{"id":3296,"date":"2026-05-21T00:46:31","date_gmt":"2026-05-21T00:46:31","guid":{"rendered":"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3296"},"modified":"2026-05-23T03:35:50","modified_gmt":"2026-05-23T03:35:50","slug":"tecnofeudalismo-la-nueva-gleba-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3296","title":{"rendered":"TECNOFEUDALISMO: LA NUEVA GLEBA DIGITAL"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3296\" class=\"elementor elementor-3296\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ccd0d9d e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"ccd0d9d\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-19c0278 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"19c0278\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Cartel de la actriz y escultora rusa Lilia Brisk<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-729f957 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"729f957\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-327d85c e-con-full e-flex e-con e-parent\" data-id=\"327d85c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6ebf9d1 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"6ebf9d1\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7729b85 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7729b85\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-647 alignleft\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-300x268.png\" alt=\"\" width=\"33\" height=\"29\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-300x268.png 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-1024x915.png 1024w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-768x686.png 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO.png 1078w\" sizes=\"(max-width: 33px) 100vw, 33px\" \/><\/p><p lang=\"es-ES-u-co-trad\" align=\"right\">\u201cComo un t\u00edpico milenial, pegado constantemente al m\u00f3vil, mi vida virtual se ha fusionado con mi vida real. Ya no se diferencia de ella\u201d.<i><\/i><\/p><p lang=\"es-ES-u-co-trad\" align=\"right\">Judith Duportail<\/p><p>La teor\u00eda de Zuboff se sustenta en la premisa atomista liberal de un ser humano libre y aut\u00f3nomo. Precisamente, es este presupuesto el que Fr\u00e9deric Lordon hizo trizas en\u00a0<em>Imperium,\u00a0<\/em>criticando la idea de que lo social no es m\u00e1s que un conjunto de individuos soberanos que solo est\u00e1n vinculados entre s\u00ed cuando lo deciden ellos.<\/p><p><strong>Un efecto trascendental inmanente<\/strong><\/p><p>Renovando el sesgo hol\u00edstico de la sociolog\u00eda heredada de Emile Durkheim, Lordon considera que \u201cel todo est\u00e1 por encima de las partes\u201d (Lordon, 2015):<\/p><p>\u201cLo social es necesariamente transcendencia, si bien una transcendencia de un tipo bastante particular: una transcendencia inmanente. No existe colectivo humano de un tama\u00f1o significativo que no se construya sin proyectar sobre sus miembros producciones simb\u00f3licas de todo tipo, que todos han contribuido a generarlas, aunque est\u00e9n dominados por ellas y no reconozcan en ella su\u00a0<em>trabajo<\/em>\u201d (<em>ibid.<\/em>).<\/p><p>Dos investigadores que, respectivamente, trabajan para Amazon y Microsoft, Brent Smith y Greg Linden, sugieren que los Big Data se basan en una l\u00f3gica similar:<\/p><blockquote><p>\u201cLas recomendaciones y la personalizaci\u00f3n se alimentan del mar de datos que creamos nosotros cuando nos desplazamos por el mundo, con las cosas que encontramos, lo que descubrimos y lo que amamos (\u2026). Los algoritmos no son m\u00e1gicos, simplemente comparten con nosotros lo que otras personas ya han descubierto\u201d (Smith y Linden).<\/p><\/blockquote><p>Producciones simb\u00f3licas que emanan de los individuos, pero que multiplic\u00e1ndose y agreg\u00e1ndose adquieren una forma que las hace irreconocibles. Eso son los Big Data: un\u00a0<em>mar de datos<\/em>\u00a0en los que se basan los algoritmos, una nueva creaci\u00f3n fruto de acciones individuales que, mediante un proceso de agregaci\u00f3n, se ven transcendidas y vuelven a los individuos metamorfoseadas.<\/p><p>Entre lo social y los Big Data existe m\u00e1s de una analog\u00eda. Evidentemente, los Big Data no son en absoluto lo social, pero forman parte de lo social. Ambos proceden de un movimiento dial\u00e9ctico: en un primer momento, cristalizaci\u00f3n simb\u00f3lica de la potencia colectiva recogida en las regularidades estad\u00edsticas; despu\u00e9s, retroacci\u00f3n de ella sobre los individuos y sus comportamientos. Lo que la mayor\u00eda de las plataformas tienen en com\u00fan es que los datos que acumulan de sus usuarios le permiten realizar el servicio que proporcionan. Bien sea mediante el rastro que dejan las b\u00fasquedas realizadas [en Internet], las muestras vocales o al calificar los servicios recibidos, \u201clas y los usuarios se sit\u00faan en un bucle retroactivo al que contribuyen los productos que utilizan. Es el ABC de la ciencia de los datos\u201d (Loukides, 2010). La captaci\u00f3n de datos alimenta los algoritmos y estos, a su vez, gu\u00edan las conductas, reforz\u00e1ndose ambos en un bucle de retroacci\u00f3n.