{"id":4327,"date":"2026-08-29T19:17:47","date_gmt":"2026-08-29T19:17:47","guid":{"rendered":"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4327"},"modified":"2026-09-12T21:14:03","modified_gmt":"2026-09-12T21:14:03","slug":"la-posverdad-una-conspiracion-desde-las-sombras-10-elementos-para-entender-la-genealogia-las-trampas-y-la-forma-de-combatirla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4327","title":{"rendered":"LA POSVERDAD: UNA CONSPIRACI\u00d3N DESDE LAS SOMBRAS. 10 ELEMENTOS PARA ENTENDER LA GENEALOG\u00cdA, LAS TRAMPAS, Y LA FORMA DE COMBATIRLA."},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"4327\" class=\"elementor elementor-4327\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ccd0d9d e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"ccd0d9d\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-19c0278 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"19c0278\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Foto de portada dise\u00f1o IA<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-729f957 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"729f957\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-327d85c e-con-full e-flex e-con e-parent\" data-id=\"327d85c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6ebf9d1 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"6ebf9d1\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-faf6e8c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"faf6e8c\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-647 alignleft\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-300x268.png\" alt=\"\" width=\"33\" height=\"29\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-300x268.png 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-1024x915.png 1024w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-768x686.png 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO.png 1078w\" sizes=\"(max-width: 33px) 100vw, 33px\" \/><\/p><p>Hay momentos en los que uno siente que la verdad ya no alcanza por s\u00ed sola para convencer, orientar o reunirnos en torno a una conversaci\u00f3n com\u00fan. Los hechos siguen presentes all\u00ed, en la realidad por supuesto: pueden comprobarse, contrastarse, discutirse. Sin embargo, en la vida p\u00fablica actual muchas veces los hechos terminan teniendo menos peso que una emoci\u00f3n intensa, una creencia arraigada o una historia que confirma aquello que ya quer\u00edamos escuchar. A eso llamamos posverdad: una manera de relacionarnos con la realidad en la que la pregunta por lo verdadero o lo falso queda desplazada por otra, m\u00e1s peligrosa y c\u00f3moda a la vez: si aquello que se dice encaja con lo que queremos creer.<\/p><p>El t\u00e9rmino se volvi\u00f3 especialmente visible en 2016, cuando el Diccionario de Oxford lo eligi\u00f3 como palabra del a\u00f1o, en medio de acontecimientos que sacudieron la pol\u00edtica internacional, como el refer\u00e9ndum del Brexit y las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Desde entonces, la posverdad dej\u00f3 de ser solo una palabra de moda para convertirse en una preocupaci\u00f3n central de nuestras democracias: \u00bfc\u00f3mo deliberar, decidir o convivir cuando la emoci\u00f3n se impone sobre la evidencia y la desinformaci\u00f3n circula con m\u00e1s rapidez que los argumentos?<\/p><p>En ese escenario, los relatos sustituyen a los datos, el miedo y la indignaci\u00f3n se usan como herramientas de movilizaci\u00f3n, y las instituciones encargadas de producir conocimiento \u2014la prensa seria, la academia, la ciencia o las estad\u00edsticas p\u00fablicas\u2014 son desacreditadas con facilidad. Por eso, hablar de posverdad no es simplemente describir una tendencia comunicativa; es preguntarnos por la fragilidad de nuestra vida p\u00fablica y por la responsabilidad que tenemos, como ciudadanos, frente a lo que creemos, compartimos y defendemos.<\/p><ol><li><strong> La presencia omnipresente: La erupci\u00f3n de la posverdad en el tejido social<\/strong><\/li><\/ol><p>La posverdad ha dejado de ser una simple categor\u00eda de an\u00e1lisis reservada a los debates acad\u00e9micos de la filosof\u00eda o la sociolog\u00eda; hoy es, de manera cotidiana y aplastante, la atm\u00f3sfera misma en la que habitamos. No se trata \u00fanicamente de la vieja mentira pol\u00edtica ni de la propaganda tradicional que enga\u00f1aba sobre un hecho puntual. Estamos ante un fen\u00f3meno cualitativamente distinto, polim\u00f3rfico y omnipresente, que ha logrado penetrar cada una de las capas de la experiencia humana contempor\u00e1nea.<\/p><p>Su erupci\u00f3n es visible, en primer lugar, en el ecosistema de las redes sociales, donde opera como la materia prima y el combustible principal de algoritmos dise\u00f1ados minuciosamente para monetizar la indignaci\u00f3n. En estas plataformas, la verificaci\u00f3n de un dato es un obst\u00e1culo para la circulaci\u00f3n, mientras que la reacci\u00f3n visceral, el sesgo de confirmaci\u00f3n y la polarizaci\u00f3n garantizan que un contenido se vuelva viral en cuesti\u00f3n de segundos. La posverdad ha transformado la comunicaci\u00f3n digital en un teatro de ecos donde cada comunidad consume la versi\u00f3n de la realidad que m\u00e1s reconforta sus prejuicios.<\/p><p>Pero su alcance va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las pantallas de nuestros tel\u00e9fonos.<\/p><p>En la literatura y el cine, la posverdad ataca el coraz\u00f3n mismo de la representaci\u00f3n art\u00edstica:<\/p><p>En la literatura, el peligro no radica en la invenci\u00f3n de mundos ficticios, sino en la perversi\u00f3n del \u00abpacto de ficci\u00f3n\u00bb. La literatura siempre ha sido un ejercicio de libertad donde el lector, plenamente consciente del car\u00e1cter imaginario del texto, suspende la incredulidad para explorar la condici\u00f3n humana. La posverdad rompe ese pacto \u00e9tico e instala el imperio de la narrativa pura: sustituye la creaci\u00f3n literaria emancipada por la fabricaci\u00f3n deliberada de discursos que tuercen, niegan y reescriben la realidad objetiva con fines de alienaci\u00f3n, control ideol\u00f3gico y manipulaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p><p>En el cine, el punto central es el gigantesco poder de manipulaci\u00f3n que se ejerce desde las pantallas para fabricar memorias hist\u00f3ricas falsas. La industria audiovisual \u2014con Hollywood a la cabeza\u2014 opera como una f\u00e1brica de posverdad al borrar la densidad de los hechos reales e inventar \u00abverdades oficiales\u00bb. Lo vemos de forma escandalosa en las producciones sobre la Segunda Guerra Mundial, donde se agiganta o inventa el rol de Estados Unidos como \u00absalvador \u00fanico\u00bb del mundo mientras se invisibiliza el costo humano y decisivo de otros pueblos, o en la indiferencia \u00e9tica con la que cineastas de renombre \u2014como Christopher Nolan en Oppenheimer\u2014 omiten y deshumanizan el horror at\u00f3mico vivido por las v\u00edctimas de Hiroshima y Nagasaki. Aqu\u00ed el cine deja de ser arte para convertirse en tecnolog\u00eda de borrado hist\u00f3rico.