00f3n Europea facilit\u00f3 la penetraci\u00f3n de las fuerzas que pretend\u00edan destruir el reformismo social, la democracia y el derecho internacional que hab\u00edan caracterizado a la Europa democr\u00e1tica de la posguerra.<\/p><p>No sorprende la facilidad desarmante con la que los Estados Unidos han involucrado a Europa en los \u00faltimos tiempos en una guerra contra Rusia cuya continuidad solo interesa a los Estados Unidos, han orquestado la ruptura de los lazos econ\u00f3micos con Rusia que, con el suministro de energ\u00eda barata, garantizaba en parte la prosperidad de Europa, y lanzaron a Europa a un vertiginoso proceso b\u00e9lico y armament\u00edstico para defenderse de una amenaza rusa que los ciudadanos europeos no perciben. El vasallaje de la Uni\u00f3n Europea, liderado por la quinta columna del imperialismo norteamericano en que se ha convertido la Comisi\u00f3n Europea, queda hoy escandalosamente al descubierto en cuatro enga\u00f1os, ramificaciones del mega enga\u00f1o original.Trump: El nuevo desorden mundial | Opini\u00f3n | EL PA\u00cdS<\/p><p>Primer enga\u00f1o: se ha creado confusi\u00f3n entre los intereses de la OTAN, cuyo mando militar es monopolio de los Estados Unidos y, por lo tanto, responde a los intereses geoestrat\u00e9gicos de los Estados Unidos, y los intereses geoestrat\u00e9gicos de Europa, que, si alguna vez existieron, ahora han quedado reducidos a cenizas.<\/p><p>Segundo enga\u00f1o: los Estados europeos se comprometen a gastar el 5 % de sus presupuestos nacionales en armas compradas en su mayor\u00eda a los EE. UU., que solo pueden utilizarse cuando su uso redunda en inter\u00e9s de los EE. UU. No se trata solo de que su uso est\u00e9 previsto en el marco de la OTAN, sino de que las armas m\u00e1s letales tienen c\u00f3digos cerrados que son propiedad de los EE. UU. y, por lo tanto, solo pueden utilizarse cuando los EE. UU. lo autorizan.<\/p><p>Tercer enga\u00f1o: el dinero invertido en armamento se retirar\u00e1 del presupuesto destinado a pol\u00edticas sociales que han contribuido al bienestar relativo de un porcentaje significativo de la poblaci\u00f3n de cada pa\u00eds y a la creaci\u00f3n de las clases medias que han impedido la polarizaci\u00f3n social de la que se alimentan, con fines opuestos, la guerra y la revoluci\u00f3n.<\/p><p>Cuarto enga\u00f1o: el reciente \u00abacuerdo\u00bb sobre aranceles entre \u00abaliados\u00bb (impuestos a los productos importados de Europa por EE. UU.) marca la consolidaci\u00f3n del vasallaje de Europa. El acuerdo chantajista no solo impide cualquier autonom\u00eda energ\u00e9tica a Europa, sino que desindustrializa a Europa, somete su econom\u00eda financiera a los grandes fondos de inversi\u00f3n y, por lo tanto, al capital financiero estadounidense. Este acuerdo chantajista solo es posible porque no hay democracia europea, aunque haya pa\u00edses europeos democr\u00e1ticos.<\/p><p>Disfrazada de comisaria europea, quien firm\u00f3 este acuerdo chantajista fue la embajadora informal de EE. UU. en la Uni\u00f3n Europea, una negociadora de armas (\u00bfy quiz\u00e1s de vacunas?) que fue colocada en ese puesto para cumplir esta misi\u00f3n. No es ninguna novedad. Dur\u00e3o Barroso ya hab\u00eda sido embajador informal de EE. UU. en la Comisi\u00f3n Europea (\u00bfqui\u00e9n no recuerda su ac\u00e9rrima defensa de la guerra de Irak?), y hoy, como era de esperar, es presidente no ejecutivo del gigante financiero estadounidense Goldman Sachs International. Los servicios valiosos se pagan bien.<\/p><p>El desorden internacional impuesto por Donald Trump<\/p><p>La \u00faltima se\u00f1al de la degradaci\u00f3n del derecho internacional es la conversi\u00f3n de Estados Unidos en un Estado paria a la luz de los criterios que este pa\u00eds hab\u00eda inventado para designar como Estados parias, a los Estados que violan sistem\u00e1ticamente el orden internacional y los derechos humanos.<\/p><p>El segundo mandato de Donald Trump ha revelado al mundo el enga\u00f1o que las primeras v\u00edctimas de la geopol\u00edtica estadounidense conoc\u00edan desde hac\u00eda mucho tiempo: Estados Unidos es un pa\u00eds nacido del genocidio de los pueblos originarios; un pa\u00eds violento que, en 249 a\u00f1os de existencia, ha estado en guerra contra pa\u00edses extranjeros durante 222 a\u00f1os; un pa\u00eds que no reconoce aliados ni negociaciones entre iguales, solo sus propios intereses y vasallos que los sirvan, imponi\u00e9ndoles condiciones mediante chantaje; una democracia muy condicionada que solo durante un breve periodo permiti\u00f3 que la democracia regulase los \u00abexcesos\u00bb del capitalismo-colonialismo, el periodo del New Deal.