{"id":1909,"date":"2025-10-13T23:18:06","date_gmt":"2025-10-13T23:18:06","guid":{"rendered":"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=1909"},"modified":"2025-10-13T23:58:22","modified_gmt":"2025-10-13T23:58:22","slug":"la-cuestion-del-poder-en-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=1909","title":{"rendered":"LA CUESTION DEL PODER EN MARX"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1909\" class=\"elementor elementor-1909\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ccd0d9d e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"ccd0d9d\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-19c0278 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"19c0278\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>2024 Eyad Baba\/AFP via Getty Images.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-729f957 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"729f957\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-327d85c e-con-full e-flex e-con e-parent\" data-id=\"327d85c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6ebf9d1 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"6ebf9d1\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1afb5f9 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1afb5f9\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-647 alignleft\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-300x268.png\" alt=\"\" width=\"33\" height=\"29\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-300x268.png 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-1024x915.png 1024w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO-768x686.png 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/ICONO.png 1078w\" sizes=\"(max-width: 33px) 100vw, 33px\" \/><\/p><p>La cuesti\u00f3n del poder en Marx &#8211; Sanchez Vazquez Adolfo<br \/>en &#8220;Entre la realidad y la utop\u00eda. Ensayo sobre pol\u00edtica, moral y socialismo&#8221;<\/p><p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7729b85 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7729b85\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"JournalAbstract\">La cuesti\u00f3n del poder en Marx es una de las m\u00e1s debatidas de su pensamiento desde una<br \/>perspectiva o retrospectiva actual. Antes de abordarla, no ser\u00e1 superfluo adentrarse en el<br \/>terreno m\u00e1s general de la naturaleza del poder. Siguiendo un viejo uso conceptual, digamos<br \/>primero lo que, a nuestro juicio, no es el poder. No es una cosa o la cualidad de un objeto<br \/>en s\u00ed que se conquista, posee o mantiene. Tampoco es la cualidad o capacidad de un sujeto<br \/>en s\u00ed, ya que \u00e9ste s\u00f3lo dispone de ella en virtud de un conjunto de condiciones o<br \/>circunstancias que hacen posible su poder. Y esto puede documentarse tanto con el<br \/>ejemplo de personalidades hist\u00f3ricas excepcionales (un C\u00e9sar, un Napole\u00f3n o un Lenin) o<br \/>el de un individuo francamente mediocre como Luis Bonaparte, que, de acuerdo con el<br \/>retrato que de \u00e9l traz\u00f3 Marx en El 18 brumario&#8230;, parec\u00eda negado personalmente para<br \/>alcanzar el poder que efectivamente alcanz\u00f3. As\u00ed pues, el poder no es propio de un objeto<br \/>ni de un sujeto en s\u00ed. S\u00f3lo existe en relaci\u00f3n con lo que est\u00e1 fuera de \u00e9l: circunstancias<br \/>hist\u00f3ricas, condiciones sociales, determinadas estructuras, etc\u00e9tera. El poder no es<br \/>inmanente. Algo exterior a \u00e9l lo hace posible, necesario y lo funda. Pero el poder no s\u00f3lo se<br \/>halla en relaci\u00f3n sino que \u00e9l mismo es relaci\u00f3n. \u00bfEntre qu\u00e9 y qu\u00e9?; no entre los hombres y<br \/>las cosas, aunque el dominio de aquellos sobre \u00e9stas, sobre la naturaleza, determina ciertas<br \/>relaciones de poder entre los hombres. El poder es una peculiar relaci\u00f3n entre los hombres<br \/>(individuos, grupos, clases sociales o naciones) en la que los t\u00e9rminos de ella ocupan una<br \/>posici\u00f3n desigual o asim\u00e9trica. Son relaciones en las que unos dominan, subordinan, y<br \/>otros son dominados, subordinados. En las relaciones de poder, el poder de unos es el no<br \/>poder de otros. Dominaci\u00f3n y sujeci\u00f3n se imbrican necesariamente. En la dominaci\u00f3n se<br \/>impone la voluntad, las creencias o los intereses de unos a otros, y ello independientemente<br \/>de que la sujeci\u00f3n se acepte o se rechace, de que se obedezca o desobedezca interna o<br \/>externamente, o de que la desobediencia externa adopte la forma de una lucha o<br \/>resistencia. La aceptaci\u00f3n o el rechazo de la dominaci\u00f3n, la desobediencia o la resistencia a<br \/>ella, caracterizan modos de asumir las relaciones de poder, pero ni en un caso ni en otro se<br \/>escapa a su inserci\u00f3n en ellas, o a sus efectos desiguales y asim\u00e9tricos . Las relaciones de<br \/>poder no s\u00f3lo se dan en una esfera exclusiva de la realidad humana (econ\u00f3mica, pol\u00edtica e<br \/>ideol\u00f3gica) ni se localizan o centralizan en un solo punto (el Estado), sino, que se<br \/>diseminan como ha puesto de relieve Foucault en Vigilar y castigar por todo el tejido<br \/>social. Pero esto no significa que los poderes as\u00ed diseminados (en la familia, la escuela, la<br \/>f\u00e1brica, la c\u00e1rcel, el cuartel, etc\u00e9tera) no se relacionen con ciertos centros de poder y que, a<br \/>su vez, entre aquellos y \u00e9stos, y entre los centros mismos, no se d\u00e9 cierta relaci\u00f3n e incluso<br \/>una jerarquizaci\u00f3n en sus fundamentos y consecuencias. De acuerdo con esta concepci\u00f3n<br \/>general del poder, el poder pol\u00edtico, por importante que pueda parecer, no es sino una<br \/>forma, modalidad o tipo de poder. Ahora bien, este tipo de poder es para nosotros, en este<br \/>momento, la pieza en el tablero en que ha de jugarse la partida anunciada: Marx y el poder.<br \/>Pues bien, \u00bfqu\u00e9 encontramos de fecundo o infecundo en Marx: para una teor\u00eda del poder,<br \/>entendido \u00e9ste como poder pol\u00edtico o poder estatal, dos expresiones marxianas con raz\u00f3n o<br \/>sin ella intercambiables?<br \/>\u00bfEXISTE UNA TEOR\u00cdA DEL PODER EN MARX?<br \/>2<br \/>Pero antes de adentramos en dicha teor\u00eda, hay que tomar conciencia del car\u00e1cter<br \/>problem\u00e1tico con que se nos presenta, ya que, fuera y dentro del marxismo, se ha puesto en<br \/>cuesti\u00f3n que exista en Marx, o en el marxismo cl\u00e1sico, una teor\u00eda del Estado o del poder<br \/>pol\u00edtico . As\u00ed, fuera del marxismo, Foucault ve en Marx ante todo al te\u00f3rico de la<br \/>explotaci\u00f3n y niega que haya elaborado una teor\u00eda del poder. Norberto Bobbio subraya<br \/>que, al centrar Marx su atenci\u00f3n en el sujeto del poder, deja a un lado como consecuencia<br \/>el problema de c\u00f3mo se ejerce el poder. Asimismo, al partir de una concepci\u00f3n negativa<br \/>del Estado no prestar\u00eda atenci\u00f3n a las formas de gobierno ni delinear\u00eda un Estado<br \/>alternativo, socialista, frente al Estado representativo, burgu\u00e9s, puesto que en definitiva<br \/>todo poder estatal ser\u00eda transitorio y estar\u00eda destinado a desaparecer. Este problema y el de<br \/>su conquista estar\u00edan en el centro de su atenci\u00f3n. De ah\u00ed derivar\u00edan las insuficiencias de la<br \/>concepci\u00f3n de Marx del poder, al que, por otra parte, no dedicar\u00eda ninguna obra<br \/>expresamente . Desde dentro del marxismo se ha cuestionado asimismo la existencia de<br \/>una teor\u00eda pol\u00edtica marxiana, y especialmente del Estado. As\u00ed lo