<\/p><p>En el ejercicio del poder y la pol\u00edtica institucional, los gobernantes ya no buscan legitimarse mediante la gesti\u00f3n rigurosa de indicadores econ\u00f3micos, ambientales o sociales, sino a trav\u00e9s de la producci\u00f3n fabril de relatos persuadores que apelan de forma directa al miedo, al orgullo patri\u00f3tico o a la paranoia colectiva.<\/p><p>Finalmente, en el terreno de la guerra y la geopol\u00edtica global, la posverdad se ha consolidado como el eje de las operaciones h\u00edbridas. Antes de que el primer proyectil impacte en el suelo, la batalla decisiva ya se ha librado mediante la desinformaci\u00f3n masiva, los ataques de falsa bandera y la construcci\u00f3n de relatos alternativos que buscan desmoralizar a las poblaciones y paralizar la respuesta de la comunidad internacional. La posverdad, en suma, ya no es un accidente o un exceso de la comunicaci\u00f3n moderna, sino la forma dominante en que el mundo actual procesa la experiencia y construye el sentido.<\/p><ol start=\"2\"><li><strong> La arquitectura del capitalismo tard\u00edo: Posmodernidad, tecnolog\u00eda y gobierno<\/strong><\/li><\/ol><p>Lejos de ser un fallo fortuito de las democracias liberales o un efecto no deseado del libre debate de ideas, la posverdad es un acontecimiento intr\u00ednseco al capitalismo tard\u00edo en su fase cognoscitiva, financiera y de plataformas. Existe una necesidad estructural, profunda y urgente en el modelo de acumulaci\u00f3n actual para neutralizar la autoridad de los hechos objetivos, porque la realidad material se ha convertido en el principal enemigo de la continuidad de este sistema.<\/p><p>Para que el capitalismo contempor\u00e1neo pueda seguir ejerciendo su poder de forma irrestricta \u2014a trav\u00e9s del extractivismo de datos, la financiarizaci\u00f3n especulativa y la precarizaci\u00f3n del trabajo bajo la narrativa del emprendedurismo\u2014, necesita operar sin el estorbo de las evidencias emp\u00edricas. Si el cambio clim\u00e1tico, la destrucci\u00f3n de la biodiversidad, la concentraci\u00f3n escandalosa de la riqueza o la p\u00e9rdida de derechos laborales fueran reconocidos universalmente como realidades incontrovertibles, la legitimidad social de las grandes corporaciones y de los Estados que las amparan colapsar\u00eda de inmediato. La posverdad funciona as\u00ed como un mecanismo de inmunidad: al convertir cada dato duro en &#8220;una opini\u00f3n m\u00e1s&#8221; o en &#8220;un relato politizado&#8221;, el poder econ\u00f3mico se libra de la obligaci\u00f3n de rendir cuentas ante la realidad.<\/p><p>La tecnolog\u00eda digital de nuestro tiempo no es una herramienta neutral que por azar cay\u00f3 en malas manos; es la infraestructura material construida a la medida de esta necesidad de gobierno. Las arquitecturas algor\u00edtmicas de Silicon Valley, el procesamiento masivo de datos y la inteligencia artificial generativa est\u00e1n orientados a modelar la conducta humana, fragmentar la percepci\u00f3n p\u00fablica y capturar la atenci\u00f3n a trav\u00e9s del est\u00edmulo emocional ininterrumpido.<\/p><p>Es en este horizonte donde la posmodernidad revela su verdadera naturaleza. No fue simplemente un movimiento art\u00edstico de vanguardia ni una moda filos\u00f3fica de finales del siglo XX; es la esencia cultural e ideol\u00f3gica del tiempo presente. La posmodernidad proporcion\u00f3 el clima de \u00e9poca perfecto para naturalizar la idea de que la verdad es una ilusi\u00f3n obsoleta, dejando el campo libre para que el capital organice el mundo no seg\u00fan las leyes de la realidad f\u00edsica y social, sino seg\u00fan las conveniencias de la rentabilidad y la dominaci\u00f3n.<\/p><ol start=\"3\"><li><strong> La genealog\u00eda intelectual: Del quiebre de la modernidad a la deconstrucci\u00f3n posestructuralista<\/strong><\/li><\/ol><p>Para comprender c\u00f3mo llegamos a este estado de cosas, es necesario rastrear la historia de las ideas y examinar c\u00f3mo ciertas corrientes filos\u00f3ficas que nacieron con un af\u00e1n cr\u00edtico y emancipador terminaron, por los azares de la historia, suministrando los Insumos te\u00f3ricos de los que hoy se nutre la posverdad. El quiebre de la confianza en el proyecto de la Modernidad Ilustrada \u2014aquella promesa de que la raz\u00f3n, la ciencia y el progreso t\u00e9cnico nos conducir\u00edan inevitablemente a la libertad\u2014 dej\u00f3 un vac\u00edo epist\u00e9mico que fue ocupado por la deconstrucci\u00f3n posestructuralista.<\/p><p>Michel Foucault, en su monumental obra <em>Las palabras y las cosas<\/em> publicada en 1966, asest\u00f3 un golpe demoledor a la fe positivista en una verdad neutra, objetiva y desinteresada. Mediante su m\u00e9todo arqueol\u00f3gico, Foucault demostr\u00f3 que lo que cada \u00e9poca hist\u00f3rica considera &#8220;verdadero&#8221; o &#8220;cient\u00edfico&#8221; no es un reflejo transparente de la realidad, sino el resultado de una <em>episteme<\/em>: un conjunto subterr\u00e1neo de reglas discursivas que determinan qu\u00e9 se puede pensar y qu\u00e9 no. M\u00e1s adelante, al articular la noci\u00f3n de los &#8220;reg\u00edmenes de verdad&#8221; y mostrar la imbricaci\u00f3n indisoluble entre el saber y el poder, Foucault expuso que las instituciones utilizan los discursos de verdad para normar y disciplinar los cuerpos. El problema surgi\u00f3 cuando esta brillante lecci\u00f3n cr\u00edtica fue despojada de su rigor hist\u00f3rico y traducida, en la cultura de masas, como la idea simplista de que los hechos no existen y que cualquier afirmaci\u00f3n de verdad es solo una maniobra de dominaci\u00f3n.