<\/p><p>El poder de los Big Data se debe a su gran volumen. Dicho de otro modo, la excedencia algor\u00edtmica, el efecto de transcendencia que resulta de la recolecci\u00f3n y el tratamiento de datos inmanentes, es tanto m\u00e1s fuerte cuanto mayor sea la cantidad de datos recogidos. Pero el reverso de este poder de la gran cantidad de datos es el riesgo de perder el control<strong>1\/<\/strong>. Lo que a una peque\u00f1a escala de datos resulta factible en t\u00e9rminos de una conciencia total compartida de los resortes y efectos de la vida colectiva, cuando el nivel de datos es enorme se convierte en un asunto de especialistas, un trabajo de\u00a0<em>cient\u00edficos de datos<\/em>. A la multitud le resulta dif\u00edcil apropiarse de ese poder a partir del momento en el que no lo reconoce porque se ha convertido en algo extra\u00f1o para ella. \u201cComponer es algo m\u00e1s que a\u00f1adir: es obtener un complemento\u201d, escribe Lordon (2015: 224). El drama es que, en ese movimiento vertical de la composici\u00f3n de lo social, el poder que se manifiesta est\u00e1 expuesto al riesgo de la desposesi\u00f3n:<\/p><p>\u201cPorque la\u00a0<em>potentia multitudinis<\/em>\u00a0[el poder de la multitud] es el\u00a0<em>objeto<\/em>\u00a0de la captura, el\u00a0<em>elemento<\/em>\u00a0a captar (\u2026). Podr\u00edamos caracterizar como captura al propio hecho institucional. La autoridad de las instituciones, su poder normalizador, el poder efectivo de hacer que nos comportemos de una determinada manera, de llevarnos a hacer determinadas cosas, cosas dictadas por sus normas\u2026; esta autoridad no tiene otro origen que el poder de la multitud, que ellos captan y le dan una forma, por decirlo de alguna manera, cristalizada: las instituciones son cristalizaciones de\u00a0<em>potentia multitudinis<\/em>\u201d (Lordon, 2015: 221).<\/p><p>Reemplazad \u201cinstituciones\u201dpor\u00a0<em>Big Data<\/em>\u00a0y sabr\u00e9is lo que significa Big Data. O, m\u00e1s bien, ved en Big Data no un hecho t\u00e9cnico, sino un hecho institucional; algo que, como escribe uno de los padres del institucionalismo, John R. Commons, \u201ccontrola, libera y favorece la expansi\u00f3n de la acci\u00f3n individual\u201d (Commons, 1995: 479-489).<\/p><p>En el movimiento ascendente de la caza de datos, el objetivo no lo constituyen, fundamentalmente, los propios datos, sino lo que contienen de poder social. En el movimiento descendente, esta potencia invierte a los individuos, ampl\u00eda su capacidad de acci\u00f3n dot\u00e1ndoles de recursos cognitivos de la fuerza colectiva. Pero ese retorno del poder de lo social opera bajo el imperio de los poderes que lo organizan: de ese modo, el individuo se refuerza por el poder de lo social restituido por los algoritmos, al mismo tiempo que su autonom\u00eda decrece por la forma como se da esta restituci\u00f3n. Este doble movimiento constituye una dominaci\u00f3n, porque la captaci\u00f3n institucional est\u00e1 organizada por compa\u00f1\u00edas que persiguen objetivos propios, que no tienen nada que ver con los que podr\u00edan perseguir las comunidades afectadas.<\/p><p>Los Big Data proceden mediante el efecto de una transcendencia inmanente de un tipo particular, situado bajo el imperio del capital y de las empresas digitales. El proceso ascendente de cristalizaci\u00f3n simb\u00f3lica del poder colectivo (<em>potentia<\/em>) reacciona bajo forma de poder (<em>potestas<\/em>) ejercido sobre los individuos por organizaciones que persiguen sus propios objetivos. Es ah\u00ed donde radica el n\u00facleo de este dispositivo, que Zuboff solo explica parcialmente con su concepto de capitalismo de vigilancia.<\/p><p><strong>Las plataformas como feudos<\/strong><\/p><p>El ser humano engrandecido de nuestra era digital no es m\u00e1s inmune al imperio de los algoritmos que el ser humano socializado al imperio de las instituciones. La cristalizaci\u00f3n en la\u00a0<em>Nube\u00a0<\/em>[Cloud] de la excedencia social impregna las existencias individuales, las sujeta, como anta\u00f1o los siervos estaban sujetos a la gleba del dominio se\u00f1orial. Esta fuerza de lo social, que emana de las comunidades humanas y da forma a los individuos, se objetiva en parte en los Big Data. Hay que ver los Big Data como un nuevo tipo de medio de producci\u00f3n, un campo de experimentaci\u00f3n en el que se afianzan las subjetividades del siglo XXI.<\/p><p>En lo sucesivo, nuestras complementariedades se encarnan en un restringido n\u00famero de dispositivos inform\u00e1ticos hegem\u00f3nicos con gran capacidad de atracci\u00f3n. El lugar que a\u00fan hoy ocupa Microsoft Word ilustra este mecanismo de forma elemental. Word me es \u00fatil porque me ofrece una herramienta para escribir y dar forma a mi trabajo, pero sobre todo porque mis editores, mis colegas, mis coautores y coautoras, mis estudiantes, la administraci\u00f3n de la universidad y m\u00e1s de 1.200 millones de potenciales correspondientes<strong>2\/<\/strong>\u00a0tambi\u00e9n trabajan con este programa, lo que garantiza la integridad de los documentos que quiero enviar o recibir. La atenci\u00f3n que hemos dedicado a aprender el interfaz de Office, las rutinas que hemos aprendido para su uso y los datos del o la usuaria que hemos aceptado transmitir al editor del programa nos inscriben en un ecosistema sociot\u00e9cnico controlado por Microsoft, del que es dif\u00edcil salir. Adem\u00e1s, no hay mecanismos de coordinaci\u00f3n simples que permitan una migraci\u00f3n simult\u00e1nea a otro programa de todas las personas que utilizan Word. Al final, si Word perdura es porque su progresiva difusi\u00f3n, tras su primera versi\u00f3n en 1983, ha creado un\u00a0<em>pasaje obligado,<\/em>\u00a0un efecto de bloqueo<strong>3\/<\/strong>. La dificultad para renunciar al desarrollo de Microsoft, aun cuando existen alternativas eficaces y gratuitas, es el reverso de la medalla de las complementariedades de red que nos vinculan unos a otros. Para la compa\u00f1\u00eda de Seattle es una ganga que no tiene mucho que ver con la calidad intr\u00ednseca de sus productos. Quienes los utilizan son empujados a utilizar el Pack Office para garantizar la continuidad de sus actividades. Esto implica activar un c\u00f3digo preciso, propiedad intelectual de Microsoft, que le genera decenas de miles de millones de d\u00f3lares cada a\u00f1o<strong>4\/<\/strong>.