<\/p><p>No es de extra\u00f1ar que hoy en d\u00eda el \u00fanico aliado de Estados Unidos sea otro Estado paria, Israel, una alianza cuyo objetivo es controlar Oriente Medio y sus recursos naturales y bloquear el acceso de China a Europa occidental, despu\u00e9s de haberlo bloqueado a trav\u00e9s de Rusia y Bielorrusia. Se trata de una alianza radical que recurre al medio m\u00e1s violento de la tradici\u00f3n colonialista y nazi-fascista de Europa: la degradaci\u00f3n ontol\u00f3gica de todo un pueblo a la condici\u00f3n de subhumanidad para \u00ablegitimar\u00bb su genocidio, en este caso, el pueblo palestino. Juntos, son los dos pa\u00edses m\u00e1s peligrosos del mundo, las mayores amenazas para la paz y los promotores m\u00e1s ac\u00e9rrimos de la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p><p>Por \u00faltimo, la guerra de aranceles (tasas impuestas por Estados Unidos a los productos importados de diferentes pa\u00edses seg\u00fan una l\u00f3gica aparentemente m\u00e1s pol\u00edtica que econ\u00f3mica) supone el paroxismo del unilateralismo chantajista al imponer aranceles diferenciados a cada pa\u00eds. No tiene ninguna l\u00f3gica econ\u00f3mica y, en este sentido, es algo nuevo en el orden liberal y neoliberal de los \u00faltimos doscientos a\u00f1os. Pero, por otro lado, su l\u00f3gica pol\u00edtica no es nada nuevo en la historia de los imperialismos: dividir para reinar.<\/p><p>Conclusi\u00f3n<\/p><p>Vivimos en las ruinas del reformismo social, de la democracia, del fin del colonialismo hist\u00f3rico y del derecho internacional. La historia muestra que las ideas muertas tienen una inercia propia que les permite sobrevivir como fantasmas durante un tiempo. Mientras tanto, aumenta la polarizaci\u00f3n social, la conversi\u00f3n de adversarios en enemigos y crecen las apolog\u00edas de la guerra y la contrarrevoluci\u00f3n, bajo la forma del crecimiento global de la extrema derecha y la pol\u00edtica del odio. En el subsuelo de este movimiento corre el retorno de la idea de la revoluci\u00f3n.<\/p><p>\u00bfQu\u00e9 significa la esperanza cuando la humanidad camina son\u00e1mbula hacia la guerra y la revoluci\u00f3n sin saber cu\u00e1l es la secuencia entre ellas o cu\u00e1l es el futuro despu\u00e9s de ellas? Este es el tema de la segunda parte de este ensayo.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Fuente: Meer.com<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ac81bde e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"ac81bde\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c41fb86 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"c41fb86\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-77e705c e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"77e705c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1ca6a35 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"1ca6a35\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a7c1b59 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a7c1b59\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Autor:<\/p>\n<pre><strong>Boaventura de Sousa Santos<\/strong><\/pre>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-29db8b2 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"29db8b2\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Captura-de-pantalla-2016-07-05-a-les-19.07.56-150x150.png\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail wp-image-1000\" alt=\"\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ee6f00c e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"ee6f00c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c7b6f00 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"c7b6f00\" 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elementor-grid-tablet-2 elementor-grid-mobile-1 elementor-posts--thumbnail-top elementor-widget elementor-widget-posts\" data-id=\"3420f40\" data-element_type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;classic_columns&quot;:&quot;1&quot;,&quot;classic_columns_tablet&quot;:&quot;2&quot;,&quot;classic_columns_mobile&quot;:&quot;1&quot;,&quot;classic_row_gap&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:35,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;classic_row_gap_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:&quot;&quot;,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;classic_row_gap_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:&quot;&quot;,&quot;sizes&quot;:[]}}\" data-widget_type=\"posts.classic\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-posts-container elementor-posts elementor-posts--skin-classic elementor-grid\">\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-3441 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-mayo tag-antropologia tag-filosofia tag-noticias\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3441\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"168\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-300x168.