<\/p><p>Por su parte, Jean-Fran\u00e7ois Lyotard, en su c\u00e9lebre informe de 1979 titulado <em>La condici\u00f3n posmoderna<\/em>, decret\u00f3 la muerte de los &#8220;meta-relatos&#8221; o grandes narrativas unificadoras de la historia, tales como el Progreso ilustrado, la emancipaci\u00f3n del proletariado o la realizaci\u00f3n del Esp\u00edritu. Lyotard argument\u00f3 que el mundo posmoderno se caracteriza por la p\u00e9rdida de fe en estas grandes explicaciones y por la fragmentaci\u00f3n del saber en una multitud de &#8220;juegos de lenguaje&#8221; heterog\u00e9neos, inconmensurables entre s\u00ed, donde ninguno puede reclamar una superioridad leg\u00edtima sobre los dem\u00e1s. En el entorno de la posverdad, esta tesis sufri\u00f3 una vulgarizaci\u00f3n tr\u00e1gica: si ya no hay criterios universales para validar el conocimiento y todos los discursos son simples juegos de lenguaje, entonces la evidencia cient\u00edfica producida por d\u00e9cadas de investigaci\u00f3n pasa a ser tratada como un &#8220;relato&#8221; equivalente a cualquier especulaci\u00f3n de red social.<\/p><p>A esta genealog\u00eda debe sumarse la agud\u00edsima mirada de Marshall Berman en <em>Todo lo s\u00f3lido se desvanece en el aire<\/em> (1982). Berman, recuperando la c\u00e9lebre intuici\u00f3n de Marx sobre la naturaleza del capitalismo, cartografi\u00f3 la vivencia psicol\u00f3gica y social de la modernidad tard\u00eda. Mostr\u00f3 c\u00f3mo el torbellino del desarrollo econ\u00f3mico y la aceleraci\u00f3n constante destruyen todas las tradiciones, valores e instituciones estables, sumergiendo a las personas en un estado de fluidez permanente. La contribuci\u00f3n de Berman a la comprensi\u00f3n de la posverdad no es de orden epistemol\u00f3gico, sino existencial: describi\u00f3 el terreno desgarrado, inestable y convulso en el que los individuos, despojados de cualquier suelo firme debajo de sus pies, se vuelven presas f\u00e1ciles de historias emocionales que les ofrezcan una ilusi\u00f3n moment\u00e1nea de certeza.<\/p><ol start=\"4\"><li><strong> Insumos sociol\u00f3gicos y epistemol\u00f3gicos: Bauman y Morin<\/strong><\/li><\/ol><p>Para profundizar en la arquitectura de la posverdad, es imprescindible incorporar los diagn\u00f3sticos de la sociolog\u00eda de la cultura y de la teor\u00eda del conocimiento contempor\u00e1neas, donde destacan las figuras de Zygmunt Bauman y Edgar Morin.<\/p><p>Zygmunt Bauman, a trav\u00e9s de su c\u00e9lebre concepto de &#8220;Modernidad L\u00edquida&#8221;, ofrece el marco sociol\u00f3gico m\u00e1s preciso para entender la demanda social de posverdad. Bauman explic\u00f3 c\u00f3mo las estructuras que antes daban solidez y continuidad a la vida humana \u2014el Estado-naci\u00f3n, los partidos pol\u00edticos de masas, las grandes instituciones educativas, los empleos duraderos y las comunidades locales\u2014 se han derretido. En este entorno l\u00edquido, caracterizado por la precariedad y la inestabilidad de los v\u00ednculos, la noci\u00f3n misma de una &#8220;verdad s\u00f3lida&#8221; resulta inc\u00f3moda e inoperante. Una verdad s\u00f3lida exige tiempo de verificaci\u00f3n, paciencia reflexiva, debate riguroso y compromiso con las evidencias. La posverdad, en cambio, es la &#8220;verdad l\u00edquida&#8221; por excelencia: es maleable, instant\u00e1nea, desechable y se adapta como un guante a las necesidades emocionales del momento. Bauman nos ayuda a comprender que la gente no consume posverdad porque sea ingenua, sino porque en un mundo inestable y aterrador, las certezas emocionales fabricadas a la medida funcionan como un refugio psicol\u00f3gico frente a la angustia de la incertidumbre.<\/p><p>Por otro lado, la vasta obra de Edgar Morin sobre el &#8220;Pensamiento Complejo&#8221; aporta una contribuci\u00f3n fascinante y parad\u00f3jica. Morin ha dedicado su vida a combatir la &#8220;ceguera del conocimiento&#8221; y el reduccionismo de la ciencia cartesiana tradicional, demostrando que la realidad es multidimensional, contradictoria y est\u00e1 cruzada por la incertidumbre. En obras fundamentales como <em>El M\u00e9todo<\/em>, Morin invita a la ciencia a ser autocr\u00edtica, a reconocer el error e ilusi\u00f3n inherentes a todo proceso de traducci\u00f3n mental de la realidad y a aprender a &#8220;navegar en un oc\u00e9ano de incertidumbres&#8221;.<\/p><p>Sin embargo, en el clima de \u00e9poca de la posverdad se ha producido una cooptaci\u00f3n perversa del pensamiento de Morin. Los mercaderes de la desinformaci\u00f3n, desde los negacionistas del cambio clim\u00e1tico hasta las corporaciones que ocultan los efectos nocivos de sus productos, han extra\u00eddo la noci\u00f3n de &#8220;incertidumbre&#8221; y la cr\u00edtica a los dogmas cient\u00edficos para convertirlas en un arma de par\u00e1lisis. Mimetizan el lenguaje de la complejidad para argumentar que &#8220;como la ciencia no es absoluta y el mundo es complejo, ninguna evidencia es definitiva&#8221;, utilizando la duda no para investigar m\u00e1s y mejor, como quer\u00eda Morin, sino para sembrar la confusi\u00f3n masiva y bloquear cualquier decisi\u00f3n pol\u00edtica basada en hechos probados.<\/p><ol start=\"5\"><li><strong> La trampa de la teor\u00eda decolonial frente a la posverdad<\/strong><\/li><\/ol><p>Llegados a este punto del an\u00e1lisis, es necesario abordar una de las zonas m\u00e1s equ\u00edvocas del debate intelectual contempor\u00e1neo. Existe la tendencia a asumir que el pensamiento decolonial \u2014desarrollado por figuras imprescindibles como An\u00edbal Quijano, Walter Mignolo, Enrique Dussel o Catherine Walsh\u2014 constituye, por definici\u00f3n, la trinchera m\u00e1s radical y el enemigo natural de la posverdad. Sin embargo, un examen riguroso de su matriz epistemol\u00f3gica revela que la teor\u00eda decolonial plantea severas confusiones y puede convertirse, si no se la somete a una cr\u00edtica severa, en un aliado involuntario del mismo fen\u00f3meno que pretende combatir.<\/p><p>El pensamiento decolonial realiz\u00f3 una aportaci\u00f3n hist\u00f3rica al denunciar que el proyecto de la Modernidad Ilustrada estuvo indisolublemente ligado a la empresa colonial. Mostr\u00f3 c\u00f3mo el Eurocentrismo erigi\u00f3 una noci\u00f3n de &#8220;Verdad Universal, Cient\u00edfica y Neutra&#8221; que sirvi\u00f3 para descalificar, invisibilizar y destruir los conocimientos, medicinas y formas de vida de los pueblos colonizados, cometiendo lo que Boaventura de Sousa Santos denomina un verdadero <em>epistemicidio<\/em>.<\/p><p>El problema grave surge cuando esta cr\u00edtica justa se desborda y se absolutiza, derivando en un rechazo esquem\u00e1tico del m\u00e9todo cient\u00edfico, de la demostraci\u00f3n emp\u00edrica, de la estad\u00edstica y del pensamiento l\u00f3gico, etiquet\u00e1ndolos en bloque como &#8220;simples dogmas euroc\u00e9ntricos&#8221; o &#8220;herramientas de dominaci\u00f3n imperial&#8221;. Al hacer esto, la teor\u00eda decolonial cae en la trampa de la falsa equivalencia epist\u00e9mica. Si cualquier dato duro sobre epidemiolog\u00eda, f\u00edsica atmosf\u00e9rica o econom\u00eda pol\u00edtica es descartado de antemano por tener su origen en la ciencia moderna de matriz occidental, la realidad queda desarmada.