<\/p><p>Sin embargo, el apego a este programa es liviano comparado con la fuerza de atracci\u00f3n generada en el seno de otros ecosistemas de los gigantes digitales. Google se ha convertido en un auxiliar indispensable para la vida cotidiana de la mayor\u00eda de las y los occidentales. Si Google Maps es capaz de proponerme un itinerario \u00f3ptimo, es porque dispone en tiempo real de geolocalizaciones suministradas por otros terminales que utilizan sus programas. Gracias al an\u00e1lisis de mis e-mails o de mi agenda, Google conoce mi destino y me informa sobre mi trayecto antes incluso que yo se lo pregunte. Tambi\u00e9n sabr\u00e1 ofrecer de forma espont\u00e1nea el resultado de un partido sobre el que yo haya realizado una b\u00fasqueda el d\u00eda anterior.<\/p><p>Observ\u00e1ndonos y test\u00e1ndonos, las plataformas nos brindan poderosos efectos \u00fatiles. Es la fuerza de nuestras complementariedades la que nos viene de vuelta. Ya podemos ver la fuerza de esta dominaci\u00f3n. En el verano de 2014, cuando Facebook dej\u00f3 de funcionar durante unas horas en varias localidades estadounidenses, los servicios de urgencias se vieron inundados de llamadas<strong>5\/<\/strong>. Llegadas a ser indispensables, las plataformas debemos entenderlas como infraestructuras (Plantin\u00a0<em>et al.<\/em>, 2018: 293-310), al mismo nivel que las redes de suministro el\u00e9ctrico, las ferroviarias o las telecomunicaciones. Su gesti\u00f3n est\u00e1 relacionada con el mismo tipo de problemas que el de las infraestructuras cr\u00edticas, cuya importancia social se mide en funci\u00f3n de los trastornos que puede generar su disfuncionamiento.<\/p><p>La arquitectura de las infraestructuras digitales est\u00e1 organizada en torno a tres elementos clave: componentes centrales poco variables, componentes complementarios muy variables e interfaces que gestionan la modularidad entre los componentes centrales y los complementarios. Esta estructuraci\u00f3n permite conciliar fortaleza fundamental y flexibilidad evolutiva. El precio de ello es una asimetr\u00eda radical entre quienes est\u00e1n encargados de los componentes centrales, quienes intervienen sobre los elementos complementarios y, al final de la cadena, las y los usuarios que pueden navegar entre los m\u00f3dulos pero que siguen sujetos a la plataforma a la que han confiado su rastro. Son cautivos en la medida que con el paso del tiempo han depositado un conjunto de elementos que les singularizan: la red de la gente que conocen, sus h\u00e1bitos de navegaci\u00f3n, su hist\u00f3rico de b\u00fasquedas, sus centros de inter\u00e9s, sus claves de acceso, sus direcciones\u2026<\/p><p>El desarrollo de estos ecosistemas de aplicaci\u00f3n basados en plataformas cerradas marca una ruptura fundamental con el principio de organizaci\u00f3n que presidi\u00f3 la concepci\u00f3n original del World Wide Web. La web reposa sobre una arquitectura descentralizada en la que un protocolo gen\u00e9rico de transacci\u00f3n (http) y un formato de identificaci\u00f3n uniforme (URI\/URL) generan un espacio de contenido\u00a0<em>plano<\/em>\u00a0al que pueden tener acceso los agentes humanos e inform\u00e1ticos de forma uniforme y sin mediaci\u00f3n alguna. Por el contrario, la plataforma recrea la mediaci\u00f3n: pone en marcha bucles retroactivos en los que las interacciones son m\u00e1s densas. El objeto t\u00e9cnico que sostiene esta arquitectura jerarquizada es la interfaz de programaci\u00f3n de las aplicaciones (API), cuya propietaria es la plataforma. Por una parte, las grandes plataformas, v\u00eda las API, ofrecen a las aplicaciones que incorporan los datos b\u00e1sicos indispensables para que puedan prosperar all\u00ed; por otra parte, la plataforma accede a las informaciones adicionales que estas API generan. Y a medida que el ecosistema se va agrandando, la plataforma acumula cada vez m\u00e1s datos. Es lo que muestra el ejemplo de Google Maps:<\/p><p>\u201cEn 2005, Google lanz\u00f3 Google Maps y casi al mismo tiempo ofreci\u00f3 una API [Application Programming Interfaces, o sea, interfaz de programaci\u00f3n de aplicaciones]. Esta API permit\u00eda a terceras personas a\u00f1adir o sobreponer otros datos sobre el mapa b\u00e1sico de Google, creando as\u00ed\u00a0<em>superposiciones\u00a0<\/em>cartogr\u00e1ficas. En otras palabras, con Google Maps como plataforma, Google transform\u00f3 los mapas en objetos programables. Ejemplos similares se han multiplicado mediante la adici\u00f3n de API a la mayor\u00eda de los productos Google. Al igual que para Facebook, las principales ventajas para Google son los datos sobre la actividad de las y los usuarios reenviados por la API y la omnipresencia de su interfaz de marca, mientras que la mir\u00edada de aplicaciones conectadas a la plataforma Google se benefician de la posibilidad de apoyarse sobre los datos suministrados por Google\u201d<strong>6\/<\/strong><em>.