entiende Lucio Colletti al<br \/>reducirla a los principios roussonianos de la cr\u00edtica del Estado representativo, a la<br \/>democracia directa y a la desaparici\u00f3n del Estado, aunque esta cr\u00edtica la suaviza en su<br \/>&#8220;Entrevista&#8221; de New Left al reconocer que no es v\u00e1lida &#8220;en el campo de la estrategia<br \/>revolucionaria&#8221;, y al afirmar no tanto la inexistencia de una teor\u00eda pol\u00edtica marxista como<br \/>su debilidad, en virtud de que &#8220;tanto Marx como Lenin consideraron la transici\u00f3n al<br \/>socialismo y la realizaci\u00f3n del comunismo a escala mundial como un proceso<br \/>extremadamente f\u00e1cil y pr\u00f3ximo&#8221; . Por su parte, el marxista ingl\u00e9s Perry Anderson ha<br \/>sostenido que &#8220;Marx no dej\u00f3 una teor\u00eda pol\u00edtica de la estructura del Estado burgu\u00e9s o de la<br \/>estrategia y la t\u00e1ctica de la lucha socialista revolucionaria por un partido obrero para<br \/>derrocarlo&#8221;, semejante puntualiza Anderson a la &#8220;teor\u00eda coherente y elaborada acerca del<br \/>modo de producci\u00f3n capitalista&#8221; . Anderson considera asimismo reafirmando lo que<br \/>Bobbio critica que lo fundamental, como subraya Lenin, es la conquista del poder, con<br \/>respecto a la cual corresponde precisamente a Lenin la creaci\u00f3n de Ios conceptos y los<br \/>rn\u00e9todos&#8221; para llevarla a cabo. Por ello, concluye con la mirada puesta en Marx : &#8220;Antes de<br \/>Lenin el dominio pol\u00edtico propiamente dicho estaba pr\u00e1cticamente inexplorado dentro de la<br \/>teor\u00eda marxista&#8221;. Finalmente, Louis Althusser, aunque no niega abiertamente la existencia<br \/>de una teor\u00eda pol\u00edtica marxista, se\u00f1ala en ella una laguna te\u00f3rica&#8221; o la falta en Marx de un<br \/>an\u00e1lisis de c\u00f3mo el Estado asegura su dominaci\u00f3n de clase, as\u00ed como el silencio de su<br \/>teor\u00eda sobre el Estado, la pol\u00edtica y las organizaciones de clase en virtud de un l\u00edmite<br \/>te\u00f3rico &#8220;con el cual Marx se habr\u00eda tropezado como si estuviera paralizado por la<br \/>representaci\u00f3n burguesa del Estado, de la pol\u00edtica, etc\u00e9tera, hasta el punto de repetirla bajo<br \/>una forma absolutamente negativa&#8221;. No todas estas cr\u00edticas dan en el blanco, como<br \/>tendremos ocasi\u00f3n de ver al ocuparnos de los conceptos pol\u00edticos fundamentales de Marx<br \/>relativos al poder estatal. Sin embargo, hay que reconocer de entrada: a) con Foucault, que<br \/>Marx es ante todo el te\u00f3rico de la explotaci\u00f3n y no del poder; b) con Bobbio, que en Marx<br \/>falta una teor\u00eda alternativa del Estado socialista; c) con Colletti, que Marx consider\u00f3 la<br \/>transici\u00f3n al socialismo y al comunismo &#8220;corno un proceso extremadamente f\u00e1cil y<br \/>pr\u00f3ximo&#8221;; d) con Anderson, que no hay en Marx una teor\u00eda del poder burgu\u00e9s y de las v\u00edas<br \/>para derrocarlo, semejante a su teor\u00eda del modo de producci\u00f3n capitalista, y, finalmente, e)<br \/>con Althusser, que falta en Marx el an\u00e1lisis de c\u00f3mo asegura el poder estatal su<br \/>dominaci\u00f3n de clase. Ahora bien, no obstante este reconocimiento, sigue en pie no s\u00f3lo la<br \/>cuesti\u00f3n apuntada de por qu\u00e9 las cr\u00edticas mencionadas no dan en el blanco sino tambi\u00e9n la<br \/>del porqu\u00e9 de las debilidades, limitaciones o insuficiencias y para algunos la inexistencia<br \/>de su teor\u00eda pol\u00edtica, como teor\u00eda del poder. Queda en pie, sobre todo, la cuesti\u00f3n<br \/>fundamental de en qu\u00e9 consiste el viraje del pensamiento de Marx, ignorado, silenciado o<br \/>negado en estas y otras cr\u00edticas, en la esfera del poder, de la pol\u00edtica . Las dos cuestiones<br \/>3<br \/>pendientes que acabo de formular la del desnivel te\u00f3rico entre el pensamiento pol\u00edtico y el<br \/>econ\u00f3mico de Marx y la del viraje que imprime en la teor\u00eda pol\u00edtica y, m\u00e1s precisamente,<br \/>en la teor\u00eda del poder se hallan \u00edntimamente relacionadas, pues justamente este viraje<br \/>explica a su vez el lugar que lo econ\u00f3mico y lo pol\u00edtico ocupan en su pensamiento.<br \/>LUGAR TE\u00d3RICO DE LO ECON\u00d3MICO Y LO POLITICO EN MARX<br \/>En una primera fase de su actividad te\u00f3rica la atenci\u00f3n del joven Marx se concentra en el<br \/>Estado, en el poder pol\u00edtico .En la sociedad moderna, el Estado separado de la sociedad<br \/>civil , as\u00ed como la pol\u00edtica, tienen para \u00e9l un car\u00e1cter negativo, como esfera de la<br \/>enajenaci\u00f3n del hombre real y, por tanto, opuesta a la emancipaci\u00f3n humana. Lo &#8220;pol\u00edtico&#8221;<br \/>en expresiones como &#8220;hombre pol\u00edtico&#8221;, &#8220;Estado pol\u00edtico&#8221;, &#8220;emancipaci\u00f3n pol\u00edtica&#8221; tiene<br \/>justamente ese car\u00e1cter o, al menos, un alcance limitado. De ah\u00ed la necesidad de superar la<br \/>negaci\u00f3n del Estado, que no sea la simple inversi\u00f3n o cambio de contenido, a que se refiere<br \/>Althusser. El descubrimiento de lo que Hegel mistifica, a saber: las verdaderas relaciones<br \/>entre Estado y sociedad civil, conduce a Marx al hallazgo del fundamento real del Estado<br \/>en la esfera social, dividida, desgarrada bajo el imperio de la propiedad privada. Con ello<br \/>se revelan a Marx los l\u00edmites te\u00f3ricos de la teor\u00eda hegeliana del Estado y la necesidad de<br \/>pasar a la cr\u00edtica del fundamento real de la divisi\u00f3n social y del poder pol\u00edtico, o sea: la<br \/>econom\u00eda. Y esta cr\u00edtica balbuciente a\u00fan en los Manuscritos del 44 culmina en su obra<br \/>inconclusa El capital, que no es una obra puramente econ\u00f3mica, desvinculada de la<br \/>pol\u00edtica. Y no s\u00f3lo no lo es porque explica el fundamento real de la pol\u00edtica, sino tambi\u00e9n<br \/>porque \u00e9sta deb\u00eda encontrar un lugar propio en su cr\u00edtica de la econom\u00eda. As\u00ed lo demuestra<br \/>su pr\u00f3logo a la Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica (1859), donde al trazar el<br \/>plan general de El capital el Estado forma parte de su examen de la econom\u00eda burguesa. Y<br \/>lo demuestra asimismo un texto posterior (su carta a Engels del 30 de abril de 1868) en el<br \/>que se ve que su proyecto inicial dejaba un espacio no cubierto en su obra inconclusa a la<br \/>teor\u00eda pol\u00edtica, a la lucha de clases &#8220;a donde viene a desembocar todo el movimiento [ &#8230;]&#8221;<br \/>Pero, no obstante los planes te\u00f3ricos de Marx, lo cierto es que, al realizarlos, su atenci\u00f3n se<br \/>concentra en la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, aunque \u00e9sta haya sido precedida de una<br \/>cr\u00edtica de la pol\u00edtica, y aunque Marx nos haya dejado ciertos conceptos pol\u00edticos<br \/>fundamentales y algunos textos propiamente pol\u00edticos. Es innegable, pues, que en Marx no<br \/>hallamos una teor\u00eda pol\u00edtica y, dentro de ella, una teor\u00eda del poder, comparable como<br \/>apunta Anderson con su teor\u00eda econ\u00f3mica. El lugar te\u00f3rico del Estado, del poder, de la<br \/>pol\u00edtica en Marx responde al lugar que ocupan para \u00e9l en la vida real. Si lo pol\u00edtico se<br \/>funda en lo social, cuya anatom\u00eda es lo econ\u00f3mico, no puede haber una cr\u00edtica aut\u00f3noma de<br \/>la pol\u00edtica, sino cr\u00edtica pol\u00edtica fundada en la cr\u00edtica de la econom\u00eda. Pero, esta relaci\u00f3n<br \/>entre lo pol\u00edtico y lo econ\u00f3mico