<\/p><p>Esta trampa es aprovechada de inmediato por los poderes que sostienen la posverdad. Grupos reaccionarios, Gobiernos autoritarios y elites locales en diversas partes del mundo han aprendido a cooptar la jerga decolonial para desembarazarse de las auditor\u00edas cient\u00edficas y de la exigencia de transparencia. Desacreditan las investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos o el consenso sobre el colapso ecol\u00f3gico argumentando que se trata de &#8220;imposiciones del Norte Global&#8221;, para imponer en su lugar dogmas locales, fanatismos o intereses econ\u00f3micos particulares sin el estorbo de las evidencias. Sin un anclaje firme en la realidad material y en la verificaci\u00f3n de los hechos, la deconstrucci\u00f3n decolonial corre el peligro de confluir con el mismo subjetivismo irresponsable del que se nutre la manipulaci\u00f3n contempor\u00e1nea.<\/p><ol start=\"6\"><li><strong> El reverso del espejo: El progresismo liberal, la agenda woke y la posverdad de la identidad<\/strong><\/li><\/ol><p>Es un grave error conceptual asumir que la posverdad es un patrimonio exclusivo del populismo de extrema derecha o del fascismo digital. La \u00abizquierda global no marxista\u00bb, el progresismo liberal y la denominada agenda <em>woke<\/em> constituyen el reverso complementario de esta misma condici\u00f3n de \u00e9poca, funcionando como otra de las grandes puertas de entrada a la manipulaci\u00f3n discursiva en el capitalismo tard\u00edo.<\/p><p>Aunque este progresismo se autopromocione como el basti\u00f3n de la tolerancia y la iluminaci\u00f3n moral frente al oscurantismo reaccionario, en la pr\u00e1ctica opera bajo la misma matriz idealista: la sustituci\u00f3n de las relaciones materiales de existencia por el rendimiento puramente discursivo y la hiper-fragmentaci\u00f3n identitaria.<\/p><p>Este fen\u00f3meno se articula a trav\u00e9s de tres operaciones cr\u00edticas:<\/p><ul><li><strong>El abandono del materialismo por el idealismo ling\u00fc\u00edstico:<\/strong> La izquierda no marxista ha sustituido el an\u00e1lisis de la estructura econ\u00f3mica (la propiedad de los medios de producci\u00f3n, la precarizaci\u00f3n del trabajo, el extractivismo) por una fe supersticiosa en el lenguaje. Bajo la premisa de que &#8220;el discurso construye la realidad&#8221;, se asume que modificar los eufemismos institucionales o los pronombres equivale a transformar el mundo. Al igual que la posverdad de derecha, este idealismo cree que los hechos materiales pueden abolirse mediante la modificaci\u00f3n del relato.<\/li><li><strong>De la lucha de clases al mercado de las subjetividades:<\/strong> La agenda <em>woke<\/em> fragmenta la solidaridad de la clase trabajadora en un abanico de identidades atomizadas que compiten entre s\u00ed por el estatus de victimizaci\u00f3n. En este marco, la validez epist\u00e9mica de una afirmaci\u00f3n deja de depender del contraste emp\u00edrico o del rigor l\u00f3gico para pasar a depender del &#8220;lugar de enunciaci\u00f3n&#8221; del sujeto (<em>\u00abmi experiencia subjetiva invalida tus datos duros\u00bb<\/em>). La verdad se privatiza en &#8220;sensibilidades individuales&#8221;, dinamitando la posibilidad de consensos cient\u00edficos universales o de proyectos pol\u00edticos colectivos.<\/li><li><strong>El <em>Pinkwashing<\/em> y la cooptaci\u00f3n por el Capitalismo Rosa:<\/strong> Este progresismo idealista resulta ser la ideolog\u00eda perfecta para las grandes corporaciones de Silicon Valley y Wall Street. Al adoptar la ret\u00f3rica de la inclusi\u00f3n verbal, el capital financiero lava su imagen (<em>pinkwashing<\/em>) mientras contin\u00faa profundizando la explotaci\u00f3n laboral, la evasi\u00f3n fiscal y la privatizaci\u00f3n de la vida. La posverdad progresista crea la ilusi\u00f3n de un capitalismo &#8220;\u00e9tico y diverso&#8221;, velando la realidad de la acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n.<\/li><\/ul><p>En \u00faltima instancia, si la posverdad reaccionaria destruye la verdad mediante la mentira escandalosa, la posverdad progresista la clausura mediante la censura moral, el dogma identitario y la cancelaci\u00f3n. Ambas vertientes renuncian a la transformaci\u00f3n material de la sociedad, demostrando que el \u00fanico camino para desarmar esta doble trampa es el retorno a la cr\u00edtica radical de la econom\u00eda pol\u00edtica.<\/p><ol start=\"7\"><li><strong> El mapa epist\u00e9mico de Marx: La Introducci\u00f3n de 1857 a los Grundrisse<\/strong><\/li><\/ol><p>Frente a la dispersi\u00f3n de los discursos, la privatizaci\u00f3n de las sensibilidades y el pantano del constructivismo vulgar, es necesario retornar al pensamiento fundador de la cr\u00edtica social. El c\u00e9lebre cap\u00edtulo titulado \u00abEl m\u00e9todo de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00bb, contenido en la <em>Introducci\u00f3n de 1857<\/em> a los <em>Grundrisse<\/em> (Elementos fundamentales para la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica) de Karl Marx, constituye uno de los mapas epist\u00e9micos m\u00e1s potentes, rigurosos e id\u00f3neos para confrontar y desmontar la posverdad.<\/p><p>En estas pocas p\u00e1ginas de extraordinaria densidad te\u00f3rica, Marx se plantea la pregunta esencial: \u00bfC\u00f3mo debe proceder la inteligencia humana para conocer verdaderamente la realidad? El idealismo de su \u00e9poca (y la posverdad de la nuestra) asum\u00eda que el pensamiento genera la realidad o que las palabras flotan libremente inventando el mundo. Marx demuestra que el proceso de conocimiento sigue una trayectoria dial\u00e9ctica fascinante que va del &#8220;concreto real&#8221; al &#8220;concreto pensado&#8221;.<\/p><p>El punto de partida es siempre la realidad objetiva: la totalidad social con sus contradicciones materiales, sus estructuras econ\u00f3micas y su base f\u00edsica. Esa realidad existe con independencia de lo que pensemos de ella. Sin embargo, si nos limitamos a contemplarla de golpe, solo obtenemos una representaci\u00f3n confusa y ca\u00f3tica. El pensamiento debe realizar entonces un esfuerzo de abstracci\u00f3n, dividiendo la realidad para extraer categor\u00edas anal\u00edticas (como trabajo, mercanc\u00eda, valor o dinero).