<\/em><\/p><p>El paso de la arquitectura abierta y horizontal de la web a la estructura en capas jerarquizadas de las plataformas coincide con la acumulaci\u00f3n de una excedencia socionum\u00e9rica en la\u00a0<em>Nube<\/em>. La puesta a disposici\u00f3n individualizada e instant\u00e1nea de estos recursos colectivos conlleva un trastorno de nuestra existencia personal y nuestra vida social. Conectado permanentemente, nuestro\u00a0<em>ser-cibern\u00e9tico<\/em>\u00a0se hace cada vez m\u00e1s denso. Proponiendo despojarnos de lo que hay de m\u00e1s mec\u00e1nico en nuestras actividades cognitivas (Cardon, 2015), los algoritmos aportan, a cada uno de nuestros roles, la ayuda inmediata y continua de nuestra fuerza com\u00fan. A medida que estas intervenciones se multiplican, nuestras vidas se vinculan cada vez m\u00e1s estrechamente a la\u00a0<em>Nube<\/em>.<\/p><p>Las formas de este arraigo en las capas digitales de las plataformas est\u00e1n modeladas por las estrategias de rentabilidad de las empresas. La calidad del servicio propuesto crece con los beneficios a medida que las y los usuarios generan m\u00e1s datos. Por tanto, las plataformas tienen inter\u00e9s en encerrar a las y los usuarios en su ecosistema, limitando la interoperabilidad con sus competidores (Plantin\u00a0<em>et al<\/em>., 2018: 299-300<em>)<\/em>. As\u00ed pues, el aumento de su poder va de la mano de una l\u00f3gica de fragmentaci\u00f3n de Internet.<\/p><p>Las plataformas est\u00e1n en v\u00edas de convertirse en feudos. M\u00e1s all\u00e1 de la l\u00f3gica territorial para el acaparamiento de las fuentes de datos originales, el bucle de retroacci\u00f3n inherente a los servicios digitales genera para la gente una situaci\u00f3n de dependencia. No solo porque los algoritmos que se alimentan de la observaci\u00f3n de nuestras pr\u00e1cticas est\u00e1n en v\u00edas de convertirse en medios de producci\u00f3n indispensables para la existencia ordinaria, sino tambi\u00e9n porque la inscripci\u00f3n de los individuos en las plataformas se ha hecho duradera mediante un efecto de bloqueo fruto de la personalizaci\u00f3n del interfaz y los elevados costes de salida (Candeub, 2014: 409).<\/p><p>A fin de cuentas, el territorio digital organizado por las plataformas est\u00e1 fragmentado en infraestructuras rivales y relativamente independientes las unas de las otras. Quien controla estas infraestructuras concentra un poder, tanto pol\u00edtico como econ\u00f3mico, sobre quienes est\u00e1n vinculados a ellas. La otra cara de la l\u00f3gica de vigilancia propia de la gubernamentalidad algor\u00edtmica es la sujeci\u00f3n de las personas a la gleba digital.<\/p><p><strong>Una falsa autonom\u00eda<\/strong><\/p><p>La cuesti\u00f3n de la naturaleza del v\u00ednculo entre las plataformas de movilidad y los trabajadores ha suscitado grandes controversias a prop\u00f3sito de las relaciones laborales en la era de la gesti\u00f3n algor\u00edtmica. Al respecto, el caso Uber es paradigm\u00e1tico, con una pregunta recurrente para los 3,9 millones de ch\u00f3feres inscritos en dicha plataforma al 31 de diciembre de 2018: \u00bfson, como afirma Uber, trabajadores independientes que llegan a acuerdos libremente con la plataforma, o deben ser considerados como empleados de la plataforma y, en funci\u00f3n de ello, gozar de la protecci\u00f3n propia que goza cualquier persona asalariada?<\/p><p>La respuesta no est\u00e1 clara en el plano jur\u00eddico, m\u00e1s a\u00fan cuando el problema no se plantea de la misma manera seg\u00fan qu\u00e9 contexto local y nacional. Por ejemplo, en 2019, el legislador californiano se pronunci\u00f3 a favor de la segunda interpretaci\u00f3n, se\u00f1alando que los trabajadores de las plataformas son asalariados y que, en consecuencia, las plataformas deben asumir sus responsabilidades como empleadores en materia de seguridad social, seguro de desempleo, impuestos sobre los salarios, cobertura por accidentes de trabajo, as\u00ed como respetar la regulaci\u00f3n del salario m\u00ednimo. A la inversa, las autoridades francesas han seguido m\u00e1s bien los argumentos de las plataformas que, como Uber, niegan ser empresas de servicio tradicionales y se presentan como empresas tecnol\u00f3gicas que ponen en relaci\u00f3n consumidores y empresarios individuales. De ese modo, desde 2016, en el Hex\u00e1gono se han adoptado una serie de dispositivos legislativos orientados a \u201casegurar el modelo de las plataformas\u201d<strong>7\/<\/strong>.<\/p><p>En el fondo, la cuesti\u00f3n es, de entrada, la que se refiere a la remuneraci\u00f3n del trabajo. Si Uber insiste tanto en la independencia de los ch\u00f3feres, es porque su recalificaci\u00f3n en asalariados representar\u00eda un sobrecosto muy significativo, del orden del 20 al 30% en Estados Unidos (Conger y Scheiber, 2019). Su modelo, a\u00fan fr\u00e1gil en el plan financiero, no es viable m\u00e1s que a condici\u00f3n de generar un trabajo infrapagado; es decir, con salarios\/hora que se sit\u00faan al nivel de los salarios bajos en la restauraci\u00f3n y el comercio<strong>8\/<\/strong>, y libres de las obligaciones de las empresas.<\/p><p>La justificaci\u00f3n de este arreglo contractual se basa en un argumento central: la autonom\u00eda. Los ch\u00f3feres utilizan su propio veh\u00edculo, eligen sus d\u00edas y horas de trabajo y tienen la posibilidad de marcharse a otra plataforma cuando quieran. Esta flexibilidad constituye, de forma innegable, un aspecto importante de la relaci\u00f3n, como se desprende realmente de las encuestas realizadas entre los trabajadores afectados. Como lo resume un ch\u00f3fer de Uber de Nueva York: \u201cT\u00fa eres tu propio patr\u00f3n. Si quieres, trabajas; si no quieres trabajar, te quedas en casa. Depende de ti\u201d (M\u00f6hlmann y Zalmanson, 2017: 7). Para aclarar el asunto, los investigadores, entre los cuales se encontraba un economista que trabajaba para Uber, realizaron un ejercicio de modelaci\u00f3n emp\u00edrica con el fin de cuantificar el valor de esta flexibilidad, que estimaron en un 40% de la renta de los ch\u00f3feres (Chen, Chevalier, Rossi y Oehlsen, 2019: 2735-2794). Para Uber y los adeptos del modelo de la\u00a0<em>gig economy\u00a0<\/em>[trabajos espor\u00e1dicos para una plataforma], esta flexibilidad y la oportunidad que ella representa para los ch\u00f3feres suponen una ausencia de subordinaci\u00f3n y, rec\u00edprocamente, el car\u00e1cter no salarial de la relaci\u00f3n laboral.