en la sociedad no excluye el papel activo de la pol\u00edtica, o<br \/>como dice Engels en carta a Schmidt del 27 de octubre de 1890 &#8220;[ &#8230; ] de la nueva potencia<br \/>pol\u00edtica que aspira a la mayor autonom\u00eda posible y que, una vez constituida, est\u00e1 dotada de<br \/>un movimiento propio[&#8230;]&#8221; As\u00ed, pues, si la atenci\u00f3n de Marx se concentra en el modo de<br \/>producci\u00f3n capitalista como clave de la sociedad burguesa, esto no excluye para \u00e9l la<br \/>importancia dadas su autonom\u00eda y especificidad del Estado, del poder pol\u00edtico, aunque se<br \/>trate de instancias que no se fundan ni se bastan a s\u00ed mismas. Ahora bien, la importancia de<br \/>la pol\u00edtica y por tanto de la teor\u00eda correspondiente reside no s\u00f3lo en su autonom\u00eda relativa<br \/>dentro del todo social, sino tambi\u00e9n en su existencia como pr\u00e1ctica, como lucha de clase<br \/>que aspira -como dice Engels &#8220;a la mayor autonom\u00eda posible&#8221; en la conquista, el<br \/>mantenimiento, transformaci\u00f3n y desaparici\u00f3n del poder pol\u00edtico. Este poder es<br \/>precisamente el objetivo de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica, o con palabras de Marx: &#8220;El movimiento<br \/>pol\u00edtico de la clase obrera tiene c\u00f3mo objetivo final la toma del poder pol\u00edtico&#8221; (carta a<br \/>4<br \/>Bolte, 29 de noviembre de 1871). Pero, si en la relaci\u00f3n entre lo pol\u00edtico y lo econ\u00f3mico<br \/>como instancias del todo social, la atenci\u00f3n principal como clave explicativa la concentra<br \/>Marx en la base econ\u00f3mica y no en la supraestructura pol\u00edtica, cuando se trata de la<br \/>conquista del poder determinado econ\u00f3micamente, la primac\u00eda corresponde a la pr\u00e1ctica<br \/>pol\u00edtica, a la lucha pol\u00edtica de clase sobre otras formas de lucha de clase: la econ\u00f3mica y la<br \/>ideol\u00f3gica. Ahora bien, si esta pr\u00e1ctica pol\u00edtica es esencial y prioritaria, ello se debe a que<br \/>el poder pol\u00edtico como instancia social , contra lo que sostiene una interpretaci\u00f3n<br \/>economicista de Marx, no es un simple epifen\u00f3meno de la base econ\u00f3mica sino que tiene<br \/>una autonom\u00eda relativa. Ciertamente, la pr\u00e1ctica pol\u00edtica ser\u00eda innecesaria si la toma del<br \/>poder o su transformaci\u00f3n se dedujera mec\u00e1nicamente de los cambios en la base<br \/>econ\u00f3mica, aunque \u00e9stos no pueden ser ignorados.<br \/>CONCEPTOS POL\u00cdTICOS FUNDAMENTALES<br \/>De este modo, si por un lado la teor\u00eda econ\u00f3mica es decisiva y la teor\u00eda pol\u00edtica se presenta<br \/>fundada en ella, por otro, la teor\u00eda pol\u00edtica del poder y de la pr\u00e1ctica para conquistarlo o<br \/>transformarlo tambi\u00e9n lo es. Marx, por consiguiente, no pod\u00eda ignorar la necesidad de una<br \/>teor\u00eda del poder y de la pr\u00e1ctica que hace de \u00e9l su objetivo. Y de ah\u00ed que haya dejado una<br \/>serie de conceptos y tesis, relativos a uno y otro aspecto, aunque no bastan para constituir<br \/>una teor\u00eda semejante, como subraya Anderson, por su coherencia y elaboraci\u00f3n, a la que<br \/>dej\u00f3 acerca del modo de producci\u00f3n capitalista. En consecuencia, contra lo que Anderson<br \/>afirma tambi\u00e9n, lo pol\u00edtico no es en Marx un dominio virgen e inexplorado. Veamos, pues,<br \/>esos conceptos o tesis fundamentales que, despu\u00e9s de la clarificaci\u00f3n y cr\u00edtica necesarias,<br \/>podr\u00edan servir de base, en, la medida en que sigan siendo v\u00e1lidos, a una verdadera teor\u00eda<br \/>pol\u00edtica marxista. De acuerdo con la doble vertiente de la pol\u00edtica que hemos se\u00f1alado,<br \/>tienen que ver con el origen, naturaleza, funci\u00f3n y destino final del poder pol\u00edtico, as!<br \/>como con la estrategia destinada a conquistarlo, transformarlo y extinguirlo. A grandes<br \/>rasgos, esos conceptos medulares son los siguientes:<br \/>Necesidad del poder pol\u00edtico<br \/>El primero se refiere a la naturaleza del poder pol\u00edtico, o poder del Estado. Engels la<br \/>expresa en los siguientes t\u00e9rminos:<br \/>[ &#8230; ] es un producto de la sociedad cuando llega a un grado de desarrollo determinado; es<br \/>la confesi\u00f3n de que esa sociedad se ha enredado en una irremediable contradicci\u00f3n consigo<br \/>misma y est\u00e1 dividida por antagonismos irreconciliables, que es impotente para conjurar.<br \/>Pero a fin de que estos antagonismos, estas clases con intereses econ\u00f3micos en pugna, no<br \/>se devoren a s\u00ed mismas y no consuman a la sociedad en una lucha est\u00e9ril, se hace necesario<br \/>un poder situado aparentemente por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el<br \/>choque, a mantenerlo en los l\u00edmites del &#8220;orden&#8221;[ &#8230; ]<br \/>Aqu\u00ed se encuentran varias ideas que Marx y Engels subrayar\u00e1n y enriquecer\u00e1n en otros<br \/>textos: a) que el poder pol\u00edtico se hace necesario en la sociedad dividida por antagonismos<br \/>irreconciliables; b) que el poder pol\u00edtico es el lugar del orden, de la conciliaci\u00f3n de esas<br \/>contradicciones que, de no resolverse, conducir\u00edan a la destrucci\u00f3n de las fuerzas en pugna,<br \/>y c), que el poder llamado a cumplir esta funci\u00f3n, s\u00f3lo aparentemente, se sit\u00faa por encima<br \/>de la sociedad, de las fuerzas en conflicto. En estas tres ideas no todo en ellas es original.<br \/>La primera o sea la idea de que el poder se constituye necesariamente en una sociedad<br \/>dividida por intereses opuestos recorre el pensamiento pol\u00edtico burgu\u00e9s de Maquiavelo a<br \/>5<br \/>Hegel pasando por Hobbes. Ya sea porque se considere que &#8220;el hombre es el lobo del<br \/>hombre&#8221; (Hobbes) o porque la sociedad es un &#8220;c:ampo de batalla&#8221; o la guerra de todos<br \/>contra todos&#8221;, como sostienen Adam Smith y Hegel, el poder es necesario para poner<br \/>&#8220;orden&#8221;, conciliar o equilibrar los intereses opuestos. La originalidad de Marx est\u00e1 en haber<br \/>se\u00f1alado el car\u00e1cter de clase de las fuerzas en pugna y de los intereses opuestos. Y consiste<br \/>asimismo en haber se\u00f1alado que el orden, equilibrio o soluci\u00f3n de las contradicciones s\u00f3lo<br \/>en apariencia tienen un car\u00e1cter universal; es decir, se halla situado por encima de los<br \/>intereses particulares, de clase. Marx acepta, pues, la idea que recorre el pensamiento<br \/>pol\u00edtico burgu\u00e9s de la necesidad del poder en una sociedad dividida, pero con el correctivo<br \/>fundamental de que la funci\u00f3n de &#8220;orden&#8221;, &#8220;amortiguamiento&#8221; o &#8220;conciliaci\u00f3n&#8221; de los<br \/>intereses antag\u00f3nicos no la cumple ese poder universalmente sino en inter\u00e9s de una de las<br \/>fuerzas o clases en pugna. De aqu\u00ed el segundo concepto medular que queremos subrayar.<br \/>Naturaleza de clase del poder pol\u00edtico<br \/>El poder pol\u00edtico, estatal, no tiene un car\u00e1cter universal como sostiene sobre todo Hegel<br \/>sino particular, de clase. \u00bfDe qu\u00e9 clase? De la clase dominante. Esta tesis b\u00e1sica del<br \/>marxismo cl\u00e1sico se formula inequ\u00edvocamente, con respecto a la sociedad burguesa, en el<br \/>pasaje del Manifiesto comunista que dice as\u00ed: &#8220;El gobierno del Estado moderno no es m\u00e1s<br \/>que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa&#8221;. Si pasamos<br \/>por alto y por ahora el car\u00e1cter limitativo y simple de ese &#8220;no es m\u00e1s que&#8221; y atendemos a su<br \/>contenido fundamental, veremos que para Marx el poder estatal no existe para administrar<br \/>o velar por el inter\u00e9s de toda la sociedad sino por el de una parte o clase social de ella.