<\/p><p>Pero el viaje no termina ah\u00ed. La verdadera ciencia ocurre en el segundo movimiento: cuando el pensamiento se eleva de esas abstracciones simples para reconstruir la realidad en la mente, no como una mera opini\u00f3n, sino como una totalidad rica en m\u00faltiples determinaciones y relaciones. A esto llama Marx el \u00abconcreto pensado\u00bb. El pensamiento no crea el objeto real; se apropia de \u00e9l mentalmente respetando sus leyes y sus din\u00e1micas materiales.<\/p><p>Este texto de 1857 destruye las premisas de la posverdad en dos puntos neur\u00e1lgicos:<\/p><p>En primer lugar, nos ense\u00f1a que las palabras, los conceptos y las categor\u00edas te\u00f3ricas tienen un anclaje material incontestable. No son construcciones ling\u00fc\u00edsticas arbitrarias que un gabinete de comunicaci\u00f3n o un algoritmo puedan moldear a voluntad; son la expresi\u00f3n abstracta de relaciones sociales y econ\u00f3micas reales. Pretender abolir la pobreza, la contaminaci\u00f3n o la crisis de un sistema cambiando las palabras es una ilusi\u00f3n idealista que la realidad se encarga de aplastar tarde o temprano.<\/p><p>En segundo lugar, Marx establece una separaci\u00f3n tajante entre el objeto de pensamiento y el objeto real. Que una masa de millones de personas crea fervientemente en una mentira fabricada por un algoritmo \u2014que crea en un &#8220;hecho alternativo&#8221;\u2014 altera la psicolog\u00eda de esa masa, pero no cambia en lo m\u00e1s m\u00ednimo la naturaleza f\u00edsica o biol\u00f3gica del hecho real. La realidad objetiva mantiene su solidez y sus l\u00edmites frente a las ficciones del discurso. El escrito de Marx nos devuelve as\u00ed la confianza en que el conocimiento riguroso, la investigaci\u00f3n emp\u00edrica y la teor\u00eda cr\u00edtica son capaces de penetrar las brumas de la ideolog\u00eda para mostrarnos el mundo tal como es, condici\u00f3n indispensable para poder transformarlo.<\/p><ol start=\"8\"><li><strong> De la &#8220;Diversidad&#8221; liberal a la &#8220;Pluriversidad&#8221; u &#8220;Ontolog\u00eda Relacional&#8221;<\/strong><\/li><\/ol><p>Una vez que hemos desmontado tanto el cinismo de la posverdad como la trampa de la correcci\u00f3n discursiva, se vuelve urgente responder a la pregunta: \u00bfDesde qu\u00e9 cosmovisi\u00f3n podemos construir una alternativa real? La respuesta habitual del pensamiento hegem\u00f3nico consiste en apelar a la &#8220;diversidad&#8221; o al &#8220;multiculturalismo liberal&#8221;. Sin embargo, este concepto se ha revelado profundamente insuficiente y f\u00e1cil de cooptar por el mismo sistema que genera la posverdad.<\/p><p>En el marco de la ideolog\u00eda neoliberal, la &#8220;diversidad&#8221; es entendida de forma superficial como un escaparate de opciones individuales. Se trata de un cat\u00e1logo donde sujetos aislados consumen identidades, opiniones o estilos de vida dentro de las reglas del mismo mercado. Esta visi\u00f3n encaja perfectamente con la posverdad, porque reduce la cultura a un asunto de &#8220;preferencias personales&#8221; y tolera la disparidad de relatos siempre que nadie cuestione la estructura econ\u00f3mica de fondo.<\/p><p>Frente a esta diversidad desintegrada y funcional al capital, es necesario dar un salto hacia los conceptos de <strong>Pluriversidad<\/strong> y <strong>Ontolog\u00eda Relacional<\/strong>, desarrollados por las filosof\u00edas m\u00e1s profundas del Sur Global y el pensamiento cr\u00edtico contempor\u00e1neo.<\/p><p>La Pluriversidad, sintetizada en la hermosa m\u00e1xima zapatista de \u00abun mundo donde quepan muchos mundos\u00bb, no significa que &#8220;cualquier opini\u00f3n valga lo mismo&#8221; ni nos arroja al abismo del relativismo donde la verdad se pierde. Significa el reconocimiento de que existen m\u00faltiples matrices civilizatorias, diversas formas de habitar el planeta y distintos horizontes de sentido que han demostrado su capacidad para sostener la vida humana y comunitaria a lo largo de los siglos. Mientras la posverdad utiliza la fragmentaci\u00f3n de la realidad para imponer una monocultura cognitiva homog\u00e9nea donde solo importa el consumo y el algoritmo, la pluriversidad defiende la riqueza de las tradiciones hist\u00f3ricas y territoriales.<\/p><p>Por su parte, la Ontolog\u00eda Relacional pone en cuesti\u00f3n la figura misma del &#8220;individuo aislado&#8221; que sirve de base a la posverdad. En la cosmovisi\u00f3n de los pueblos originarios \u2014como se refleja en la filosof\u00eda andina del <em>Sumak Kawsay<\/em> o en el <em>Ayllu<\/em>\u2014 el ser humano no es un \u00e1tomo solitario encerrado en su ego, en su pantalla o en sus derechos de propiedad. El ser humano es un tejido de relaciones: no existe antes ni al margen de su comunidad, de sus antepasados y de la naturaleza que lo sostiene.<\/p><p>Desde una ontolog\u00eda relacional, la verdad no es un trofeo individual ni un prejuicio personal que se defiende con terquedad en redes sociales. La verdad es un hecho comunitario que se cuida, se verifica y se comparte porque de ella depende la reproducci\u00f3n de la vida colectiva. A la falsedad vol\u00e1til e individualista de la posverdad no se le opone una Verdad dictada por una \u00e9lite tecnocr\u00e1tica, sino el di\u00e1logo de saberes, la responsabilidad compartida con el territorio y el reconocimiento de que la realidad material es la casa com\u00fan que debemos preservar.<\/p><ol start=\"9\"><li><strong> Ni apocal\u00edpticos ni integrados: La tecnolog\u00eda como terreno de lucha y la reapropiaci\u00f3n del internet<\/strong><\/li><\/ol><p>En la discusi\u00f3n contempor\u00e1nea sobre la posverdad suele reinstalarse un falso dilema que paraliza la capacidad de acci\u00f3n cr\u00edtica: por un lado, la nostalgia por un pasado pre-digital e idealizado; por el otro, la capitulaci\u00f3n fascinada ante las fuerzas de la innovaci\u00f3n algor\u00edtmica. Para desarticular esta trampa en el contexto de la econom\u00eda de plataformas, resulta indispensable acudir a la intuici\u00f3n seminal de Umberto Eco y a la cr\u00edtica del \u00abciber-marxismo\u00bb desarrollada por Nick Dyer-Witheford.