<\/p><p>Si la cuesti\u00f3n de la subordinaci\u00f3n no se plantea exactamente en los mismos t\u00e9rminos que en el empleo cl\u00e1sico, sin embargo, aparece claramente que la relaci\u00f3n entre trabajadores y plataforma se basa en una asimetr\u00eda radical, tanto desde la perspectiva de los sistemas de informaci\u00f3n como desde el punto de vista del an\u00e1lisis jur\u00eddico.<\/p><p>Los especialistas de los sistemas de informaci\u00f3n hablan de\u00a0<em>gesti\u00f3n algor\u00edtmica<\/em>\u00a0para designar las pr\u00e1cticas de vigilancia, de direcci\u00f3n y de control desplegadas a distancia con ayuda de dispositivos de software (M\u00f6hlmann y Zalmanson, 2017: 3). Esta forma de gesti\u00f3n pasa \u201cpor el seguimiento y la evaluaci\u00f3n permanente del comportamiento y rendimiento de los trabajadores, as\u00ed como por la ejecuci\u00f3n autom\u00e1tica de las decisiones\u201d. De ese modo, estos agentes interact\u00faan no con supervisores humanos sino principalmente con un sistema r\u00edgido y poco transparente, en el que una gran parte de las reglas que ordenan los algoritmos le son inaccesibles. En el caso del ch\u00f3fer de Uber, esto lleva a una situaci\u00f3n parad\u00f3jica, en la que la aspiraci\u00f3n a la autonom\u00eda choca con el control extremadamente fuerte de la plataforma sobre su actividad (Mishel y McNicholas, 2019): control en tiempo real de sus trayectos, sumisi\u00f3n a la evaluaci\u00f3n de los pasajeros, opacidad en cuanto a la fijaci\u00f3n de tarifas, prohibici\u00f3n de hacerse con las coordenadas de los clientes, bonificaciones con incentivos orientados a retener a los ch\u00f3feres o a incrementar la oferta en determinada \u00e1rea, sanciones que pueden llegar hasta la desactivaci\u00f3n de la cuenta. La asimetr\u00eda radical incorporada en la arquitectura del software debilita dr\u00e1sticamente el poder de negociaci\u00f3n de los trabajadores, lo que desmiente totalmente la afirmaci\u00f3n de que la plataforma se dedicar\u00eda solo a realizar una funci\u00f3n de intermediaria<strong>9\/<\/strong>.<\/p><p>Por eso, a lo que los dirigentes de Uber consagran toda su energ\u00eda es a mantener esa ficci\u00f3n. En California, con la entrada en vigor de la ley a principios de 2020, la empresa de San Francisco se enfrenta a una recalificaci\u00f3n masiva de los acuerdos con los ch\u00f3feres existentes en contratos laborales. Para tratar de evitarlo, ha iniciado una reconfiguraci\u00f3n de los par\u00e1metros que rigen el funcionamiento de la aplicaci\u00f3n en ese Estado a fin de ampliar el margen de maniobra de los ch\u00f3feres. En lo sucesivo, estos podr\u00e1n conocer de antemano la duraci\u00f3n, la distancia, el destino y el precio estimado del trayecto que les proponen. Tambi\u00e9n podr\u00e1n rechazar las solicitudes sin riesgo de ser penalizados. En fin, en algunas ciudades tambi\u00e9n se ha introducido a t\u00edtulo experimental una especie de subasta a la inversa, mediante la cual son los ch\u00f3feres quienes fijan el precio (Rana, 2020). Las circunvalaciones de la gesti\u00f3n algor\u00edtmica de Uber en California, as\u00ed como las dificultades de las autoridades francesas para asegurar jur\u00eddicamente este tipo de actividad, muestran que las y los trabajadores de las plataformas se encuentran \u201cal borde del v\u00ednculo de la subordinaci\u00f3n propia del contrato laboral\u201d<strong>10\/<\/strong>. Pero m\u00e1s all\u00e1 de la cuesti\u00f3n de la subordinaci\u00f3n, la relaci\u00f3n de dependencia econ\u00f3mica se mantiene. Las plataformas de transporte de viajeros, de la distribuci\u00f3n o de los peque\u00f1os trabajos a domicilio permiten una organizaci\u00f3n de servicios que no existir\u00eda sin la intervenci\u00f3n de dispositivos de software.<\/p><p>Efectivamente, lo que da a estos servicios una cualidad particular, inaccesible a los productores individuales dispersos, es el poder de los bucles de retroacci\u00f3n algor\u00edtmica: reputaci\u00f3n, ajuste en tiempo real, simplicidad, hist\u00f3rico de los comportamientos&#8230; En otras palabras, incluso si se considera que los trabajadores disponen de un margen de autonom\u00eda esencial para producir los servicios en cuesti\u00f3n, no pueden alcanzar el mismo grado de calidad fuera del marco de la plataforma. Es por ello por lo que la plataforma est\u00e1 en posici\u00f3n de beneficiarse de su trabajo.<\/p><p>Aqu\u00ed estamos ante un punto fundamental, reconocido por el derecho social franc\u00e9s. El criterio de \u201cganancia econ\u00f3mica obtenida de la actividad ajena\u201d se aplica incluso en ausencia de v\u00ednculo de subordinaci\u00f3n y justifica la contribuci\u00f3n de quien lo ordena a la financiaci\u00f3n de protecci\u00f3n social, por ejemplo, para la seguridad social de los artistas autores (Larrazet). De ese modo, la producci\u00f3n de un servicio medido mediante dispositivos algor\u00edtmicos, incluso cuando no implique m\u00e1s que una subordinaci\u00f3n muy limitada, no excluye una relaci\u00f3n de dependencia econ\u00f3mica total entre el trabajo y el capital que lo explota. Esta disyunci\u00f3n posible es precisamente lo que singulariza la relaci\u00f3n con el trabajo en el contexto de las plataformas de movilidad. Mientras que la cuesti\u00f3n de la subordinaci\u00f3n constituye el n\u00facleo de la relaci\u00f3n salarial cl\u00e1sica, en el contexto de la econom\u00eda de las plataformas la relaci\u00f3n preeminente es la relaci\u00f3n de dependencia econ\u00f3mica.