<br \/>Existe para velar por sus negocios comunes o inter\u00e9s fundamental de toda la clase. El<br \/>poder pol\u00edtico es, pues, el poder de toda la clase y, por implicaci\u00f3n, no de esta o aquella<br \/>fracci\u00f3n de esa clase o de un burgu\u00e9s en particular. As\u00ed, pues, la naturaleza del poder reside<br \/>en su vinculaci\u00f3n con la clase a la que sirve administrando sus intereses o &#8220;negocios&#8221;<br \/>comunes. No reside, por tanto, en el personal gobernante o los administradores estatales<br \/>que lo ejercen directamente. La clase que en la sociedad moderna, burguesa, da su<br \/>coloraci\u00f3n pol\u00edtica al poder es la misma que domina material, econ\u00f3micamente. Y su<br \/>dominaci\u00f3n pol\u00edtica est\u00e1 destinada, en definitiva, a mantener y reproducir las condiciones<br \/>generales en que se lleva a cabo su explotaci\u00f3n econ\u00f3mica; es decir, las relaciones<br \/>capitalistas de producci\u00f3n. Cualesquiera que sean las formas del poder pol\u00edtico burgu\u00e9s<br \/>cuya diversidad admite Marx, aunque, como subraya Bobbio, no se haya ocupado<br \/>especialmente de ellas , no puede darse una contradicci\u00f3n de fondo entre el poder pol\u00edtico<br \/>y la estructura econ\u00f3mico social correspondiente. O, dicho en otros t\u00e9rminos, la clase que,<br \/>desde el poder, domina pol\u00edticamente, no puede volverse contra la dominaci\u00f3n econ\u00f3mica<br \/>que ejerce por el lugar que ocupa en las relaciones de producci\u00f3n.<br \/>L\u00cdMITES DE LA AUTONOM\u00cdA DEL PODER POL\u00cdTICO<br \/>Cabe preguntarse entonces: \u00bfqu\u00e9 margen de autonom\u00eda queda al poder pol\u00edtico? En<br \/>t\u00e9rminos marxianos, no hay margen de autonom\u00eda absoluta, entendida como propia de un<br \/>poder que actuara contra los intereses de la clase dominante, puesto que, en definitiva, el<br \/>poder se ejerce en el marco de determinada estructura social, de clase. La autonom\u00eda estatal<br \/>absoluta o estructural contra los intereses de la clase dominante o por encima de la<br \/>estructura social, de clase, existente, es inconcebible en t\u00e9rminos marxianos. Pero s\u00ed hay<br \/>cierto margen de autonom\u00eda, o autonom\u00eda relativa, que, lejos de excluir, supone el car\u00e1cter<br \/>de clase del poder, en una de estas dos formas que se desprenden claramente de los textos<br \/>de Marx. Primera: autonom\u00eda como posibilidad de adoptar diversas formas de poder o de<br \/>6<br \/>gobierno que hist\u00f3ricamente van desde las m\u00e1s autoritarias a las m\u00e1s democr\u00e1ticas<br \/>burguesas para servir mejor, en condiciones hist\u00f3ricas y sociales determinadas, a los<br \/>intereses de la clase dominante. Segunda: autonom\u00eda respecto de la clase. La experiencia<br \/>hist\u00f3rica del r\u00e9gimen bonapartista en la Francia de mediados del siglo pasado lleva a Marx<br \/>a concebir esta forma de autonom\u00eda en la que se pone de manifiesto una relaci\u00f3n m\u00e1s<br \/>compleja entre el poder pol\u00edtico y la clase dominante. Las reflexiones de Marx sobre el<br \/>hecho hist\u00f3rico del bonapartismo franc\u00e9s vienen a reafirmar su tesis b\u00e1sica del car\u00e1cter de<br \/>clase del poder estatal, pero reafirman a su vez la idea que Marx no ha desarrollado de que<br \/>la clase no ejerce el poder directamente sino a trav\u00e9s de sus administradores o<br \/>representantes. Y con base en esta experiencia hist\u00f3rica comprende asimismo que la clase<br \/>dominante no es un bloque monol\u00edtico,, sino que se halla dividida en fracciones que tienen<br \/>sus propios intereses, no obstante su inter\u00e9s com\u00fan, fundamental, de clase. Puede ocurrir es<br \/>lo que le hace ver la sociedad francesa de mediados del siglo Xix , que esas fracciones<br \/>impulsadas y cegadas por sus intereses particulares luchen entre s\u00ed y pierdan de vista su<br \/>inter\u00e9s com\u00fan. Surge entonces la necesidad de un poder pol\u00edtico que, sin dejar de ser de<br \/>clase o justamente por ello, se autonomice respecto de la clase dominante, o, con m\u00e1s<br \/>exactitud, respecto de sus fracciones y representantes, y sirva a los intereses de la<br \/>burgues\u00eda contra los burgueses mismos. Cuando la burgues\u00eda se muestra incapaz de<br \/>defender sus intereses a trav\u00e9s de sus instituciones y partidos, dado su fraccionamiento<br \/>interno, surge un poder pol\u00edtico con cierta autonom\u00eda pero como subraya Marx&#8221; dentro de<br \/>la sociedad burguesa&#8221; , y, por tanto, sin trascender sus l\u00edmites estructurales de orden<br \/>econ\u00f3mico y social. Se trata, pues, de una autonom\u00eda relativa, o apariencia de autonom\u00eda,<br \/>ya que el car\u00e1cter de clase del poder se mantiene no obstante que \u00e9ste como en el caso del<br \/>bonapartismo franc\u00e9s se presenta como independiente y neutral con respecto a las distintas<br \/>fuerzas de la sociedad civil. Ciertamente, en este caso como en el anterior, Marx tiene en<br \/>cuenta la forma de autonom\u00eda del poder pol\u00edtico en las condiciones del capitalismo<br \/>europeo, maduro, de su \u00e9poca el que correspond\u00eda a su visi\u00f3n euroc\u00e9ntrica de la historia y<br \/>la sociedad. No pod\u00eda por ello tener presente una forma de autonom\u00eda estatal que se dar\u00eda<br \/>posteriormente en el capitalismo no europeo, perif\u00e9rico, en el que el poder pol\u00edtico se<br \/>autonomiza al aliarse con clases subordinadas obreros y campesinos y sectores progresistas<br \/>de los intelectuales y profesionales sin rebasar los l\u00edmites del contexto capitalista en que<br \/>dicho poder se ejerce. Es el tipo de autonom\u00eda que encontramos en los a\u00f1os treintas en<br \/>M\u00e9xico bajo el gobierno del general L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, experiencia que arroja nuevas luces<br \/>sobre las condiciones sociales que facilitan la autonom\u00eda estatal y sobre SUS l\u00edmites,<br \/>aunque confirman la tesis marxiana nacida de experiencias hist\u00f3ricas anteriores de que,<br \/>dado el car\u00e1cter de clase del poder, se trata de una autonom\u00eda relativa.<br \/>PODER Y VIOLENCIA<br \/>Un pasaje muy conocido del Manifiesto comunista nos permite subrayar otro rasgo del<br \/>poder pol\u00edtico relacionado con la forma en que se ejerce: &#8220;El poder pol\u00edtico, hablando<br \/>propiamente, es la violencia organizada de una clase para la opresi\u00f3n de otra\u201d . Este pasaje<br \/>y otros semejantes en la obra de Marx constituyen uno de los blancos favoritos de cr\u00edticas<br \/>llevadas a cabo por las interpretaciones instrumentalistas de su concepci\u00f3n del poder<br \/>pol\u00edtico. Y no les falta raz\u00f3n si la violencia se entiende s\u00f3lo como funci\u00f3n represiva y,<br \/>adem\u00e1s, exclusiva. Pero no se trata en este pasaje del ejercicio de la violencia como<br \/>funci\u00f3n exclusiva o entre otras, sino de lo que est\u00e1 en la entra\u00f1a misma del poder. El poder<br \/>pol\u00edtico es ya antes se ha dicho dominaci\u00f3n de clase y ahora se especifica este ser suyo<br \/>como dominaci\u00f3n violenta. Es violencia organizada en el sentido de que,<br \/>independientemente de c\u00f3mo se ejerza en mayor o menor grado, efectiva o potencialmente<br \/>7<br \/>e incluso aunque no se ejerza , existe una relaci\u00f3n intr\u00ednseca entre poder y violencia, pues<br \/>todo poder pol\u00edtico descansa en la fuerza. Tampoco aqu\u00ed Marx est\u00e1 inventando nada, salvo<br \/>que la violencia o el poder del que es inseparable tiene un car\u00e1cter de clase. Ya<br \/>Maquiavelo hab\u00eda visto que el poder es fuerza, y despu\u00e9s de Marx, un te\u00f3rico burgu\u00e9s<br \/>contempor\u00e1neo, Max Weber, introduce este elemento en la definici\u00f3n misma del Estado, al<br \/>caracterizarlo por el monopolio de la violencia leg\u00edtima. Ciertamente, porque la fuerza, la<br \/>violencia, est\u00e1 en la entra\u00f1a misma del poder pol\u00edtico, Marx ha podido caracterizar a todo<br \/>Estado como dictadura, y no s\u00f3lo esto sino conjugar lo que para el pensamiento pol\u00edtico<br \/>moderno, atenido al concepto de dictadura como poder desp\u00f3tico, no sujeto a ninguna ley,<br \/>es inconjugable o inconciliable: dictadura y democracia. Y, en t\u00e9rminos marxianos, se<br \/>conjugan tanto en el poder democr\u00e1tico burgu\u00e9s como en el Estado de transici\u00f3n del<br \/>capitalismo al comunismo que Marx llama &#8220;dictadura del proletariado&#8221; .