<\/p><p>En <em>Apocal\u00edpticos e integrados<\/em> (1964), Umberto Eco examin\u00f3 las reacciones contrapuestas de la intelectualidad ante la irrupci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n de masas. Al trasladar su matriz de an\u00e1lisis al ecosistema de las redes sociales, la Inteligencia Artificial y la desinformaci\u00f3n masiva, el diagn\u00f3stico retiene toda su agudeza:<\/p><ul><li><strong>La postura apocal\u00edptica (Tecnofobia \/ Retirada moralista):<\/strong> Concibe a la tecnolog\u00eda digital como una degradaci\u00f3n irreversible de la cultura y la verdad objetiva. Su respuesta suele ser la nostalgia, el repliegue individual o la exigencia ingenua de &#8220;desconectarse&#8221;. Esta postura cae en la par\u00e1lisis porque trata a la infraestructura tecnol\u00f3gica como un mero &#8220;aparato externo&#8221; que puede ser evitado, ignorando que la t\u00e9cnica digital constituye el tejido material y la mediaci\u00f3n cotidiana de la vida social en el capitalismo tard\u00edo. No es posible transformar un modo de producci\u00f3n ni una arquitectura comunicacional simplemente d\u00e1ndoles la espalda.<\/li><li><strong>La postura integrada (Tecno-utopismo \/ Docilidad algor\u00edtmica):<\/strong> Asume cada innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica con sumisi\u00f3n acr\u00edtica, celebrando la conectividad sin examinar las relaciones de propiedad que la gobiernan. Los &#8220;integrados&#8221; operan como consumidores d\u00f3ciles que entregan su atenci\u00f3n, sus datos personales y sus din\u00e1micas afectivas a las grandes corporaciones de Silicon Valley a cambio de entretenimiento o inmediatez. Esta actitud encubre el hecho de que las plataformas no son espacios neutros, sino arquitecturas orientadas a extraer rentabilidad a trav\u00e9s de la mercantilizaci\u00f3n del sesgo, la polarizaci\u00f3n y el <em>engagement<\/em> emocional.<\/li><\/ul><p>La salida planteada por Eco \u2014rele\u00edda a la luz de la posverdad\u2014 no consiste en lamentar la existencia de las nuevas tecnolog\u00edas ni en someterse a sus mandatos corporativos, sino en <strong>asumir una posici\u00f3n cr\u00edtica que desmonte el funcionamiento del medio para intervenir sobre sus din\u00e1micas<\/strong>.<\/p><p>Es en este horizonte donde el an\u00e1lisis de <strong>Nick Dyer-Witheford<\/strong> (<em>Cyber-Marx: Cybernetics and Class Struggle in High-Technology Capitalism de 1999<\/em>) aporta el instrumental pol\u00edtico decisivo. Dyer-Witheford demuestra que el internet y las redes cibern\u00e9ticas poseen un car\u00e1cter profundamente dial\u00e9ctico: nacieron como instrumentos de control militar y de acumulaci\u00f3n corporativa, pero al mismo tiempo constituyen <strong>fuerzas productivas highly socializadas<\/strong> que albergan la posibilidad de su propia subversi\u00f3n.<\/p><p>Desde la perspectiva de un marxismo de la tecnolog\u00eda, la lucha contra la posverdad no pasa por exigir un retorno al consumo medi\u00e1tico del pasado ni por confiar en que las corporaciones moderen sus propios algoritmos. Exige entender el espacio digital como un <strong>terreno disputado por la lucha de clases<\/strong>:<\/p><p><strong>a.- De la pasividad del usuario a la huelga de datos y la desobediencia algor\u00edtmica:<\/strong> La rentabilidad del capitalismo de plataformas y la viralizaci\u00f3n de la posverdad dependen directamente del trabajo no remunerado de los usuarios (su interacci\u00f3n, sus clics, su indignaci\u00f3n). Dyer-Witheford plantea que la dependencia del capital hacia esta actividad colectiva abre la posibilidad de formas organizadas de resistencia digital, interrupci\u00f3n del extractivismo de datos y sabotaje al flujo de desinformaci\u00f3n.<\/p><p><strong>b.- La reapropiaci\u00f3n de los Medios de Procesamiento Digital:<\/strong> As\u00ed como el pensamiento cr\u00edtico cl\u00e1sico plante\u00f3 la necesidad de socializar los medios de producci\u00f3n industrial, el ciber-marxismo postula la urgencia de <strong>reapropiarse colectivamente de las infraestructuras comunicacionales<\/strong>:<\/p><ul><li style=\"list-style-type: none;\"><ul><li><strong>Socializaci\u00f3n de las redes e infraestructura p\u00fablica:<\/strong> Promover y construir plataformas no comerciales, protocolos abiertos y servidores comunitarios o federados cuyo criterio de dise\u00f1o no sea la maximizaci\u00f3n de ganancias mediante el esc\u00e1ndalo, sino la utilidad social, la verificaci\u00f3n rigurosa y el debate transparente.<\/li><li><strong>Soberan\u00eda tecnol\u00f3gica y de datos:<\/strong> Tratar los flujos de informaci\u00f3n, los grandes vol\u00famenes de datos (<em>big data<\/em>) y los modelos de Inteligencia Artificial como <strong>bienes comunes digitales<\/strong> (<em>digital commons<\/em>) gestionados democr\u00e1ticamente, impidiendo que una oligarqu\u00eda tecnol\u00f3gica concentre el monopolio sobre la circulaci\u00f3n del conocimiento y la percepci\u00f3n de la realidad.<\/li><\/ul><\/li><\/ul><p>Frente a la posverdad, la tarea anal\u00edtica y pol\u00edtica requiere superar tanto la par\u00e1lisis del &#8220;apocal\u00edptico&#8221; como la ceguera del &#8220;integrado&#8221;. Se trata de asumir un rol pedag\u00f3gico y combativo que no niegue la profunda transformaci\u00f3n en las interacciones humanas ni la mutaci\u00f3n de los procesos comunicativos, sino que entable una batalla consciente por la <strong>reapropiaci\u00f3n p\u00fablica y comunitaria de las tecnolog\u00edas<\/strong>, transformando las herramientas del control digital en medios para la emancipaci\u00f3n cognitiva y la reconstrucci\u00f3n de los hechos materiales.<\/p><ol start=\"10\"><li><strong> La urgencia de un marxismo mariateguista<\/strong><\/li><\/ol><p>Al finalizar este recorrido por las entra\u00f1as de la posverdad \u2014habiendo examinado sus ra\u00edces filos\u00f3ficas, sus trampas ideol\u00f3gicas y la necesidad de disputar la infraestructura tecnol\u00f3gica\u2014 se vuelve imperativo definir la br\u00fajula pol\u00edtica y te\u00f3rica capaz de articular esta resistencia. Es en este punto donde la figura y el pensamiento del gran intelectual peruano Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui emergen con una frescura y una urgencia deslumbrantes para el siglo XXI.<\/p><p>En su c\u00e9lebre formulaci\u00f3n de que el socialismo en Am\u00e9rica Latina no deb\u00eda ser <em>\u00abni calco ni copia, sino creaci\u00f3n heroica\u00bb<\/em>, Mari\u00e1tegui nos leg\u00f3 mucho m\u00e1s que una consigna pol\u00edtica: nos entreg\u00f3 una metodolog\u00eda viva para la producci\u00f3n de conocimiento emancipador. El marxismo de Mari\u00e1tegui \u2014un marxismo c\u00e1lido, hondo, indigenista y profundamente arraigado en la realidad concreta\u2014 es el ant\u00eddoto definitivo contra la posverdad por tres razones fundamentales.