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-3446\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-300x168.jpg 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-1024x574.jpg 1024w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-768x430.jpg 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia.jpg 1456w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3441\" >\n\t\t\t\tEL ESPEJISMO DE LA NUBE: POR QU\u00c9 EL \u00abTECNOFEUDALISMO\u00bb NO HA DESTRONADO AL CAPITALISMO (NI A LA DIVERSIDAD DEL MUNDO)\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tJos\u00e9 Justo Calder\u00f3n Dongo\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tmayo 26, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>La teor\u00eda del tecnofeudalismo de Yanis Varoufakis fascina al describirnos como siervos de una Matrix digital incorp\u00f3rea. Sin embargo, este an\u00e1lisis olvida que el fetiche de la tecnolog\u00eda se sostiene sobre la explotaci\u00f3n laboral cl\u00e1sica y que la diversidad cultural del mundo real sigue siendo la trinchera pol\u00edtica insalvable contra la homogeneizaci\u00f3n del algoritmo.<\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3441\" aria-label=\"Read more about EL ESPEJISMO DE LA NUBE: POR QU\u00c9 EL \u00abTECNOFEUDALISMO\u00bb NO HA DESTRONADO AL CAPITALISMO (NI A LA DIVERSIDAD DEL MUNDO)\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-3272 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-mayo tag-filosofia tag-guerra tag-temadelmes\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3272\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"211\" height=\"300\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/cargando-el-mundo-211x300.webp\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-3275\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/cargando-el-mundo-211x300.webp 211w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/cargando-el-mundo.webp 563w\" sizes=\"(max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3272\" >\n\t\t\t\tTECNOFEUDALISMO O EL REGRESO DE LOS SE\u00d1ORES DE LA GUERRA\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tH\u00e9ctor Ju\u00e1rez Camargo\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tmayo 19, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>Cada cierto tiempo aparece algunas palabras que nos inquietan, nos persiguen, nos atormentan: globalizaci\u00f3n, postmodernidad, woke, lawfare, algogracia, posverdad, fake news, gaslightingson, ciberactivismo, son algunas de ellas, en torno a ellas gira la discusi\u00f3n, la pol\u00e9mica, el extrav\u00edo. <\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3272\" aria-label=\"Read more about TECNOFEUDALISMO O EL REGRESO DE LOS SE\u00d1ORES DE LA GUERRA\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-3263 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-miscelanea tag-antropologia tag-cine tag-cinematografia tag-filosofia tag-temadelmes\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3263\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"213\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas-300x213.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-3268\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas-300x213.jpg 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas-768x546.jpg 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3263\" >\n\t\t\t\tCUANDO EL CINE SE ATREVE A MIRAR LAS RUINAS: LECCIONES DE HUMANIDAD DEL NEORREALISMO PARA UN MUNDO EN GUERRA\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tsiwar_2025\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tmayo 9, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>Rosario Elizabeth Rond\u00f3n D\u00edaz analiza a los principales representantes del movimiento cinematogr\u00e1fico denominado &#8220;el neorrealismo italiano&#8221;  que surgi\u00f3 entre 1943 y 1952. <\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3263\" aria-label=\"Read more about CUANDO EL CINE SE ATREVE A MIRAR LAS RUINAS: LECCIONES DE HUMANIDAD DEL NEORREALISMO PARA UN MUNDO EN GUERRA\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Boaventura de Sousa Santos<\/p>\n<p>En la guerra y la revoluci\u00f3n, el sentido de la historia va de la mano de su absurdo y, en el subsuelo de los \u00e9xitos, siempre circulan sus fracasos. La historia nos ense\u00f1a que las grandes transformaciones sociales siempre se han producido tras dos tipos de convulsiones sociales traum\u00e1ticas: la guerra y la revoluci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1248,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"elementor_theme","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[52,53,44,45,54,49],"class_list":["post-998","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-septiembre","tag-antropologia","tag-ciencias-sociales","tag-filosofia","tag-guerra","tag-septiembre","tag-temadelmes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=998"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/998\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1555,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/998\/revisions\/1555"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1248"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}