<br \/>\u00bfCONQUISTA VIOLENTA O PAC\u00cdFICA?<br \/>Otro aspecto importante de la concepci\u00f3n marxiana del poder pol\u00edtico tiene que ver con su<br \/>conquista, ya que la transformaci\u00f3n radical de la sociedad pasa forzosamente por ella. S\u00f3lo<br \/>una lectura economicista de Marx puede menospreciar su necesidad e importancia y, con<br \/>ella, la de la estrategia que hay que seguir para dicha conquista del poder pol\u00edtico. Aunque<br \/>ciertamente \u00e9ste es uno de los terrenos menos cultivados por Marx, no se puede ignorar<br \/>que traza una l\u00ednea general estrat\u00e9gica congruente con su concepci\u00f3n del poder como<br \/>dominaci\u00f3n violenta. Al conquistar lo que se asienta en la violencia aunque con diferentes<br \/>grados de aplicaci\u00f3n de acuerdo con las condiciones hist\u00f3ricas , no se puede prescindir de<br \/>la violencia, tr\u00e1tese de la violencia efectiva o potencial e incluso de la amenaza de la<br \/>violencia. A esta tesis Marx y Engels no renuncian nunca, aunque no pueden ignorarse sus<br \/>referencias escasas en el primero a la posibilidad de una conquista no violenta del poder.<br \/>Ahora bien, en aparente contradicci\u00f3n con ella, Engels, al final de su vida, en lo que se<br \/>conoce como su \u201cTestamento pol\u00edtico\u201d impresionado por los \u00e9xitos electorales de la<br \/>socialdemocracia alemana, habla de la entrada en acci\u00f3n de &#8220;un m\u00e9todo de lucha<br \/>[&#8230;]totalmente nuevo&#8221;, a diferencia del &#8220;m\u00e9todo de las barricadas&#8221;. Pero aunque Bernstein<br \/>vio en este texto la piedra angular de la estrategia reformista, de lucha legal, pac\u00edfica,<br \/>Engels no descarta en \u00e9l la lucha violenta, impuesta no por el proletariado sino por la<br \/>burgues\u00eda, ya que \u00e9sta ser\u00eda la primera en romper la legalidad conquistada recurriendo a la<br \/>violencia . Sin embargo, lo que ha dominado durante largos a\u00f1os en el pensamiento<br \/>marxista revolucionario es la tesis de la conquista violenta del poder aunque sin descartar<br \/>la v\u00eda pac\u00edfica. Tal es la tesis fundamental adoptada por Lenin y la III Internacional frente a<br \/>la tesis opuesta de la II Internacional. Ahora bien, la aplicaci\u00f3n de una y otra estrategia<br \/>vendr\u00eda a mostrar que, donde se ha conquistado violentamente el poder no se ha instalado<br \/>un verdadero poder socialista y donde la socialdemocracia lo ha alcanzado pac\u00edficamente,<br \/>esta conquista ha servido para apuntalar el capitalismo, lo cual ha hecho innecesaria para la<br \/>clase dominante el recurso a la violencia de que hablaba Engels. Corresponde a Gramsci el<br \/>m\u00e9rito de haber intentado elaborar una estrategia tendente a superar los viejos dilemas de<br \/>reforma o revoluci\u00f3n, asalto al poder o irrupci\u00f3n en su tejido complejo, coerci\u00f3n o<br \/>consenso. Sin embargo, despu\u00e9s de Gramsci, pese a los intentos te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos como<br \/>el del eurocomunismo de escapar a las v\u00edas muertas de las estrategias de la 11 y la 111<br \/>Internacional, el problema sigue en pie. En definitiva, el problema sigue siendo el de<br \/>elaborar una estrategia que abra nuevos espacios en la conquista del poder, a la legalidad,<br \/>al consenso, sin ignorar la naturaleza del poder como \u201cViolencia organizada\u201d (Marx) o<br \/>&#8220;monopolio de la violencia leg\u00edtima&#8221; (Weber).<br \/>8<br \/>LA FISONOM\u00cdA MARXIANA DEL NUEVO PODER<br \/>Un nuevo problema se plantea cuando se trata no ya de lo que el poder es, o ha sido, sino<br \/>de lo que ha de ser aquello que sustituya al poder burgu\u00e9s. Ahora bien, si el antiutopismo<br \/>reiterado de Marx le lleva a ser muy parco al caracterizar a la nueva sociedad, m\u00e1s parco<br \/>a\u00fan se vuelve al dise\u00f1ar la fisonom\u00eda del futuro poder conquistado. No obstante, de sus<br \/>textos se desprenden tres rasgos fundamentales del nuevo poder estatal: 1). Su car\u00e1cter de<br \/>clase corno el de todo poder pol\u00edtico; poder de la clase que lo ha conquistado: el<br \/>proletariado; poder que, al abolir la propiedad privada sobre los medios de producci\u00f3n,<br \/>pugna porque la propiedad tenga un car\u00e1cter social. 2). Su car\u00e1cter democr\u00e1tico. Marx lo<br \/>ha subrayado sin dejar lugar a dudas en su an\u00e1lisis de la primera experiencia hist\u00f3rica,<br \/>aunque limitada en el espacio y el tiempo, de poder pol\u00edtico de la clase obrera. Las medidas<br \/>de la Comuna que \u00e9l suscribe revocabilidad de los elegidos o subordinaci\u00f3n a los electores<br \/>lejos de suprimir el principio de la representatividad tratan de hacerlo efectivo, d\u00e1ndole un<br \/>contenido democr\u00e1tico m\u00e1s real y profundo, en contraste con el limitado que tiene en el<br \/>parlamentarismo burgu\u00e9s. Y muerto Marx, Engels en su Cr\u00edtica del Programa de Erfurt<br \/>(1891) afirma rotundamente que la clase obrera s\u00f3lo puede llegar al poder bajo la forma de<br \/>la rep\u00fablica democr\u00e1tica&#8221; y que \u00e9sta &#8220;es la forma espec\u00edfica para la dictadura del<br \/>proletariado&#8221;, afirmaci\u00f3n que no puede sorprendernos despu\u00e9s de nuestras precisiones<br \/>anteriores sobre el modo corno el marxismo cl\u00e1sico identifica poder estatal y dictadura. El<br \/>car\u00e1cter democr\u00e1tico del poder pol\u00edtico como ya hab\u00eda se\u00f1alado Marx en su texto juvenil<br \/>sobre la filosof\u00eda pol\u00edtica de Hegel, y reafirma en su escrito sobre la Comuna de Par\u00eds es<br \/>inseparable de la supresi\u00f3n del cuerpo extra\u00f1o y parasitario la burocracia que ejerce el<br \/>poder como si fuera su propiedad privada. Tercer rasgo fundamental del nuevo poder: su<br \/>car\u00e1cter transitorio, puesto que es el poder pol\u00edtico el Estado que corresponde al periodo de<br \/>transici\u00f3n del capitalismo al comunismo, poder y periodo que Marx y Engels han llamado<br \/>en algunas ocasiones no muchas &#8220;dictadura del proletariado&#8221;. El car\u00e1cter transitorio del<br \/>nuevo poder no lo entiende Marx como simple ant\u00edtesis del poder burgu\u00e9s que dejar\u00e1 paso<br \/>a otro poder, sino como un proceso de devoluci\u00f3n a la sociedad de lo que el poder estatal le<br \/>hab\u00eda usurpado y absorbido, proceso que habr\u00eda de conducir al desmantelamiento sucesivo<br \/>del poder estatal en cuanto tal. Se trata de un nuevo poder (la Comuna en su ejemplo<br \/>hist\u00f3rico) que se vuelve no s\u00f3lo contra una forma de poder sino contra el poder estatal<br \/>mismo, o como dice Marx con un acento libertario en sus notas preparatorias del texto<br \/>definitivo de La guerra civil en Francia de &#8220;una revoluci\u00f3n contra el Estado&#8221; . Y con esto<br \/>entramos en uno de los conceptos m\u00e1s debatidos y para muchos m\u00e1s vulnerables de la<br \/>concepci\u00f3n marxiana del poder: el de la extinci\u00f3n del Estado. \u00bfEstamos ante un Marx<br \/>abiertamente libertario, anarquista y, por tanto, ut\u00f3pico? Veamos.