<\/p><p>En primer lugar, Mari\u00e1tegui encarna la negativa absoluta a aceptar dogmas congelados o recetas abstractas. Mientras que la posverdad actual impone relatos prefabricados en Silicon Valley que se consumen masivamente sin relaci\u00f3n con la realidad local, Mari\u00e1tegui exigi\u00f3 siempre volver la mirada a las condiciones materiales de existencia del propio territorio: a la estructura de la propiedad de la tierra, a la situaci\u00f3n de las masas campesinas e ind\u00edgenas, a las relaciones econ\u00f3micas reales. Un marxismo mariateguista destruye la posverdad porque obliga a que cada teor\u00eda, cada concepto y cada discurso pasen primero por el tamiz de la realidad emp\u00edrica y de la vida de nuestros pueblos.<\/p><p>En segundo lugar, Mari\u00e1tegui tuvo la enorme valent\u00eda te\u00f3rica de comprender el papel central de la pasi\u00f3n, la emoci\u00f3n y el &#8220;mito&#8221; en la historia humana. En una \u00e9poca en que la izquierda ortodoxa ca\u00eda en un positivismo fr\u00edo y cuantitativo, Mari\u00e1tegui (dialogando con Georges Sorel) entendi\u00f3 que los seres humanos no se movilizan \u00fanicamente por esquemas racionales abstractos, sino por una fe creadora, por un horizonte \u00e9tico y por una pasi\u00f3n de justicia. Y aqu\u00ed radica la diferencia esencial con la posverdad: la posverdad manipula las emociones m\u00e1s bajas \u2014el miedo, el rencor, la xenofobia\u2014 para alienar a las personas y mantener el estado de cosas; el mito mariateguista, en cambio, convoca la pasi\u00f3n colectiva para despertar la dignidad, organizar la solidaridad y emprender la transformaci\u00f3n heroica de la sociedad.<\/p><p>En tercer lugar, Mari\u00e1tegui no busc\u00f3 la verdad en la soledad del gabinete acad\u00e9mico, sino en la praxis comunitaria y en la creaci\u00f3n de instituciones culturales. La experiencia de la revista <em>Amauta<\/em> demuestra que para combatir el monopolio discursivo de las \u00e9lites no basta con se\u00f1alar la mentira; hay que construir herramientas de prensa, literatura, arte y educaci\u00f3n propia. Y en su revalorizaci\u00f3n del <em>Ayllu<\/em> y del comunitarismo andino, Mari\u00e1tegui nos mostr\u00f3 que la respuesta al individuo atomizado y ego\u00edsta \u2014a ese sujeto solitario que hoy consume posverdad frente a una pantalla\u2014 es la restituci\u00f3n del lazo comunitario, del trabajo rec\u00edproco y de la responsabilidad colectiva con la vida.<\/p><p>La urgencia de un marxismo mariateguista hoy radica en su capacidad para devolvernos la fe en la verdad hist\u00f3rica. Nos recuerda que frente a un capitalismo tard\u00edo que pretende disolver el mundo en una marejada de ilusiones digitales y desencanto, los pueblos del Sur Global poseen las reservas morales, te\u00f3ricas y comunitarias para interpretar su propia realidad objetiva, desmontar las sombras de la posverdad y emprender, con cabeza propia y coraz\u00f3n firme, la creaci\u00f3n heroica de su propia liberaci\u00f3n.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ac81bde e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"ac81bde\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c41fb86 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"c41fb86\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-77e705c e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"77e705c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1ca6a35 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"1ca6a35\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a7c1b59 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a7c1b59\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Autor: Jos\u00e9 Justo Calder\u00f3n Dongo<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-29db8b2 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"29db8b2\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/20191008_165431-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail wp-image-939\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/20191008_165431-150x150.jpg 150w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/20191008_165431-300x300.jpg 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/20191008_165431-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/20191008_165431-768x768.jpg 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/20191008_165431-1536x1536.jpg 1536w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/20191008_165431.jpg 1968w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ee6f00c e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"ee6f00c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c7b6f00 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"c7b6f00\" data-element_type=\"container\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-26dfdc1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"26dfdc1\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>(Arequipa, 1971)<\/p><p>Antrop\u00f3logo, estudioso de la obra de Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas, as\u00ed como de la obra de K.M., escritor comprometido, y militante desde la producci\u00f3n audiovisual.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-10ff6fe elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"10ff6fe\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Art\u00edculos Recomendados<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3420f40 elementor-grid-1 elementor-grid-tablet-2 elementor-grid-mobile-1 elementor-posts--thumbnail-top elementor-widget elementor-widget-posts\" data-id=\"3420f40\" data-element_type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;classic_columns&quot;:&quot;1&quot;,&quot;classic_columns_tablet&quot;:&quot;2&quot;,&quot;classic_columns_mobile&quot;:&quot;1&quot;,&quot;classic_row_gap&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:35,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;classic_row_gap_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:&quot;&quot;,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;classic_row_gap_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:&quot;&quot;,&quot;sizes&quot;:[]}}\" data-widget_type=\"posts.classic\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-posts-container elementor-posts elementor-posts--skin-classic elementor-grid\">\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-4557 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-septiembre-2 tag-filosofia tag-politica-2 tag-posverdad tag-temadelmes\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4557\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"200\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/posverdad-2-300x200.png\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-4558\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/posverdad-2-300x200.png 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/posverdad-2-1024x683.png 1024w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/posverdad-2-768x512.png 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/posverdad-2.