<\/p><p><em>C\u00e9dric Durand es\u00a0<\/em>economista, profesor de la Universidad de Par\u00eds XIII y colaborador de\u00a0<a href=\"http:\/\/contretemps.eu\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Contretemps<\/em><\/a>. Es autor de\u00a0<em>Le capitalisme est-il unsurpassable?\u00a0<\/em>(Textuel, 2010) y\u00a0<em>El Capital ficticio\u00a0<\/em>(NED, 2018)<\/p><p>Traducci\u00f3n:\u00a0<em><strong>viento<\/strong><\/em><strong>\u00a0sur<\/strong><\/p><p><strong>Notas<\/strong><\/p><p><strong>1\/\u00a0<\/strong>La transcendencia inmanente es precisamente ese complemento que nace de las sinergias afectivas en grandes cantidades, ah\u00ed donde las peque\u00f1as cantidades, satisfaciendo la condici\u00f3n sin\u00f3ptica, pueden esperar guardar el dominio pleno de sus producciones colectivas (Lordon, 2015: 74).<\/p><p><strong>2\/\u00a0<\/strong>Seg\u00fan John Callaham, este era el n\u00famero de usuarios del Pack Office en marzo de 2016 (Callaham, John, 2016).<\/p><p><strong>3\/\u00a0<\/strong>A este respecto, los economistas hablan de\u00a0<em>lock-in<\/em>\u00a0fruto de los rendimientos crecientes y de los efectos de red. Un art\u00edculo cl\u00e1sico que aborda el papel de las ventajas iniciales en las din\u00e1micas hist\u00f3ricas de desarrollo tecnol\u00f3gico es el de Arthur, W. Brian (1989) \u201cCompeting technologies, increasing returns, and lock-in by historical events\u201d,\u00a0<em>The Economic Journal<\/em>, vol. 99, n\u00b0 394, pp. 116-131.<\/p><p><strong>4\/\u00a0<\/strong>26.000 millones en 2016 solo por el Pack Office. Cf. Bishop, Todd (2016) \u201cThis is the new Microsoft: Windows slips to No. 3 amid shift to the cloud\u201d, GeekWire.com, 2 de agosto.<\/p><p><strong>5\/ \u201c<\/strong>911 calls about Facebook outage angers L. A. county sheriff\u2019s officials\u201d,\u00a0<em>Los Angeles Times<\/em>, 1 de agosto de 2014.<\/p><p><strong>6\/\u00a0<\/strong>Esto tambi\u00e9n dificulta el trabajo de los desarrolladores de aplicaciones, que deben dedicarse a una sola plataforma o mantener m\u00faltiples versiones del mismo producto.<\/p><p><strong>7\/\u00a0<\/strong>Con el fin de limitar las posibilidades de recalificaci\u00f3n en contrato de trabajo, se ha optado por convertir en operativo el concepto de responsabilidad social de las plataformas. Cf. Struillou, Yves (2019) \u201cDe nouvelles dispositions l\u00e9gislatives pour r\u00e9guler socialement les plateformes de mobilit\u00e9 et s\u00e9curiser leur mod\u00e8le \u00e9conomique\u201d, contribuci\u00f3n de la Direcci\u00f3n General de Trabajo al informe 2019 del grupo de expertos sobre el Smic [salario m\u00ednimo], pp. 144-148; Larrazet, Coralie (2019) \u201cR\u00e9gime des plateformes num\u00e9riques, du non-salariat au projet de charte sociale\u201d,\u00a0<em>Droit social<\/em>, vol. 2, pp. 167-176.<\/p><p><strong>8\/\u00a0<\/strong>Entre la documentaci\u00f3n que acompa\u00f1a su lanzamiento en Bolsa, Uber asume frente a su futuro accionariado la insatisfacci\u00f3n de los ch\u00f3feres en cuanto a su magra remuneraci\u00f3n y anticipa que se acentuar\u00e1: \u201cAunque nuestro objetivo es proveer una oportunidad de salario comparable a la ofrecida por los sectores del comercio al por menor o al por mayor, de la restauraci\u00f3n o de otros trabajos similares, un n\u00famero importante de conductores est\u00e1 insatisfecho con nuestra plataforma. Dado que pensamos reducir los incentivos monetarios de los conductores para mejorar nuestros resultados financieros, pensamos que su malestar va a aumentar\u201d cf. \u201cUber technologies, inc., form s-1 \u2013 Registration statement under the Securities Act of 1933\u201d, United States Securities and Exchange Commission, 11 de abril de 2019, p. 30.<\/p><p><strong>9\/\u00a0<\/strong>Ver al respecto la interpretaci\u00f3n del Tribunal de Justicia de la Uni\u00f3n Europea: Gomez, B\u00e1rbara, (2018) \u201cLes plateformes en droit social: l\u2019apport de l\u2019arr\u00eat Elite Taxi contre Uber\u201d,\u00a0<em>Revue de droit du travail<\/em>, vol. 2, pp. 150-156; Hatzopoulos, Vassilis (2019) \u201cAfter Uber Spain: the EU\u2019s approach on the sharing economy in need of review\u201d,\u00a0<em>European Law Review<\/em>, vol. 44, n\u00b0 1, pp. 88-98.<\/p><p><strong>10\/ \u201c<\/strong>\u00c9tude d\u2019impact. Projet de loi pour la libert\u00e9 de choisir son avenir professionnel\u201d,\u00a0<em>Assembl\u00e9e nationale<\/em>, 27 de abril 2018, art. 28, p. 234.<\/p><p><strong>Referencias<\/strong><\/p><p>Candeub, Adam (2014) \u201cBehavioral economics, Internet search, and antitrust\u201d,\u00a0<em>I\/S. A Journal of Law and Policy for the Information Society<\/em>, vol. 9. p. 409.<\/p><p>Cardon, Dominique (2015)\u00a0<em>\u00c0 quoi r\u00eavent les algorithmes. Nos vies \u00e0 l\u2019heure des Big Data<\/em>. Paris: Seuil.<\/p><p>Chen, M. Keith; Chevalier, Judith A.; Rossi, Peter E. y Oehlsen, Emily (2019) \u201cThe value of flexible work: evidence from Uber drivers\u201d,\u00a0<em>Journal of Political Economy<\/em>, vol. 127, n\u00b0 6, pp. 2735-2794.<\/p><p>Commons, John R. (1990)\u00a0<em>Institutional Economics. Its Place in Political Economy<\/em>, vol. 1. Londres: Transaction Publishers, pp. 73-74.