<br \/>EL PROBLEMA DE LA EXTINCI\u00d3N DEL ESTADO<br \/>Al trazarse el objetivo final de la desaparici\u00f3n del Estado, Marx imprime, en verdad, una<br \/>marca libertaria a su pensamiento. Ahora bien, el camino que concibe para llegar a ella la<br \/>democratizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda del nuevo poder y el correspondiente proceso de<br \/>devoluci\u00f3n cada vez mayor de las funciones usurpadas por el Estado a la sociedad misma<br \/>lo aleja del anarquismo si se piensa que, en t\u00e9rminos marxianos, ese proceso de extinci\u00f3n<br \/>del poder como medio o instrumento de dominaci\u00f3n pasa necesariamente por el poder. El<br \/>poder estatal s\u00f3lo puede desaparecer si tiene por motor de su propia extinci\u00f3n a \u00e9l mismo.<br \/>No puede desaparecer desde fuera, como desaparici\u00f3n impuesta por otro poder, pues en<br \/>este caso s\u00f3lo tendr\u00edamos la sucesi\u00f3n de un poder por otro. Ahora bien, si el nuevo poder<br \/>no se plantea como tarea vital su propia extinci\u00f3n posibilidad ciertamente que Marx no se<br \/>9<br \/>plante\u00f3 lo que tendremos, como demuestra la experiencia hist\u00f3rica del llamado &#8220;socialismo<br \/>real&#8221;, es su reforzamiento, que aunque la necesidad de este reforzamiento se proclame en<br \/>inter\u00e9s de la clase como hizo Stalin al considerar agotada o actual la tesis extincionista del<br \/>Estado del marxismo cl\u00e1sico , se volver\u00e1 contra la clase misma que dice representar .<br \/>Ciertamente, Marx no entrev\u00e9 esta posibilidad ya que establece una relaci\u00f3n intr\u00ednseca,<br \/>necesaria, entre la desaparici\u00f3n de los antagonismos de clase y la desaparici\u00f3n del poder<br \/>pol\u00edtico, ya que \u00e9ste se har\u00e1 innecesario al ser innecesaria la dominaci\u00f3n de clase. Y as\u00ed lo<br \/>afirma inequ\u00edvocamente: \u201cEn el transcurso de su desarrollo, la clase obrera sustituir\u00e1 la<br \/>antigua sociedad civil por una asociaci\u00f3n que excluya las clases y los antagonismos; y no<br \/>existir\u00e1 ya un poder pol\u00edtico propiamente dicho, pues el poder pol\u00edtico es la expresi\u00f3n<br \/>oficial del antagonismo de clase dentro de la sociedad civil\u201d. Este pasaje es importante por<br \/>la relaci\u00f3n que establece entre la desaparici\u00f3n de las condiciones sociales de los<br \/>antagonismos de clase, que hacen necesaria la dominaci\u00f3n, y la desaparici\u00f3n del poder en<br \/>cuanto instrumento de dominaci\u00f3n, lo que Marx llama poder pol\u00edtico propiamente dicho en<br \/>el texto citado, o &#8220;Estado pol\u00edtico&#8221; en el texto juvenil antes mencionado. Pero \u00bfsignifica<br \/>esto para Marx la desaparici\u00f3n de todo poder estatal, o de todo Estado? Al hacer la<br \/>pregunta, se est\u00e1 poniendo en cuesti\u00f3n la tesis extincionista misma tantas veces atribuida a<br \/>Marx, o al menos, se est\u00e1 exigiendo no s\u00f3lo problematizarla sino precisarla. Tratemos de<br \/>responder a la cuesti\u00f3n planteada, reafirmando con base en el pasaje antes citado que lo<br \/>que desaparece es el poder pol\u00edtico como instrumento de dominaci\u00f3n. Al desaparecer las<br \/>diferencias y los antagonismos de clase y, con ello, su funci\u00f3n de dominaci\u00f3n de clase, ese<br \/>poder perder\u00e1 su car\u00e1cter pol\u00edtico. Pues bien, esto es aunque haya escapado a tantas<br \/>lecturas de Marx- lo que Marx: y Engels dicen literalmente en el Manifiesto: &#8220;Una. vez que<br \/>en el curso del desarrollo hayan desaparecido las diferencias de clase y se haya<br \/>concentrado toda la producci\u00f3n en manos de los individuos asociados, el poder p\u00fablico<br \/>perder\u00e1 su car\u00e1cter pol\u00edtico\u201d. Lo que para un buen entendedor significa: si el poder p\u00fablico<br \/>pierde su car\u00e1cter pol\u00edtico, subsistir\u00e1 el poder p\u00fablico, sin ese car\u00e1cter. Por tanto, la<br \/>desaparici\u00f3n de la que se habla en este pasaje o la extinci\u00f3n de que se hablar\u00e1 m\u00e1s tarde en<br \/>otros se referir\u00e1n a un poder pol\u00edtico propiamente dicho que no es todo el poder (p\u00fablico).<br \/>Esta idea de la no extinci\u00f3n del poder estatal sin m\u00e1s, explicar\u00eda que Marx en sus \u00faltimos<br \/>a\u00f1os y en uno de los pocos textos (Cr\u00edtica del Programa de Gotha) en que se ocupa de la<br \/>nueva sociedad no haya hablado de la &#8220;extinci\u00f3n del Estado&#8221; y se pregunte, en cambio: [<br \/>&#8230;] \u00bfqu\u00e9 transformaci\u00f3n sufrir\u00e1 el Estado en la sociedad comunista? O, en otros t\u00e9rminos,<br \/>\u00bfqu\u00e9 funciones sociales, an\u00e1logas a las funciones actuales del Estado, subsistir\u00e1n<br \/>entonces?&#8221; Marx no da una respuesta concreta, pero queda claro en la pregunta misma que<br \/>el Estado subsistir\u00e1 con ciertas funciones sociales que por supuesto, no se identifican con<br \/>las propias del Estado como poder pol\u00edtico o instrumento de dominaci\u00f3n. Si consideramos<br \/>en la problem\u00e1tica marxiana de la extinci\u00f3n del Estado, a\u00fan reducida a la del poder<br \/>pol\u00edtico, extinci\u00f3n que tiene por base como acabarnos de ver la superaci\u00f3n, la divisi\u00f3n de<br \/>la sociedad en clases, fundada en la propiedad privada sobre los medios de producci\u00f3n, y el<br \/>papel que corresponde al nuevo poder pol\u00edtico como sujeto y objeto de esa extinci\u00f3n,<br \/>veremos que Marx tiene, una concepci\u00f3n demasiado optimista acerca del destino final del<br \/>nuevo poder estatal. Tan optimista que ni siquiera se plantea la posibilidad de que dicho<br \/>poder en lugar de proceder a desmantelarse se refuerce, y que, en vez de diluirse cada vez<br \/>m\u00e1s en la sociedad, se separe de la clase que representa y se vuelva contra la sociedad<br \/>misma. Tal es la posibilidad que hist\u00f3ricamente encontramos realizada en las sociedades<br \/>del \u201csocialismo real\u201d. Fue Engels m\u00e1s que Marx el que admiti\u00f3 la posibilidad de un<br \/>&#8220;socialismo de Estado&#8221; que, al reforzarse en jugar de extinguirse, vendr\u00eda a redoblar la<br \/>explotaci\u00f3n de los trabajadores como explotaci\u00f3n a la vez econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Ahora<br \/>bien, si la experiencia hist\u00f3rica demuestra que no hasta abolir la propiedad privada y la<br \/>10<br \/>constituci\u00f3n de un nuevo poder pol\u00edtico para iniciarse el proceso de extinci\u00f3n del Estado,<br \/>previsto por Marx, esto significa que hay que corregir el excesivo optimismo marxiano en<br \/>este punto el \u201cdogmatismo extincionista\u201d de que habla El\u00edas D\u00edaz , sin caer en<br \/>dogmatismos de signo opuesto, ya que el problema puede replantearse leg\u00edtimamente en<br \/>relaci\u00f3n con otras condiciones que hasta ahora no se han dado: nuevas condiciones<br \/>hist\u00f3ricas y sociales para la construcci\u00f3n del socialismo. Pero, ciertamente, mientras esas<br \/>condiciones no se den, la tesis marxiana no deja de tener un ingrediente ut\u00f3pico, pero no<br \/>dogm\u00e1tico.