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4557\" >\n\t\t\t\tLA POSVERDAD: UNA PERSPECTIVA DESDE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y DESDE LA INTELIGENCIA HUMANA\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tH\u00e9ctor Ju\u00e1rez Camargo\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tseptiembre 13, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>Eco tiene raz\u00f3n, no hay sentidos, destinos, causas, proyectos obligatorios, hay una enorme posibilidad de acci\u00f3n en el ser humano, pero si hay contrasentidos, y es f\u00e1cil verlos: no puedes ver soldados matando ni\u00f1os, sean jud\u00edos o palestinos; no puedes ver la riqueza extravagante, al lado del hambre;  no puedes hablar de inteligencia artificial a costa de una manada de est\u00fapidos humanos, porque quiz\u00e1 no vuelva a aparecer un nuevo Prometeo.<\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4557\" aria-label=\"Read more about LA POSVERDAD: UNA PERSPECTIVA DESDE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y DESDE LA INTELIGENCIA HUMANA\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-4327 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-septiembre-2 tag-antropologia tag-cine tag-cinematografia tag-filosofia tag-noticias\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4327\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"162\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Captura-de-pantalla-2026-08-29-142051-300x162.png\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-4332\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Captura-de-pantalla-2026-08-29-142051-300x162.png 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Captura-de-pantalla-2026-08-29-142051-1024x552.png 1024w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Captura-de-pantalla-2026-08-29-142051-768x414.png 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Captura-de-pantalla-2026-08-29-142051-1536x828.png 1536w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Captura-de-pantalla-2026-08-29-142051.png 1736w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4327\" >\n\t\t\t\tLA POSVERDAD: UNA CONSPIRACI\u00d3N DESDE LAS SOMBRAS. 10 ELEMENTOS PARA ENTENDER LA GENEALOG\u00cdA, LAS TRAMPAS, Y LA FORMA DE COMBATIRLA.\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tJos\u00e9 Justo Calder\u00f3n Dongo\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tagosto 29, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>Este ensayo traza una genealog\u00eda cr\u00edtica de la posverdad en el capitalismo tard\u00edo, desnudando c\u00f3mo las industrias culturales, la adicci\u00f3n algor\u00edtmica y el progresismo idealista convergen en la negaci\u00f3n de los hechos materiales. Frente a la trampa de las ficciones manipuladoras y la privatizaci\u00f3n de la verdad, se rescata el m\u00e9todo de la econom\u00eda pol\u00edtica de Marx y el marxismo mariateguista como herramientas indispensables para la reconstrucci\u00f3n de la realidad y la praxis comunitaria.<\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4327\" aria-label=\"Read more about LA POSVERDAD: UNA CONSPIRACI\u00d3N DESDE LAS SOMBRAS. 10 ELEMENTOS PARA ENTENDER LA GENEALOG\u00cdA, LAS TRAMPAS, Y LA FORMA DE COMBATIRLA.\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-4085 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-noticias tag-antropologia tag-filosofia tag-noticias\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4085\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"167\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/RL-ColoquioFidelD1-026-800x445-1-300x167.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-4091\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/RL-ColoquioFidelD1-026-800x445-1-300x167.jpg 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/RL-ColoquioFidelD1-026-800x445-1-768x427.jpg 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/RL-ColoquioFidelD1-026-800x445-1.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4085\" >\n\t\t\t\tCUBA: INAUGURAN I COLOQUIO INTERNACIONAL \u00abFIDEL: LEGADO Y FUTURO\u00bb\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tsiwar_2025\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tagosto 11, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>La Habana, 10 de agosto del 2026.- El I Coloquio Internacional \u00abFidel: Legado y Futuro\u00bb qued\u00f3 inaugurado este lunes, en el Palacio de Convenciones de La Habana, con la presencia del presidente de la Rep\u00fablica de Cuba, Miguel D\u00edaz-Canel Berm\u00fadez y la m\u00e1xima direcci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds.<\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=4085\" aria-label=\"Read more about CUBA: INAUGURAN I COLOQUIO INTERNACIONAL \u00abFIDEL: LEGADO Y FUTURO\u00bb\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0de283f e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"0de283f\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este ensayo traza una genealog\u00eda cr\u00edtica de la posverdad en el capitalismo tard\u00edo, desnudando c\u00f3mo las industrias culturales, la adicci\u00f3n algor\u00edtmica y el progresismo idealista convergen en la negaci\u00f3n de los hechos materiales. Frente a la trampa de las ficciones manipuladoras y la privatizaci\u00f3n de la verdad, se rescata el m\u00e9todo de la econom\u00eda pol\u00edtica de Marx y el marxismo mariateguista como herramientas indispensables para la reconstrucci\u00f3n de la realidad y la praxis comunitaria.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4332,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"elementor_theme","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[95],"tags":[52,72,71,44,55],"class_list":["post-4327","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-septiembre-2","tag-antropologia","tag-cine","tag-cinematografia","tag-filosofia","tag-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4327"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4327\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4555,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4327\/revisions\/4555"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4332"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}