<\/p><p>Conger, Kate y Scheiber, Noam (2019) \u201cCalifornia bill makes app-based companies treat workers as employees\u201d,\u00a0<em>The New York Times<\/em>, 11 de septiembre.<\/p><p>Duportail, Judith (2017) \u201cI asked Tinder for my data. It sent me 800 pages of my deepest, darkest secrets\u201d,\u00a0<em>The Guardian<\/em>, 26 de septiembre.<\/p><p>Larrazet, Coralie (2019) \u201cR\u00e9gime des plateformes num\u00e9riques, du non-salariat au projet de charte sociale\u201d, ISSN, n\u00ba 2.<\/p><p>Lordon, Fr\u00e9d\u00e9ric (2015)\u00a0<em>Imperium. Structures et affects des corps politiques<\/em>. Paris: La Fabrique, p. 61.<\/p><p>Loukides, Mike (2010) \u201cWhat is data science? The future belongs to the companies and people that turn data into products\u201d,\u00a0<em>O\u2019Reilly Radar Report<\/em>.<\/p><p>Mishel, Lawrence y McNicholas, Celine (2019) \u201cUber drivers are not entrepreneurs. NLRB General Counsel ignores the realities of driving for Uber\u201d,\u00a0<em>Economic Policy Institute Report<\/em>, 20 de septiembre.<\/p><p>M\u00f6hlmann, Mareike y Zalmanson, Lior (2017) \u201cHands on he wheel: navigating algorithmic management and Uber drivers\u2019 autonomy\u201d, International Conference On Information (ICIS), Association for Information System.<\/p><p>Plantin, Jean-Christophe\u00a0<em>et al<\/em>. (2018) \u201cInfrastructure studies meet platform studies in the age of Google and Facebook\u201d,\u00a0<em>New Media &amp;amp; Society<\/em>, vol. 20, n\u00b0 1, pp. 293-310.<\/p><p>Rana, Preetika (2020) \u201cUber tests feature allowing some California drivers to set fares\u201d,\u00a0<em>Wall Street Journal<\/em>, 21 de enero.<\/p><p>Smith, Brent y Linden, Greg (2017) \u201cTwo decades of recommender systems at Amazon.com\u201d, IEEE Computer Society, vol. 21, p. 18.<\/p><p>Villeval, Marie-Claire: \u201cUne th\u00e9orie \u00e9conomique des institutions\u201d in Boyer, Robert y Saillard, Yves (dir.) (1995),\u00a0<em>Th\u00e9orie de la r\u00e9gulation. L\u2019\u00e9tat des savoirs<\/em>. Paris: La D\u00e9couverte, pp. 479-489.<\/p><p>Fuente: vientosur<\/p><div id=\"article-body\" class=\"body\"><div class=\"content-box\"><div class=\"article research-article JATS\"><div class=\"body\"><div class=\"sec\"><pre class=\"post-title\">\u00a0<\/pre><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1afb5f9 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1afb5f9\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-300x268.png\" alt=\"\" width=\"33\" height=\"29\" \/><\/p><h2>\u00a0<\/h2><p>\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ac81bde e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"ac81bde\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c41fb86 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"c41fb86\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-77e705c e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"77e705c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1ca6a35 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"1ca6a35\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a7c1b59 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a7c1b59\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>C\u00e9dric Durand<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-29db8b2 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"29db8b2\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/getimage_e124a14b-d62e-4df2-88f1-c250faa8dcb8-150x150.webp\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail wp-image-3298\" alt=\"\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ee6f00c e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"ee6f00c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c7b6f00 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"c7b6f00\" data-element_type=\"container\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-26dfdc1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"26dfdc1\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>C\u00e9dric Durand (nacido en 1975) es un influyente economista marxista franc\u00e9s y catedr\u00e1tico de econom\u00eda pol\u00edtica en la Universidad de Ginebra. Es ampliamente reconocido en el \u00e1mbito acad\u00e9mico por sus teor\u00edas sobre las mutaciones del capitalismo contempor\u00e1neo, la globalizaci\u00f3n y, especialmente, por acu\u00f1ar y desarrollar el concepto de tecnofeudalismo.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-10ff6fe elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"10ff6fe\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Art\u00edculos Recomendados<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3420f40 elementor-grid-1 elementor-grid-tablet-2 elementor-grid-mobile-1 elementor-posts--thumbnail-top elementor-widget elementor-widget-posts\" data-id=\"3420f40\" data-element_type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;classic_columns&quot;:&quot;1&quot;,&quot;classic_columns_tablet&quot;:&quot;2&quot;,&quot;classic_columns_mobile&quot;:&quot;1&quot;,&quot;classic_row_gap&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:35,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;classic_row_gap_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:&quot;&quot;,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;classic_row_gap_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:&quot;&quot;,&quot;sizes&quot;:[]}}\" data-widget_type=\"posts.classic\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-posts-container elementor-posts elementor-posts--skin-classic elementor-grid\">\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-3441 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-mayo tag-antropologia tag-filosofia tag-noticias\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3441\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"168\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-300x168.