<br \/>LOS OTROS PODERES<br \/>Aunque nuestra atenci\u00f3n se ha concentrado sobre todo en el poder pol\u00edtico, como forma<br \/>espec\u00edfica de la dominaci\u00f3n de clase, esto no significa que Marx no se haya ocupado<br \/>tambi\u00e9n de otras formas de dominaci\u00f3n, o de poder social. En la obra de Marx ocupa un<br \/>lugar central (particularmente en El capital) la dominaci\u00f3n econ\u00f3mica en la sociedad<br \/>capitalista como explotaci\u00f3n del obrero, oculta o enmascarada por una relaci\u00f3n formal,<br \/>jur\u00eddica, entre iguales, lo que excluye por ello la necesidad de la coerci\u00f3n en que descansa<br \/>en \u00faltima instancia el poder pol\u00edtico. Esta forma de dominaci\u00f3n, o poder econ\u00f3mico,<br \/>entra\u00f1a una relaci\u00f3n entre clases antag\u00f3nicas: la clase explotada que vende su fuerza de<br \/>trabajo y la explotadora, capitalista, que la compra. Es, por tanto, real, efectiva no<br \/>jur\u00eddicamente , una relaci\u00f3n desigual, y la desigualdad estriba en el hecho de que la clase<br \/>explotada, domina da, se ve forzada a vender su fuerza de trabajo dada su desposesi\u00f3n con<br \/>respecto a los medios de producci\u00f3n sin que para ello la clase que domina econ\u00f3micamente<br \/>tenga que recurrir a la fuerza, a la coacci\u00f3n f\u00edsica. Cuando se opone dominaci\u00f3n<br \/>atribuy\u00e9ndola s\u00f3lo a su forma pol\u00edtica a explotaci\u00f3n, porque en \u00e9sta se halla ausente la<br \/>coacci\u00f3n f\u00edsica, no se hace sino ocultar la naturaleza espec\u00edfica de la dominaci\u00f3n en el<br \/>terreno econ\u00f3mico. Ciertamente, no estamos aqu\u00ed ante el poder pol\u00edtico sino ante el poder<br \/>econ\u00f3mico del que dispone el capitalista frente al no poder del obrero, sin que \u00e9ste pueda<br \/>sustraerse a esa forma de dominaci\u00f3n o explotaci\u00f3n, aunque \u00e9sta no descanse en la<br \/>violencia propia del poder pol\u00edtico. As\u00ed, pues, si partimos de una definici\u00f3n general del<br \/>poder social como dominio de una clase sobre otra, de unos hombres sobre otros, es<br \/>leg\u00edtimo hablar en t\u00e9rminos marxianos de poder econ\u00f3mico. Y es leg\u00edtimo afirmar tambi\u00e9n<br \/>que, frente a la tradici\u00f3n del pensamiento pol\u00edtico burgu\u00e9s, que, arrancando de Maquiavelo,<br \/>absolutiza el poder pol\u00edtico, Marx es ante todo el te\u00f3rico de esta forma de poder o de<br \/>dominaci\u00f3n que es el poder econ\u00f3mico o la explotaci\u00f3n, sin que ignore por ello la<br \/>importancia de otros poderes sociales, como el pol\u00edtico y el ideol\u00f3gico, aunque sin<br \/>absolutizarlos y poni\u00e9ndolos en relaci\u00f3n con el poder econ\u00f3mico. En t\u00e9rminos marxianos,<br \/>puede hablarse del poder espec\u00edfico que se ejerce en el terreno propio de las ideolog\u00edas o<br \/>de las ideas, pero a condici\u00f3n de no absolutizar tampoco ese poder considerando como los<br \/>j\u00f3venes hegelianos que las ideas tienen de por s\u00ed un poder efectivo, sobre lo real mismo,<br \/>que rebasa su esfera propia . O con la condici\u00f3n tambi\u00e9n de no caer en el extremo opuesto<br \/>al considerar que las ideas carecen de poder, o son simples epifen\u00f3menos de la<br \/>organizaci\u00f3n material de la sociedad (como se ha hecho decir en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n a<br \/>Marx) . Hay para Marx un poder propio de la ideolog\u00eda en cuanto que contribuye a<br \/>mantener el poder pol\u00edtico as\u00ed como los fundamentos econ\u00f3micos y sociales en que se<br \/>sustenta. La ideolog\u00eda tiene poder en cuanto que por su capacidad para movilizar las<br \/>conciencias contribuye a forjar un consenso en torno al poder pol\u00edtico, a legitimarlo, y<br \/>aceptar las condiciones generales en que se da la explotaci\u00f3n. Sin embargo, ni en Marx ni<br \/>en Engels encontrarnos una concepci\u00f3n del modo como la ideolog\u00eda se relaciona con el<br \/>poder pol\u00edtico ni de c\u00f3mo se integra en \u00e9ste o c\u00f3mo se ejerce este poder ideol\u00f3gico, tarea<br \/>11<br \/>que se echar\u00e1 sobre sus hombros el marxismo contempor\u00e1neo, particularmente con<br \/>Gramsci y Althusser.<br \/>PALABRAS FINALES<br \/>Llegamos as\u00ed a la conclusi\u00f3n como un reconocimiento de que Marx es ante todo el te\u00f3rico<br \/>de la explotaci\u00f3n, del poder econ\u00f3mico, y, ciertamente, no del poder, si \u00e9ste se entiende<br \/>s\u00f3lo como dominaci\u00f3n pol\u00edtica. Es verdad que no hay en Marx una teor\u00eda de la dominaci\u00f3n<br \/>pol\u00edtica, comparable a su teor\u00eda de la explotaci\u00f3n. Pero esto no significa que est\u00e9 por<br \/>completo ausente en su pensamiento. Hemos se\u00f1alado los conceptos suyos que podr\u00edan ser<br \/>piedras angulares de una teor\u00eda del poder pol\u00edtico. Y hemos se\u00f1alado tambi\u00e9n sus<br \/>limitaciones e insuficiencias. No puede negarse, sopesando unos y otros aspectos, que en el<br \/>pensamiento de Marx hay una aportaci\u00f3n fecunda a la teor\u00eda pol\u00edtica y, en particular, a la<br \/>teor\u00eda del poder. Esto es, al menos, lo que hemos intentado sustentar.<\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ac81bde e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"ac81bde\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c41fb86 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"c41fb86\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-77e705c e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"77e705c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1ca6a35 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"1ca6a35\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a7c1b59 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a7c1b59\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Autor:<\/p><p>Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez<br \/><br \/><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-29db8b2 elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"29db8b2\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/adolfo-sanchez-730x506-1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail wp-image-1911\" alt=\"\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ee6f00c e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"ee6f00c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c7b6f00 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"c7b6f00\" data-element_type=\"container\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-26dfdc1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"26dfdc1\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez (1915-2011) fue un destacado fil\u00f3sofo, escritor y poeta hispanomexicano. Exiliado en M\u00e9xico tras la Guerra Civil Espa\u00f1ola, se convirti\u00f3 en una figura clave del pensamiento marxista en Am\u00e9rica Latina, caracterizado por su enfoque cr\u00edtico, antidogm\u00e1tico y humanista.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-10ff6fe elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"10ff6fe\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Art\u00edculos Recomendados<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3420f40 elementor-grid-1 elementor-grid-tablet-2 elementor-grid-mobile-1 elementor-posts--thumbnail-top elementor-widget elementor-widget-posts\" data-id=\"3420f40\" data-element_type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;classic_columns&quot;:&quot;1&quot;,&quot;classic_columns_tablet&quot;:&quot;2&quot;,&quot;classic_columns_mobile&quot;:&quot;1&quot;,&quot;classic_row_gap&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:35,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;classic_row_gap_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:&quot;&quot;,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;classic_row_gap_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:&quot;&quot;,&quot;sizes&quot;:[]}}\" data-widget_type=\"posts.classic\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-posts-container elementor-posts elementor-posts--skin-classic elementor-grid\">\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-3441 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-mayo tag-antropologia tag-filosofia tag-noticias\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3441\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"168\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-300x168.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-3446\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-300x168.jpg 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-1024x574.jpg 1024w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia-768x430.jpg 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/foto-ia.jpg 1456w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3441\" >\n\t\t\t\tEL ESPEJISMO DE LA NUBE: POR QU\u00c9 EL \u00abTECNOFEUDALISMO\u00bb NO HA DESTRONADO AL CAPITALISMO (NI A LA DIVERSIDAD DEL MUNDO)\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tJos\u00e9 Justo Calder\u00f3n Dongo\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tmayo 26, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>La teor\u00eda del tecnofeudalismo de Yanis Varoufakis fascina al describirnos como siervos de una Matrix digital incorp\u00f3rea. Sin embargo, este an\u00e1lisis olvida que el fetiche de la tecnolog\u00eda se sostiene sobre la explotaci\u00f3n laboral cl\u00e1sica y que la diversidad cultural del mundo real sigue siendo la trinchera pol\u00edtica insalvable contra la homogeneizaci\u00f3n del algoritmo.<\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3441\" aria-label=\"Read more about EL ESPEJISMO DE LA NUBE: POR QU\u00c9 EL \u00abTECNOFEUDALISMO\u00bb NO HA DESTRONADO AL CAPITALISMO (NI A LA DIVERSIDAD DEL MUNDO)\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-3272 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-mayo tag-filosofia tag-guerra tag-temadelmes\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3272\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"211\" height=\"300\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/cargando-el-mundo-211x300.webp\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-3275\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/cargando-el-mundo-211x300.webp 211w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/cargando-el-mundo.webp 563w\" sizes=\"(max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3272\" >\n\t\t\t\tTECNOFEUDALISMO O EL REGRESO DE LOS SE\u00d1ORES DE LA GUERRA\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tH\u00e9ctor Ju\u00e1rez Camargo\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tmayo 19, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>Cada cierto tiempo aparece algunas palabras que nos inquietan, nos persiguen, nos atormentan: globalizaci\u00f3n, postmodernidad, woke, lawfare, algogracia, posverdad, fake news, gaslightingson, ciberactivismo, son algunas de ellas, en torno a ellas gira la discusi\u00f3n, la pol\u00e9mica, el extrav\u00edo. <\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3272\" aria-label=\"Read more about TECNOFEUDALISMO O EL REGRESO DE LOS SE\u00d1ORES DE LA GUERRA\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<article class=\"elementor-post elementor-grid-item post-3263 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-miscelanea tag-antropologia tag-cine tag-cinematografia tag-filosofia tag-temadelmes\">\n\t\t\t\t<a class=\"elementor-post__thumbnail__link\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3263\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\t<div class=\"elementor-post__thumbnail\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"213\" src=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas-300x213.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-3268\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas-300x213.jpg 300w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas-768x546.jpg 768w, https:\/\/siwarmedia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/neorrealismo-italiano-ladron-bicicletas.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/div>\n\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__text\">\n\t\t\t\t<h3 class=\"elementor-post__title\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3263\" >\n\t\t\t\tCUANDO EL CINE SE ATREVE A MIRAR LAS RUINAS: LECCIONES DE HUMANIDAD DEL NEORREALISMO PARA UN MUNDO EN GUERRA\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/h3>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__meta-data\">\n\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-author\">\n\t\t\tsiwar_2025\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-date\">\n\t\t\tmayo 9, 2026\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<span class=\"elementor-post-avatar\">\n\t\t\tNo hay comentarios\t\t<\/span>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-post__excerpt\">\n\t\t\t<p>Rosario Elizabeth Rond\u00f3n D\u00edaz analiza a los principales representantes del movimiento cinematogr\u00e1fico denominado &#8220;el neorrealismo italiano&#8221;  que surgi\u00f3 entre 1943 y 1952. <\/p>\n\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t<a class=\"elementor-post__read-more\" href=\"https:\/\/siwarmedia.com\/?p=3263\" aria-label=\"Read more about CUANDO EL CINE SE ATREVE A MIRAR LAS RUINAS: LECCIONES DE HUMANIDAD DEL NEORREALISMO PARA UN MUNDO EN GUERRA\" tabindex=\"-1\" >\n\t\t\tRead More \u00bb\t\t<\/a>\n\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez sostiene en su art\u00edculo &#8220;La cuesti\u00f3n del poder en Marx&#8221; que la teor\u00eda de Marx, aunque no elabor\u00f3 una teor\u00eda exhaustiva de la dominaci\u00f3n pol\u00edtica comparable a su teor\u00eda de la explotaci\u00f3n, contiene aportes valiosos y conceptos fundamentales para una teor\u00eda del poder pol\u00edtico. El poder, para Marx, no es solo dominaci\u00f3n pol\u00edtica, sino que deriva de las relaciones sociales de producci\u00f3n y se manifiesta en diferentes formas interconectadas: econ\u00f3mica, pol\u00edtica e ideol\u00f3gica.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1916,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[52,53,44,45,61,54,49],"class_list":["post-1909","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-octubre","tag-antropologia","tag-ciencias-sociales","tag-filosofia","tag-guerra","tag-poder","tag-septiembre","tag-temadelmes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1909","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1909"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1909\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1917,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1909\/revisions\/1917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1916"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1909"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1909"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/siwarmedia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1909"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}