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-3446\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-300x168.jpg 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-1024x574.jpg 1024w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-768x430.jpg 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia.jpg 1456w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3441\" >\n\t\t\t\tEL ESPEJISMO DE LA NUBE: POR QU\u00c9 EL \u00abTECNOFEUDALISMO\u00bb NO HA DESTRONADO AL CAPITALISMO (NI A LA DIVERSIDAD DEL MUNDO)\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tJos\u00e9 Justo Calder\u00f3n Dongo\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tmayo 26, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>La teor\u00eda del tecnofeudalismo de Yanis Varoufakis fascina al describirnos como siervos de una Matrix digital incorp\u00f3rea. Sin embargo, este an\u00e1lisis olvida que el fetiche de la tecnolog\u00eda se sostiene sobre la explotaci\u00f3n laboral cl\u00e1sica y que la diversidad cultural del mundo real sigue siendo la trinchera pol\u00edtica insalvable contra la homogeneizaci\u00f3n del algoritmo.<\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3441\" aria-label=\"Read more about EL ESPEJISMO DE LA NUBE: POR QU\u00c9 EL \u00abTECNOFEUDALISMO\u00bb NO HA DESTRONADO AL CAPITALISMO (NI A LA DIVERSIDAD DEL MUNDO)\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-3272 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-mayo tag-filosofia tag-guerra tag-temadelmes\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3272\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"211\" height=\"300\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/cargando-el-mundo-211x300.webp\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-3275\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/cargando-el-mundo-211x300.webp 211w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/cargando-el-mundo.webp 563w\" sizes=\"(max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3272\" >\n\t\t\t\tTECNOFEUDALISMO O EL REGRESO DE LOS SE\u00d1ORES DE LA GUERRA\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tH\u00e9ctor Ju\u00e1rez Camargo\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tmayo 19, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>Cada cierto tiempo aparece algunas palabras que nos inquietan, nos persiguen, nos atormentan: globalizaci\u00f3n, postmodernidad, woke, lawfare, algogracia, posverdad, fake news, gaslightingson, ciberactivismo, son algunas de ellas, en torno a ellas gira la discusi\u00f3n, la pol\u00e9mica, el extrav\u00edo. <\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3272\" aria-label=\"Read more about TECNOFEUDALISMO O EL REGRESO DE LOS SE\u00d1ORES DE LA GUERRA\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-3263 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-miscelanea tag-antropologia tag-cine tag-cinematografia tag-filosofia tag-temadelmes\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3263\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"213\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas-300x213.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-3268\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas-300x213.jpg 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas-768x546.jpg 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3263\" >\n\t\t\t\tCUANDO EL CINE SE ATREVE A MIRAR LAS RUINAS: LECCIONES DE HUMANIDAD DEL NEORREALISMO PARA UN MUNDO EN GUERRA\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tsiwar_2025\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tmayo 9, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>Rosario Elizabeth Rond\u00f3n D\u00edaz analiza a los principales representantes del movimiento cinematogr\u00e1fico denominado &#8220;el neorrealismo italiano&#8221;  que surgi\u00f3 entre 1943 y 1952. <\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3263\" aria-label=\"Read more about CUANDO EL CINE SE ATREVE A MIRAR LAS RUINAS: LECCIONES DE HUMANIDAD DEL NEORREALISMO PARA UN MUNDO EN GUERRA\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e9dric Durand sostiene que el capitalismo contempor\u00e1neo ha mutado hacia un sistema rentista. Las grandes tecnol\u00f3gicas (Big Tech) ya no operan en un mercado libre, sino que act\u00faan como se\u00f1ores feudales due\u00f1os de la infraestructura de internet (las tierras). En este escenario, los usuarios, trabajadores y peque\u00f1as empresas son la &#8220;nueva gleba digital&#8221;: siervos que est\u00e1n obligados a entregar continuamente sus datos y pagar peajes para poder socializar, trabajar o comerciar en un territorio digital que no les pertenece.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3302,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"elementor_theme","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-3296","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mayo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3296"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3296\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3408,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3296\/revisions\/3408"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3302"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}